El Dorado, mina de oro que necesita expandirse

Puertas adicionales y una operación más eficiente aumentarían la capacidad y los beneficios.

Como una “mejora monumental” califican los operadores aéreos la renovación del aeropuerto El Dorado. / Archivo

El aeropuerto El Dorado de Bogotá, recientemente remodelado, es uno de los mejor operados del continente. Diseñado por Aeropuertos de París, este centro de operaciones en el que se invirtieron $1.200 millones se inauguró hace dos años. Con 27 millones de pasajeros al año, es el tercer aeropuerto más transitado de América Latina, después de Guarulhos de São Paulo y Benito Juárez en la Ciudad de México, de acuerdo con voceros de Opaín, la empresa que tiene una concesión a 20 años para operarlo.

El aeropuerto lleva el nombre de la legendaria ciudad perdida de oro que, de acuerdo a la leyenda, se localizaba en algún lugar de la actual Colombia y cuyas riquezas los conquistadores españoles nunca lograron descubrir. Siglos más tarde, los inversores en el aeropuerto parecen por fin haber descubierto el oro.

Los ingresos regulados de El Dorado crecieron 14%, hasta llegar a casi US$120 millones en los primeros nueve meses del año, mientras que los ingresos comerciales aumentaron 21%, hasta alcanzar los US$63 millones gracias a la mayor disponibilidad de espacios alquilables en la nueva terminal, según los analistas de Bancolombia.

Lo que sustenta este crecimiento es el aumento de pasajeros —unos 120.000 más en 2014—, así como un número creciente de rutas. En julio, Avianca, la aerolínea principal de Colombia, reabrió un vuelo directo desde Bogotá hasta Londres que había sido suspendido hace una década.

TAP, compañía aérea de Portugal, recientemente abrió un vuelo directo a Lisboa, mientras que KLM está a punto de volar a Ámsterdam. Turkish Airlines está considerando un servicio a Estambul, mientras que las compañías aéreas de Medio Oriente Etihad y Emirates han expresado su interés. Lan Chile y Copa de Panamá también han estado expandiendo sus servicios a Bogotá.

Fabio Villegas, presidente ejecutivo de Avianca, dice que el nuevo aeropuerto representa “una mejora monumental”. Skytrax, una organización de investigación de la aviación, dio a El Dorado una puntuación de cuatro sobre cinco en el ranquin de calidad de aeropuertos.

Sin embargo, debido al aumento en el tráfico aéreo, otros sugieren que El Dorado puede estar sufriendo por su propio éxito. Para Villegas, Bogotá tiene el potencial de convertirse en el centro de las Américas. Pero, añade, “tenemos que ser claros sobre la necesidad de ampliar el aeropuerto. No es suficiente. La capacidad es limitada”.

Avianca ofrece actualmente 420 vuelos nacionales y 45 internacionales al día. Para Villegas, aun así, la falta de espacio en el aeropuerto es un problema que debe ser atendido.

“No somos la única aerolínea en crecimiento, por lo que tenemos que mirar más hacia el futuro, hacia lo que necesitan la ciudad y país”, dice. “Otras aerolíneas están aquí y siguen llegando, y los pasajeros y la demanda están aquí y siguen aumentando”.

Hoy, El Dorado tiene 45% más tráfico aéreo del que se calculaba en el más optimista de los escenarios proyectados por Opaín hace siete años, explica Andrés Ortega, presidente ejecutivo de la compañía. “En este momento tenemos 57 puertas (de pasajeros), cuando aeropuertos realmente eficientes tienen 85 o menos”.

La apertura de seis puertas adicionales el próximo año ayudará a aliviar la presión, y se prevé la apertura de ocho más. Opaín estima que la expansión costará US$160 millones. Otro reto es la capacidad real de tráfico aéreo, así como la forma en que son operadas las pistas de aterrizaje, dice Villegas, quien cree que el aeropuerto existente podría tener un extra de 40% de la capacidad operativa si fuera más eficiente.

Su opinión es compartida por Ortega, de Opaín: “El aeropuerto Heathrow (Londres) tiene 67 millones de pasajeros y dos pistas de aterrizaje. Nosotros también tenemos dos, pero manejamos 27 millones de pasajeros”. Y añade: “Con pistas bien gestionadas podríamos manejar 25 millones de pasajeros por cada una, hablando conservadoramente”.

Una nueva torre de control está programada para entrar en funcionamiento en los próximos seis meses y debe contribuir también a aliviar el tráfico. Para el aeropuerto sería de suma importancia si finalmente Europa elimina el requisito de la visa Schengen a los ciudadanos colombianos, algo que se espera que suceda el próximo año. Si eso ocurre, Avianca estima que la demanda de vuelos internacionales podría crecer al menos un 30%.

“El aeropuerto ya se está quedando pequeño”, dice Luis Fernando Andrade, presidente de la Agencia Nacional de Infraestructura. “Estamos negociando inversiones importantes en este momento con el fin de ampliar el número de terminales y puertas y hacer que el tráfico sea más eficiente”.

 

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