El lío por la peatonalización de la G

La comunidad del sector, ubicado en la calle 69A sobre la carrera 7ª, crítica que la medida beneficie sólo a los comerciantes. Personería citó a la administración local a mesa de trabajo el próximo lunes 25.

La peatonalización de la Zona G, en Chapinero, generó polémica entre vecinos y comerciantes. / Luis Ángel

La idea de peatonalizar la Zona G de Chapinero (calle 69A entre carreras 5ª y 7ª y la carrera 6ª entre calles 69A y 70), siguiendo la tendencia de ciudades como París y de la misma Alcaldía Mayor, que desde febrero de 2012 convirtió la carrera 7ª en el centro de Bogotá en un corredor para caminantes y biciusuarios, ha generado polémica entre algunos residentes que aseguran que el proceso para tomar esta decisión en comunidad no ha sido legítimo y no se ha tenido en cuenta a quienes no están de acuerdo con la medida.

La controversia sobre la participación de los habitantes en el proceso llevó a que residentes como Camilo Reales pidieran la intervención de la Personería, ente que citó a funcionarios de la administración distrital y al alcalde local de Chapinero, Mauricio Jaramillo, a una mesa de trabajo el 25 de noviembre, en la que tendrán que rendir cuentas ante la comunidad.

Se trata del siguiente paso que dan los vecinos luego de que el 7 de noviembre en Junta Administradora Local (JAL) de Chapinero los ediles realizaran un debate de control al alcalde Jaramillo. Allí la edilesa progresista Angélica Marín cuestionó que la convocatoria para el cabildo del 22 de agosto, donde se aprobó la peatonalización de la Zona G, se anunciara como un encuentro para priorizar vías y no para decidir sobre este tema puntual.

Precisamente este ha sido uno de los principales reparos de los residentes. El 22 de agosto la administración local convocó a un cabildo para definir las vías y el espacio público en los que se concentrará la inversión de la localidad. Nueve personas aprobaron peatonalizar la calle 69A entre carreras 5ª y 7ª y la carrera 6ª entre calles 69A y 70, “todos ellos dueños de restaurantes o con vínculos comerciales con la zona G”, dice Camilo Reales.

En el acta del cabildo que tienen en sus manos tanto los líderes de residentes como Reales y la administración local, aparecen las firmas de comerciantes del sector. Uno de ellos es el conocido chef Jorge Rausch. Por esto, los vecinos indican que el cabildo intenta legitimar una decisión que “beneficia sólo a los dueños de restaurantes”.

El alcalde local señala que el lío por el cabildo se trata de un problema de participación de los ciudadanos. Asegura que su administración hizo la convocatoria para los habitantes de la UPZ (Unidad de Planeamiento Zonal) El Refugio, donde se encuentra la Zona G, y sólo llegaron algo más de 50 vecinos. Dice también que los restauranteros tienen tanto derecho a participar y proponer en el cabildo como el resto de los habitantes y que la peatonalización es una política del orden distrital, así que no se hace por los comerciantes.

Reales cuenta que muchos de los vecinos se enteraron de la aprobación de la peatonalización hecha en el cabildo en hasta septiembre, luego de que él se los contara después de una reunión que tuvo con Jaramillo, en la que el mandatario le habló sobre el proyecto. Para este líder, las críticas de la comunidad se deben también a que no quieren que el sector se convierta en una segunda Zona T, que les genere más problemas por mal parqueo como los que han tenido que vivir en los últimos años.

En medio de la controversia, la Secretaría de Movilidad ha dado vía libre a la propuesta mediante un estudio de tránsito hecho en 2012 para una “medida temporal de peatonalización en términos de accesibilidad (…) que será implementada una vez se socialice y haya concertación por parte de los residentes a través de un Plan de Manejo de Tránsito (PMT)”.

Sin embargo, la edilesa Marín señala que por medio de un derecho de petición respondido por la Secretaría se enteró de que la administración local está interesada en que la peatonalización sea definitiva y no temporal, como hasta el momento lo ha sostenido.

La comunicación de Movilidad, con fecha del 16 de octubre de 2013, indica que en una reunión convocada por el alcalde local de Chapinero el 2 de septiembre para socializar el PMT para la puesta en marcha del proyecto, “esta entidad fue informada por parte del alcalde local de que su intención es la implementación de un proyecto de peatonalización definitivo y no temporal para la Zona G. Por lo anterior se comunicó que dicho proyecto requiere de una propuesta de carácter definitivo y por tal motivo requiere la aprobación por parte de las entidades competentes”.

Al preguntarle a Jaramillo sobre este aspecto, el mandatario dijo no conocer la información. Un asesor de su despacho agregó a este medio que la intención de la Alcaldía sigue siendo una medida temporal.

Entretanto, Jaramillo asegura que por el momento el proyecto avanza en una primera fase y que el paso a seguir son los estudios y diseños. Añade que no hay ningún monto definido para invertir en este tema y que depende “estrictamente” de lo que arrojen los análisis. Esto a pesar de que en otros medios de comunicación el mandatario ha dicho que se necesitarían de $1.000 a $1.500 millones. Algo por lo que también ha merecido las críticas de ediles como Marín, quien asegura que esa cifra es vital para el arreglo de vías.

Por ahora, la Personería distrital ha puesto la lupa en este proceso, debido a las denuncias que ha hecho la comunidad y la JAL. La peatonalización en la Zona G ya cumple un año de retraso, luego de que el año pasado las administraciones local y distrital anunciaran su comienzo para diciembre de 2013.

 

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@VeronicaTellez

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