El eterno problema de las alcantarillas destapadas

En febrero de 2011 El Espectador denunció el grave problema que se presenta en el centro de Bogotá por cuenta del robo constante de las tapas.

Tiene que ocurrir una tragedia para que las autoridades tomen cartas en el asunto, esta frase se ha escuchado una y otra vez en los últimos días como consecuencia de la muerte de Michel Dayana Barrera, la pequeña de dos años que murió el pasado sábado en el centro de Bogotá luego de caer a una alcantarilla destapada en el Eje Ambiental.

El problema de las alcantarillas sin tapa no es nuevo. Desde hace años las denuncias han sido constantes. El Espectador en febrero de 2011 hizo un recorrido por el centro de la ciudad y evidenció que en menos de una cuadra se pueden ver hasta dos enormes huecos en la mitad de los andenes. La comunidad los cubre con cartones o piedras en vista de que las autoridades no prestan mayor atención a las alertas que emiten los habitantes y, cansados de que las entidades distritales se pasen la pelota de un lado a otro para asumir los arreglos, ellos mismos adecúan las vías para que no se presenten accidentes mortales.

Ahora no sólo las calles de Bogotá son una pista de obstáculos, en algunos andenes de la ciudad hay verdaderas trampas mortales de hasta siete metros de profundidad.

De acuerdo a información suministrada por el Acueducto, la entidad tarda 48 horas en instalar las tapas una vez reciben la denuncia de la ciudadanía; sin embargo, la ciudadanía dice otra cosa, pues unos aseguran que pasa hasta un mes y las entidades no solucionan el problema.

La pequeña Michel Dayana perdió la vida como consecuencia del robo constantes de las tapas de alcantarilla. Un ladrón de éstas reveló cómo adelanta esta peligrosa práctica en el centro de Bogotá. Alias ‘Ratón’ contó que actúan en las noches y de forma ágil para no ser detectados por la policía.

‘Ratón’, un hombre que no supera los 30 años, admitió que lleva casi 8 años robando las tapas de alcantarilla para calmar la ansiedad que produce el bazuco.

Las personas que son retenidas robando tapas de alcantarilla tan sólo son enviadas por unas horas a la UPJ (Unidad Permanente de Justicia), pues se trata de un delito menor.

Durante 2013 se han reportado 4.000 llamadas por incidentes relacionados con alcantarillas. El Distrito ha invertido $1.000 millones en reposiciones. Algunas tapas robadas han sido encontradas en municipios de Cundinamarca.

Desde el año 2006 se han venido instalando alcantarillas en material reciclado con el fin de disminuir los hurtos, debido a que para los ladrones resulta atractivo robarse las tapas por el cobre y el hierro.

Antes de que el Acueducto comenzará a hacer el cambio a material reciclado se robaban unas 5.000 tapas de alcantarilla al año.

Las localidades en donde se presentan más robos son: Kennedy, Bosa, Santafé y Engativá.
 

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