El dilema de Petro con el pasaje de Transmilenio

El alcalde espera a que el Concejo defina el presupuesto de 2014, en el que se pidió un subsidio al transporte para la población con Sisbén, para así definir el incremento. De acuerdo con estudio, debería ser de $100.

El Distrito reconoce que la estrategia para aumentar la demanda de pasajeros en horas valle se agotó. / David Campuzano

Cuando el alcalde Gustavo Petro decretó en julio de 2013 que el pasaje de Transmilenio costara menos y dividió las horas de uso en valle y pico, su administración celebró la medida como “una nueva página” en el transporte de la ciudad. Sin embargo, la realidad financiera le ha mostrado al mandatario que tanto este medio de transporte como el Sistema Integrado de Transporte Público (SITP) necesitan recursos y ahora tiene en sus manos la tarea de contarles a los bogotanos cuál será el aumento y en qué fecha exacta empezará a regir. El anuncio final dependerá del proyecto de presupuesto para 2014 que el Concejo deberá votar entre el 9 y el 10 de diciembre.

La decisión no es fácil para el alcalde de Bogotá, pues ha tenido encima la lupa de la Contraloría desde que anunció la rebaja de 2012. De hecho, en su más reciente auditoría, conocida por El Espectador, el ente de control señala que mientras entre junio de 2012 y agosto de 2013 los ingresos del SITP fueron de $55 mil millones, los costos ascendieron a $236 mil millones. Añade que “esta situación de desequilibrio eventualmente puede estar motivada por algunas de las decisiones adoptadas, como la expedición del decreto 356 de 2012". Decreto que, precisamente, estableció las tarifas diferenciales según hora pico y valle.

Frente a críticas como las del ente de control, el alcalde Petro ya ha dado algunas de las puntadas con las que espera defender su debate sobre tarifas del SITP. Lo hizo en el debate hecho hace un par de semanas en la Comisión sexta del Senado, donde dijo que “no hay otra forma de salvar los sistemas de transporte que subsidiándolos” y mostró su indignación ante el hecho de que “$12 de cada $100 que pagan los bogotanos por impuestos debe pagarlos a los operadores privados de los buses del SITP”.

Esos dineros, por cuenta de los contratos diseñados y adjudicados durante la administración de Samuel Moreno que determinaron que la ciudad asumía el riesgo del sistema hasta que éste dejara de dar pérdidas.

Pero, más allá de la oposición del mandatario ante estos contratos, lo cierto es que las cuentas de Transmilenio ya no cuadran con el pasaje tal y como está.

El ‘Estudio técnico y financiero de soporte de la actualización tarifaría’, elaborado por el Comité de Tarifas de Transmilenio, y conocido en su totalidad por este diario, indica que entre enero de 2011 y agosto de 2013, el sistema (sin incluir el SITP) “muestra un crecimiento de sus costos de operación cercano al 10,7%”, mientras que los ingresos presentan una reducción de 9,5%".

Quizá la aseveración más seria de este documento interno es la que pone en evidencia que Transmilenio ya venía necesitando un aumento en el pasaje: “La tarifa al usuario debió haber sido incrementada en cerca de $200 pesos; más exactamente en $177,3 durante el año 2013”.

De esta manera, el dilema de Petro está entre su reconocimiento de las necesidades del sistema y su apuesta por favorecer el bolsillo de los ciudadanos y fomentar el acceso al transporte público.

La propuesta de aumento que estudió Transmilenio indica que lo ideal sería un incremento de $100 anualmente y la disminución de la franja valle de 10 horas y media a cinco horas y media. Este esquema, que buscaba atraer un mayor número de ciudadanos al sistema, no tuvo los resultados esperados. Es por eso que ahora el Distrito piensa en su paulatino desmonte.

No obstante, antes de tomar cualquier decisión sobre el aumento que podría aplicarse sobre el pasaje, el alcalde quiere tener la certeza de que el presupuesto distrital presentado ante Concejo “salga aprobado y no haya objeciones sobre el tema SITP”, explicó el secretario de Hacienda, Ricardo Bonilla.

El subsidio para los sisbenizados

La razón de la inquietud del alcalde con el presupuesto es que allí están previstos los $138 mil millones que costará el subsidio a la población beneficiaria del Sisbén en 2014. La población beneficiaria (algo más de un millón de ciudadanos) serán personas mayores de 16 años incluidas en la base de datos Sisbén con puntajes de 0 a 40 puntos. El subsidio, según la propuesta realizada por la Secretaría de Movilidad , sería de 40% sobre la tarifa más alta del sistema, para 21 viajes mensuales y se entregaría por medio de tarjetas personalizadas, como ocurre actualmente con el descuento a discapacitados y adultos mayores.

Lo que se juega la administración en los próximos días no es poco. Desde ya algunos concejales de la oposición, como Miguel Uribe, han empezado a caldear los ánimos en el cabildo cuestionando la intención del mandatario de aumentar los subsidios. El concejal Orlando Santiesteban criticó que la administración se la hubiera jugado por reducir tarifas en las mismas horas valle que ahora pretende desmontar.

“La discusión central es si este proceso de costeo lo debe cubrir la tarifa del usuario o si debe haber medios alternativos complementarios para financiar el sistema de transporte público”, dice Bonilla. Sin embargo, las nuevas fuentes de ingresos como los proyectos de cobros por congestión y parqueo en vía están crudos en la administración, como lo reconoció el secretario.

vtellez@elespectador.com

@VeronicaTellez