El posible responsable del horror de Natalia Ponce de León

Ocho días tardaron las autoridades en tener un nombre del supuesto agresor que, de no recibir la máxima pena, podría quedar en libertad en tres años.

La indignación, que causó el ataque con ácido del que fue víctima Natalia Ponce de León, impulsó el trabajo de las autoridades. Como en pocos casos, los investigadores obtuvieron en ocho días la identidad y la foto del sospechoso. Mientras un grupo de ciudadanos hacían un plantón en el parque El Virrey de Bogotá, para reprochar este tipo de ataques, la Fiscalía solicitaba la orden de captura del sospechoso. Finalmente, en la tarde, después de que la Policía hizo pública su imagen, la captura fue cuestión de horas. Pasadas las 5:00 p.m., el Ministerio de Defensa confirmó la aprehensión de Johnatan Vega Chávez.

Según el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, la captura se dio en la casa de un familiar del sospechoso, en el norte de Bogotá. En su cuerpo encontraron quemaduras, debido a la manipulación del ácido sulfúrico, que adquirió en el barrio 7 de Agosto para cometer su crimen. Anoche permaneció detenido en los calabozos de la Fiscalía, mientras se fija la hora para la audiencia de legalización de captura y formulación de imputación.

Por su parte, el vicefiscal general de la Nación, Jorge Fernando Perdomo, señaló que a Vega Chávez le imputarán el delito de tentativa de homicidio, “porque las lesiones podrían llevar incluso a la muerte”, señaló Perdomo, quien agregó: “Tenemos evidencias, entre ellas testimonios, información de la familia y la misma víctima, pero especialmente videos que nos permiten llegar a esta conclusión general“, enfatizó el vicefiscal.

Todos los indicios apuntan a que fue este sujeto quien el pasado 27 de marzo esperó a la joven a las afueras del edificio Palos Verdes, en el barrio Santa Bárbara Occidental, y luego le arrojó una mezcla de ácido y pegante. Debido a este atroz ataque, Natalia Ponce de León sufrió graves quemaduras en el 24% de su cuerpo y de su rostro, que hoy la obligan a permanecer internada en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Simón Bolívar, donde le han practicado varias cirugías reconstructivas.

De acuerdo con el abogado Abelardo de la Espriella, el detenido fue un vecino de Natalia Ponce, que se obsesionó con ella. En los últimos dos años tuvieron varios altercados, pero ella nunca lo denunció. Por su parte, Juan Carlos Ponce de León, hermano de la víctima, señaló a los medios que el delincuente era un sujeto que molestó hace muchos años a su hermana. “Era un hampón asqueroso… El man jodió a mi hermana muchas veces cuando eran pequeños”.

Tres años

En medio de este indignante caso, hay algo que sería reprochable: Vega Chávez, de no imponérsele la máxima condena contemplada para la tentativa de homicidio, podría estar de nuevo en libertad en tan sólo tres años. Según el Código Penal, la tentativa de homicidio contempla una sentencia mínima de 15 años de prisión y una máxima de 30. En caso de que Vega Chávez acepte los cargos durante la audiencia de imputación, automáticamente obtendrá una rebaja del 50% de la pena. Su aceptación y la falta de antecedentes podrían ser consideradas por el juez como elementos suficientes para imponer la pena mínima. Si esta es la situación, su condena quedaría en 7 años y 6 meses.

Después vendrán más rebajas. Si tiene buen comportamiento y trabaja o estudia en prisión, la ley le otorga por cada dos días, uno de rebaja. Es decir, que la pena la podría pagar en cinco años. Pero hay más: en Colombia cualquier preso puede pedir libertad condicional si paga las tres quintas partes de la pena. En resumen, en tres años Vega Chávez podrá pedir libertad condicional.

“Nosotros vamos a pedir la pena máxima, teniendo en cuenta los daños y la trascendencia social. Sabemos que la defensa alegará trastornos mentales o que actuó enajenado, pero no vamos a aceptar ninguno de esos argumentos. Este crimen fue con sevicia, alevosía, con toda la intención de hacer un daño irreparable. Esperamos la máxima condena”, dijo el abogado De la Espriella.

“Lo tendrán que juzgar por tentativa de homicidio, ya que con su ataque varios órganos vitales de Natalia se vieron comprometidos y de no ser por la atención oportuna, hubiera muerto. Esto es un delito más grave que el secuestro y que una tortura, porque condena a la víctima a renunciar a su identidad. Es una abominación y requiere toda la contundencia”, comentó Abelardo de la Espriella, abogado de la familia Ponce de León.

“Promoveremos ante el Congreso una reforma para que este sea un delito autónomo; que la Fiscalía y la Policía creen una división especial para perseguir estos delitos. Además, que se reglamente la venta de ácido, porque en este país es más complicado comprar un chocolate que estos químicos”.

El abogado destacó el trabajo de la Sijín y de la Fiscalía, el que consideró como impecable. “Esta captura es una reivindicación de todas las víctimas que nunca encontraron justicia. A Natalia le tocó poner su alta cuota para que todo cambie”, concluyó el abogado.

Por ahora, Natalia Ponce de León sigue en la UCI del Hospital Simón Bolívar. La unidad de quemados espera que llegue el tejido que encargaron del banco de piel de Holanda (gestión que hizo la Fundación del Quemado) para someterla a nuevas cirugías, buscando su pronta recuperación. #FuerzaNatalia.

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