¿El nuevo POT genera mala señal en para celulares?

El presidente de Asomovil asegura que los malos servicios se deben a las restricciones impuestas por el Distrito. La Secretaría de Planeación propone compartir infraestructura para mejorar la cobertura.

El presidente Juan Manuel Santos lo dijo: “Todos los colombianos estamos desesperados porque hablamos y se nos cae la llamada con una tremenda frecuencia”. Durante las últimas semanas el malestar ciudadano se ha incrementado por las falencias en los servicios de telefonía móvil. Ha sido tal la inconformidad que se han promovido apagones contra los operadores que prestan el servicio.

El presidente de la Asociación de la Industria Móvil en Colombia (Asomovil), Rodrigo Lara Restrepo, no tardó en añadir otro ingrediente al debate: “En Bogotá es muy difícil mejorar la cobertura porque en el 32% de la ciudad hay restricciones para instalar estaciones base. Con el nuevo Plan de Ordenamiento Territorial (POT) esta restricción subiría a un 40%”. Según Lara, como por normativa del Distrito estas estaciones deben estar ubicadas a una distancia mínima de 250 metros de otras estaciones de telecomunicaciones “deja de haber contigüidad entre las celdas y se caen las llamadas”.

Ni en las zonas de reserva forestal, ni en los predios que cuentan con protección arquitectónica ni en las zonas residenciales es permitido instalar una estación base (o una antena): “con el nuevo POT se extienden las zonas de conservación y no van a dejar instalar ni una sola antena. Hay otras restricciones: en las zonas más pobres de la ciudad no dejan instalar una estación porque muchas veces no hay licencias de construcción o los predios no están legalizados. Además, el tiempo de permanencia para las estaciones móviles es de tan solo dos meses. Así es imposible ofrecer un servicio óptimo”.

Para Lara, lo ideal sería que Bogotá disminuyera las restricciones; como lo hizo Medellín en 2007. Actualmente, en la capital solo se puede instalar estaciones base a 200 metros de distancia de otra estación, mientras que en Medellín la distancia mínima entre estaciones es de 50 metros. Adicionalmente, las estaciones que se instalan en Bogotá deben estar, mínimo, a 200 metros los centros educativos y de servicios médicos. En la capital paisa, por el contrario, la normatividad establece que las estaciones se deben construir a 50 metros de las zonas verdes y a 5 metros de las fachadas; sin establecer ninguna restricción para hospitales y colegios.
La respuesta del Distrito al planteamiento de Lara está dividida en cuatro puntos: solo en el 6% del territorio de la ciudad hay restricción para la instalación de estaciones; los operadores no han entregado estudios técnicos para definir una normatividad de acuerdo con sus necesidades; las restricciones actuales tienen que ver con un acuerdo del Concejo Distrital en donde se reglamentan; con el nuevo Plan de Ordenamiento Territorial se reducirá la restricción a un 2% del territorio.
De acuerdo con William Camargo, director de vías, transporte y servicios públicos de la Secretaría de Planeación “no es cierto que el 32% de la ciudad esté restringida para la instalación de las estaciones. Las únicas zonas en donde hay restricción representan el 6% del suelo urbanizable. En territorio rural y áreas de reserva la entidad que reglamenta es la CAR (Corporación Autónoma Regional)”.

De otro lado, la reglamentación existente, explica Camargo, tienen tiene que ver con normas patrimoniales, ambientales y con la restricción que quedó establecida en el acuerdo 339 de 2008 del Concejo Distrital: “la localización de estaciones de telecomunicaciones inalámbricas en zona de uso residencial se permitirá en un radio no menor a 250 metros de otras estaciones de telecomunicaciones y a no menos de 200 metros de centros educativos, centros geriátricos y centros de servicios médicos”.
La responsabilidad también recaería en los operadores: “el Decreto 317 de 2006 estableció compromisos con los operadores. Ellos debían entregar un inventario con los estudios técnicos y con base a eso definir la normatividad en relación a la instalación. Les hemos dicho ¿qué de lo que le estoy proponiendo no le funciona? Luego de seis años no han llegado estudios técnicos” añade Camargo.

En relación a las implicaciones del POT propuesto por la administración Petro, Camargo explica que la restricción disminuiría: “en el POT desaparece el uso residencial y se crean áreas de conservación. Con la mezcla de usos en suelo urbano, la restricción se reduciría de un 6% a un 2%. Nosotros no queremos que la ciudad se nos llene de estaciones, por eso sería bueno que los operadores pensaran en compartir infraestructura”.

Hay un dato adicional que entregó la Secretaría de Planeación: en la actualidad existen 3.167 estaciones base de telefonía celular en la ciudad: “de esas están aprobadas 772, las demás hacen parte de un proceso de regularización porque las empresas no han querido entregar los inventarios”. Camargo agrega que “una de las conclusiones a las que se puede llegar revisando el inventario es que los operadores no quieren compartir infraestructura, sino que buscan predios y ubican estaciones al lado de otros operadores”. Fuentes de la entidad le dijeron a este diario que es regular que algunos operadores “instalen estaciones ilegales, sin contar con la autorización previa de la Secretaría de Planeación”.