El doble drama de los David Ravelo

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David Ravelo Crespo y ahora su hijo David Ravelo Gutiérrez han estado en la mira de la Fiscalía por supuesto nexos con grupos ilegales. Al primero, quien es un reconocido líder de Derechos Humanos, lo condenaron por un homicidio, que asegura no haber cometido. Ahora su hijo se enfrenta a la justicia, señalado de pertenecer a la disidencia de las Farc.

Las Fiscalía y la Policía aseguran tener suficientes evidencias para procesar a seis personas, por ser supuestos milicianos de grupos armados ilegales, que se infiltraron en las marchas en el marco del Paro Nacional, para generar actos de vandalismo y atacar a la Fuerza Pública. Interceptaciones, documentos y testimonios hacen parte de las pruebas que tienen en su poder para convencer a los jueces de la culpabilidad de los sospechosos.

Sin embargo, en medio de este nuevo intento de las autoridades por demostrar la presencia de grupos armados en la ciudad, resalta una historia que no ha pasado desapercibida: la de la familia Ravelo. Uno de los detenidos es David Ravelo Gutiérrez, hijo del líder de derechos humanos David Ravelo Crespo, dirigente de la Corporación Regional para la Defensa de los Derechos Humanos (Credhos) en Barrancabermeja y quien en 2009 también fue señalado de ser guerrillero e, incluso, de ser el responsable de un homicidio.

En el caso del padre, por dichas acusaciones fue condenado y estuvo casi ocho años preso. Desde que lo capturaron ha batallado por demostrar que su caso fue un proceso basado en el falso testimonio de un exparamilitar, quien luego fue procesado por fraude procesal. A pesar de esto, la condena en su contra quedó en firme, lo que lo llevó a acogerse a la Justicia Especial para la Paz (JEP), donde insistirá en su inocencia.  

Ahora quien está en manos ente acusador es el hijo, a quien la Fiscalía señala de ser el supuesto encargado de documentar las acciones delincuenciales en Bogotá, para una célula urbana de la disidencia de las Farc, comandadas por alias 'Gentil Duarte'. Para esta familia existen similitudes en ambos casos y por eso temen que la historia se repita. Incluso, para probar una supuesta persecusión, recordaron que la Policía retuvo ilegalmente a Ravelo Gutiérrez, en medio de las marchas del 22 de noviembre de 2019.

“Ese día lo subieron a un carro y después de varias horas de pasearlo por varios sitios, lo dejaron el libertad. Al principio, las negaron que lo tuvieran en su poder y fue gracias a la intervención de las organizaciones de derechos humanos, el CPDH, la Defensoría del Pueblo y las Brigadas Internacionales de Paz, que lo liberaron, pero se le robaron el celular”, señaló su padre, Ravelo Crespo, en una carta publicada por diferentes medios.

Sin embargo, los investigadores aseguran tener en su contra un caso sólido. Dentro del cúmulo de material probatorio contra el joven tienen, por ejemplo, una interceptación telefónica, en la que habla con otro de los sindicados de una supuesta siembra de árboles, a la que pretenden “llevar bizcochos”, pero aseguran que su problema es "que no tienen pasteleros". La interpretación del ente acusador es que ambos hablaban de las “papas bomba” que usarían en las manifestaciones.

Además, fue mencionado por un testigo, Lenin Vargas, capturado en la operación Oriniquía y quien llegó a un preacuerdo con la Fiscalía. El testigo aseguró haber conocido a Ravelo en un congreso de Juventud Rebelde, en 2017, que se realizó en Barranquilla. La captura se dio en la mañana del pasado 21 de enero, cuando las autoridades llegaron a las seis de la mañana a su casa, de la que se llevaron celulares y un computador. Posteriormente Ravelo fue presentado ante un juez de garantías, ante el cual la Fiscalía le imputó cargos por concierto para delinquir y terrorismo.

Frente a este caso, la defensa de Ravelo Gutiérrez asegura que ni en los audios, ni en las fotografías y ni en los seguimientos registrados se encontró nada contundente. “Simplemente, la Fiscalía plantea con imágenes en restaurantes y cafeterías cuál es el supuesto modus operandi de estos grupos. No hay elementos probatorios que evidencien que ellos estaban en las protestas. Solo hay indicios e interpretaciones, que consideramos que no son fundamentos en derecho. Son conversaciones entre muchachos, pero que no conlleva que sea el delito grave y menos para que se le dé medida de aseguramiento carcelario”, dijo el abogado de Ravelo Gutiérrez, José Rubén Vargas.

Ante los hechos, lo que preocupa a su familia es que se esté penalizando y estigmatizando la protesta social, pues Ravelo Gutiérrez, al igual que su padre, dicen sus familiares, lo único que ha hecho es trabajar temas de derechos humanos, en defensa de los más vulnerables. 

Ravelo Papá

La historia de David Ravelo Crespo, padre del hoy detenido, comenzó con la masacre del 16 de mayo de 1998, en Barrancabermeja, en la que los paramilitares asesinaron a siete civiles y desaparecieron a 25 personas. Estas acciones se cometieron en medio del anuncio del grupo ilegal de arrebatarle el control del puerto petrolero a la guerrilla de las Farc.

Ante esto, la Corporación Regional para la Defensa de los Derechos Humanos (Credhos), liderada por Ravelo Crespo, quien también fue integrante de la Unión Patriotica, comenzó a denunciar las acciones criminales de los paramilitares, lo que le costó el desplazamiento del municipio a su familia. Años más tarde, en el marco del proceso entre las Autodefensas y el gobierno de Uribe, el exparamilitar Mario Jaimes Mejía, alias “El Panadero”, comenzó a hablar, pero de sus años de militancia en el frente 24 de las Farc.

En su declaración aseguró que se había encargado de manejar la moto en la que iba el sicario que asesinó a exsecretario de Obras Públicas de Barrancabermeja, David Nuñez Cala, en abril de 1991. Sumado a esto, aseguró que el crimen se había planeado en un restaurante del puerto, en el que habría estado David Ravelo Crespo y el excongresista Aristides Andrade. Pero, pese a que no parecían haber pruebas suficientes, con solo dos testimonios, el fiscal 22 antiterrorismo, William Pacheco Granados, abrió investigación y llevó a juicio Ravelo Crespo, quien fue condenado tanto en primera (2012) como en segunda instancia (octubre de 2013).  

No obstante, en mayo de 2013, Andrade demandó ante la Unidad de Falsos Testigos a “El Panadero” y 15 meses después, en agosto de 2014, le imputaron cargos al exparamilitar por fraude procesal y falso testimonio, pero terminó absuelto. A pesar del giro que dio el caso, no fue suficiente para que la Corte Suprema de Justicia revisar la demanda de casación que presentó Ravelo Crespo, en la que insistía en su inocencia, con lo que su sentencia quedó en firme. Esto lo llevó a acogerse a la JEP, decisión que le sirvió para recobrar su libertad en junio de 2017.

Lo que viene para David Ravelo Gutiérrez

Los seis sindicados de haber infiltrado las marchas en Bogotá esperan que la jueza deje en firme la medida de aseguramiento. La audiencia ha sido aplazada en dos ocasiones (primero, el 4 de febrero, y luego el este 5 de febrero), por lo que se espera que sea reprogramada esta semana. Mientras la Alcaldía y las autoridades insisten que fue una investigación rigurosa, para las familias de todos los detenidos lo único que esperan es que todo se aclare cuanto antes.

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