El Maloka que deja la administración Peñalosa

El tradicional centro dedicado a la ciencia, la innovación y la tecnología tuvo varios cambios durante la actual alcaldía, que fueron posibles tras la decisión que tomó el Concejo de Bogotá de aumentar la participación del Distrito.

A inicios de mes se abrieron 10 laboratorios de ciencia y tecnología para realizar talleres de robótica, electrónica, ecología y ciencia, entre otros. Cortesía.

Maloka, el centro de ciencia, tecnología e innovación ubicado en el sector de Ciudad Salitre, en el occidente de la ciudad, sufrió varias transformaciones en los últimos años, producto de una mayor participación del Distrito en sus procesos. Según la administración de Enrique Peñalosa, recibieron el museo interactivo al borde de la ruina, algo que encuentra su explicación en que las administraciones no tenían la suficiente participación y su intervención se limitaba a ocupar uno de los siete puestos de la junta directiva, por haber sido parte de la fundación del espacio. 

En 2017, el Concejo de Bogotá aprobó un proyecto que dio facultades al Distrito para intervenir en Maloka y aportar económicamente para su estabilidad, además de ampliar su participación en la junta directiva. Tras esto, en el lugar se hicieron una serie de reformas, gran parte de ellas con apoyo del sector privado. Nuevos laboratorios de aprendizaje, reformar la exposición permanente, desarrollar nuevas experiencias temporales y rediseñar espacios y áreas comunes, fueron algunos de los trabajos que se hicieron. (VEA: Inaugurarán laboratorios de ciencia y tecnología para niños en Bogotá)

Los cambios fueron posibles debido a que con el nuevo esquema aprobado en el Concejo, Maloka empezó a recibir anualmente recursos del presupuesto distrital. Incluso, el Sistema General de Regalías (SGR) aprobó la destinación de unos $11 mil millones para robustecer el centro interactivo con dichas mejoras en tecnología e infraestructura.

Hoy por hoy, las tareas en el centro interactivo pasan por abrir al público los espacios que estaban en remodelación e invitar de nuevo a los colegios oficiales de la ciudad. Hace unas semanas se abrieron 10 laboratorios de ciencia y tecnología en los que se pueden realizar talleres de robótica, electrónica, ecología y ciencia. “En estos ambientes de aprendizaje se promueve el desarrollo de competencias relacionadas con la investigación, el desarrollo de proyectos de innovación y la solución de problemas cotidianos”, manifestó Adriana Correa, presidente ejecutiva de Maloka.

También es de destacar que 6.600 estudiantes de colegios distritales de la capital han visitado el nuevo Maloka, a través de un proyecto que vincula a los jóvenes a programas de apropiación social de la ciencia, la tecnología y la innovación. 3.600 niños y jóvenes lo hacen a través de visitas escolares y los 3.000 restantes por medio de procesos de acompañamiento a iniciativas de innovación de maestros.

 
 

Carol Mondragón Sierra es la directora de Ciencia, Tecnología y Medios Educativos de la Secretaría de Educación, entidad responsable de vincular a los estudiantes con la renovación de Maloka. Según Mondragón, el objetivo es consolidar a Maloka como patrimonio de la ciudad, y por eso el afán por renovar las salas interactivas y los programas, pero, más allá de eso, por sanear sus finanzas. 

“El objetivo es que los estudiantes, de preescolar a noveno, desarrollen sus competencias científicas, tecnológicas y ciudadanas, a partir de una nueva oferta. Además, bajo este mismo proyecto, 15 instituciones educativas distritales y 75 docentes reciben apoyo orientado a construir e incorporar prácticas que estimulen su curiosidad y el amor por la ciencia dentro y fuera de las aulas”, aseguró la funcionaria.

Así las cosas, los estudiantes hoy pueden hacer uso de cuatro laboratorios itinerantes creados en nuevos espacios, además de los 10 laboratorios inaugurados hace unos días. De igual forma, los niños y jóvenes disfrutan de exposiciones permanentes sobre materia, energía, evolución y entorno sostenible y una muestra sobre cambio climático.

“La transformación de este centro interactivo incluye un sistema de proyección mapping de 350 m2, contenidos audiovisuales para el cine domo y nuevas experiencias que benefician a 6.600 de nuestros estudiantes, las cuales los incentivan a estudiar carreras STEM e incrementan su amor por la ciencia, la tecnología y la innovación”, concluye Mondragón.

El Distrito, desde antes de la aprobación del plan para reformar Maloka, estaba convencido de que los museos de ciencia y tecnología no funcionan sin el respaldo de los gobiernos locales. Ahora tienen una nueva fórmula (33 % de aportes públicos, 33 % de aportes privados, y 33 % gestión de Maloka), que por lo menos en los primeros años de aplicación parece dar resultados.

891746

2019-11-19T07:43:52-05:00

article

2019-11-19T08:00:55-05:00

felipealttamar_82

none

Redacción Bogotá - [email protected]

Bogotá

El Maloka que deja la administración Peñalosa

47

5207

5254