El Eje Ambiental de Bogotá cambiará de cara

Casi un año después de su más reciente intervención, la Alcaldía invertirá $5.334 millones en reparación de vías y limpieza. El reto es evitar la invasión del espacio público.

Así se veía el Eje Ambiental, en la carrera tercera, el domingo pasado./ Foto: Carlos Hernández
Así se veía el Eje Ambiental, en la carrera tercera, el domingo pasado./ Foto: Carlos Hernández

El objetivo principal es revitalizar ese corredor turístico, que separa las localidades de La Candelaria y Santa Fe, en el Centro de Bogotá. En su zona de influencia viven unos 130.000 habitantes.

El Instituto de Desarrollo Urbano (IDÚ) se encargará de las obras, que incluyen el mejoramiento de espacio público en sectores como la plazoleta de la carrera 3 por calle 18 (Icetex), el ramal de la carrera 3 entre Calle 19 y calle 17, los andenes de la Avenida Jiménez entre carrera 7 y carrera 8, la plaza de Los Fundadores (carrera 7 con Av. Jiménez), plazoleta Colombo (calle 19 con carrera 3) y plazoleta Nueva Granada (carrera 5 con Av. Jiménez).

“Se realizará el barrido general de pisos, deshierbe (poda de maleza), sello en arena de los adoquines, limpieza del mobiliario urbano (lavado) y pintura de superficie”, explicó el IDÚ en un comunicado.

Las losas de la calzada de Transmilenio serán remplazadas en los sitios averiados, se regará concreto donde el adoquín se ha dañado y se arreglarán sardineles.

En la bocatoma del río San Francisco (cuyas aguas fluyen por la característica canalización de la zona -diseño de Rogelio Salmona), se construirá un sistema de tratamiento de aguas. Además, entre las carreras 6 y 8 se instalará un pozo que servirá como desarenador.

Ya la administración anterior, más o menos hace un año, había intervenido el sector con cambio de adoquines e intervención de parques y monumentos.

Los retos, más allá de la intervención

Todo esto será en vano si la comunidad no se compromete con el cuidado de esta emblemática zona. Quien camine el sector sabrá que es común ver las aguas del San Francisco repletas de basura, a pesar de que constantemente el Distrito envía brigadas de trabajadores que se demoran días limpiando.

La invasión del espacio público, que hasta hace poco parecía una amenaza, se ha hecho realidad en los fines de semana recientes. Un ejemplo claro es el del domingo pasado, cuando vendedores de ropa usada, artículos de segunda y fritos se apropiaron de la zona que va desde la intersección de la carrera tercera con calle 19 (a un costado de la estación Las Aguas, de Transmilenio) hasta el parque de los periodistas, junto al Templete del Libertador.

Fue una paradoja, pues tan solo un día antes el Distrito había liderado una jornada de limpieza en el Centro Histórico, incluyendo la entrega completa de la restauración del Templete, que estuvo a cargo del anterior gobierno.

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