El lío en Bogotá con el cobro del POZ Norte

El recaudo se había suspendido por dos años, que se cumplieron el pasado 8 de julio. La administración no ha presentado nuevo proyecto para aplazarlo o eliminarlo.

Herminso Ruiz-El Espectador

Los dos años de suspensión que tenía el cobro de valorización para el Plan de Ordenamiento Zonal del Norte de Bogotá, conocido como POZ Norte, se cumplieron el pasado 8 de julio. Esto quiere decir que el cobro está vivo en el papel, como lo alertó el candidato al Concejo por la Alianza Verde, Diego Laserna. Sin embargo, esto no quiere decir que a los ciudadanos les llegará en los próximos meses una factura para que paguen este recaudo. Al menos, no por ahora.

Y todo, por una simple razón: el Distrito está enredado, porque tras el vencimiento de la suspensión, no tiene claro el paso a seguir. La administración no presentó ante el Concejo un proyecto para aplazar de nuevo el cobro o para eliminarlo. Por su parte, el Concejo tampoco se acordó del vencimiento. Esto, lo que ha generado es una especie de vacío que están buscando cómo resolver.

Se sabe que a la administración no le gusta el hecho de tener que cobrar esta valorización para hacer vías en el extremo norte de la ciudad. Ha sido claro que para el alcalde Gustavo Petro las obras del POZ Norte, con las que se pretende ampliar la avenida Boyacá, desde la calle 170 hasta la 200, y conectar este punto con la avenida 9, contradicen su intención de evitar la expansión hacia los bordes de la ciudad.

Además, el proyecto de cobro tiene fallas desde que fue aprobado en 2010. Por ejemplo, pese a que los trabajos se planearon en el extremo norte, se contempla cobrar el tributo incluso a habitantes de la calle 72. Diego Laserna explica que de cobrarse, “un apartamento de 120 metros cuadrados en la localidad de Chapinero podría pagar unos $2’00.000, sin que las obras (que estarían a 15 kilómetros de distancia) lo valoricen. Esto resulta inaceptable”.

Y aunque el Distrito tomara la decisión de adelantar trámites para comenzar el cobro, tampoco tendría sentido hacerlo, porque tampoco tienen el suelo para comenzar las obras, como se lo advirtió una alta fuente del Distrito a este diario. Así que hacer un cobro cuando éste no beneficia directamente a todos los incluidos y no existe el terreno para hacer las vías, no tendría sentido.

Sin embargo, llama la atención que la Alcaldía no haya presentado un proyecto para eliminarlo antes de que se venciera el plazo. Laserna dice que tanto el Concejo como la administración “pasan de agache con este nuevo cobro. Seguramente en época electoral no se darán la pela de desenredar la maraña de improvisación, descuido y falta de planeación que cada vez se hace más compleja”.

 

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