El departamento avanza en el manejo de residuos

Actualmente hay cuatro rellenos sanitarios regionales en operación, de los cuales dos atienden los 116 municipios de Cundinamarca, con capacidad hasta 2035.

Mientras más de la mitad de los rellenos sanitarios regionales que operan en el país tienen agotada o a punto de finalizar su vida útil, los principales centros de acopio en el departamento de Cundinamarca, como el relleno sanitario Nuevo Mondoñedo, de Bojacá, o el de Praderas del Magdalena, en Girardot, tienen capacidad para recibir residuos hasta por 10 y 20 años, respectivamente.

Así lo revela un reciente informe de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios, que analizó el estado de los rellenos sanitarios del país. Según la entidad, de 60 centros de acopio en funcionamiento en el país, el 55% no cuenta con vida útil o está próxima a terminar.

El problema se agrava, advierte la Superservicios, si se tiene en cuenta que en algunos municipios no se han adelantado medidas para hacerle frente a la crisis, como es el caso de capitales como Bucaramanga y Riohacha. “A la fecha de elaboración del informe, siete rellenos no contaban con vida útil; 26 reportaban vigencia hasta de 10 años; ocho, entre 10 y 15 años, y 19 tienen más de 15 años”, indica la entidad.

En el caso de Cundinamarca —que cuenta con cuatro centros de acopio de residuos en funcionamiento y uno cerrado— el informe señala que durante 2013, así como Quindío o Caldas, el departamento depositó todos sus residuos en sistemas autorizados, gracias a su capacidad.

Anteriormente, y sin contar el relleno sanitario Doña Juana, cuyo manejo y control están a cargo de Bogotá, el departamento de Cundinamarca tenía cinco rellenos sanitarios: el de Nuevo Mondoñedo, en Bojacá; Praderas del Magdalena, en Girardot; el relleno de Chocontá (ya cerrado), y los municipales de Cucunubá y Villapinzón.

El informe de la Superservicios indica, además, que hay dos rellenos activos. Uno es el de Nuevo Mondoñedo, que tiene una vida útil proyectada hasta 2035. Allí llegan los residuos de 78 municipios del departamento, recibiendo casi 1.000 toneladas diarias. El otro es el de Praderas del Magdalena, de Girardot, en donde se deposita la basura de 41 poblaciones, que son casi 300 toneladas diarias.

A estos se suman los rellenos de Cucunubá y Villapinzón —no analizados en el informe de la Superservicios—, los cuales aún están en funcionamiento, pero próximos a ser cerrados. Según la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) —máxima autoridad ambiental a nivel regional—, Cucunubá cuenta apenas con tres años de vida útil, por lo que la entidad ha adelantado labores de aprovechamiento de residuos sólidos inorgánicos. El de Villapinzón cuenta apenas con dos años de vida útil, por lo que está próximo a ser sometido a actividades de clausura y restauración ambiental, conforme a las condiciones actuales.

Finalmente, en el inventario está el relleno sanitario de Chocontá que, según la CAR, ya está cerrado y en proceso de restauración ambiental, lo que implica una intervención completa en el terreno, con cobertura final de los residuos con arcilla y material orgánico, con el fin de convertir la zona en los próximos años en un parque ecológico.

De cara a analizar la viabilidad de construir más rellenos en Cundinamarca para atender la demanda regional, la CAR participa en la Mesa Departamental de Residuos, en coordinación con la Secretaría de Ambiente, las Empresas Públicas y los ministerios de Ambiente y Vivienda. En dicha mesa se adelantan estudios de factibilidad para estructurar e implementar proyectos regionales de gestión de residuos sólidos y su localización.

De igual modo, el departamento es asesorado por una delegación holandesa de expertos en procesamiento y gestión integral de residuos —en el marco de un Acuerdo de Voluntades entre los Países Bajos y la Gobernación de Cundinamarca—, quienes promueven proyectos para seleccionar, aprovechar y compactar los residuos sólidos que se recogen en varios municipios. Dicha asesoría destacó la ‘gestión con alto nivel de desarrollo’ que se realiza en el relleno Nuevo Mondoñedo y planteó alternativas para disminuir el volumen de basura que llega a los rellenos sanitarios del departamento.

 

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@Currinche