El problema de 2.000 trabajadores de TransMilenio para acceder a un baño

En el Concejo de Bogotá criticaron la situación a la que se enfrentan los empleados a diario.

Archivo El Espectador

El concejal de Bogotá Marco Fidel Ramírez denunció que más de dos mil trabajadores de TransMilenio tienen problemas para acceder a un baño durante su jornada laboral debido a que los más de 500 puntos de venta o taquillas dispuestos en la ciudad no brindan este servicio.

Para el cabildante, TransMilenio está incumpliendo con la regulación establecida en el sistema de riesgos laborales y calificó la situación como inaudita.

“Es inaudito que los trabajadores tengan que pedir permiso para salir de las estaciones y solicitar prestado el baño en un restaurante, cafetería, tienda etc… y en la mayoría de ocasiones pagar para realizar las necesidades fisiológicas porque Transmilenio no les garantiza el servicio de baño en su lugar de trabajo”, manifestó el concejal Ramírez.

Según Ramírez, Transmilenio está atentando contra la salud y la dignidad de los trabajadores, quienes no cuentan con un ambiente adecuado de trabajo según lo dispuesto en la Ley 1562 del 2012 la cual consagra “que es deber del empleador velar por el bienestar físico y mental de los trabajadores, garantizando condiciones y un adecuado ambiente de trabajo”.

El concejal instauró una acción popular ante un juez de la República para que se reivindiquen los derechos laborales de los trabajadores, en especial el de las mujeres que son las más afectadas con esta injustificada agresión de Transmilenio.

Este martes, la Unión General de Trabajadores del Transporte en Colombia anunció que a partir del próximo 29 de julio los conductores de TransMilenio y SITP harán plan tortuga por las diferentes vías de Bogotá con el fin de afectar la operación para exigir mejores condiciones laborales.

A la protesta se sumarían unos 1.000 conductores. “Vamos a andar a 20 o máximo 40 kilómetros por hora, estaremos en las estaciones casi un minuto parqueados para que los usuarios se suban. Cumpliremos las ocho horas y se entrega el bus, pare de contar, no como pasa ahora que los compañeros llegan caídos, no hay quien los releve y toca seguir”, dijo Wilson Hoyos, vocero de sindical Ugetrans.

Hoyos agregó que la decisión se tomó tras fracasar los diálogos con directivas de Transmilenio para acordar condiciones de trabajo. “Ellos definitivamente no nos solucionaron nada y le dejaron la responsabilidad al Ministerio de Trabajo, que no nos va a solucionar de fondo las problemáticas”.

Los conductores se quejan por largas jornadas de trabajo, multas injustificadas y supuestas presiones para cumplir los horarios en el sistema.