Esta semana llegarían nuevos lotes de Pfizer y Astrazeneca

El reto de vacunar a los mayores de 80 en Bogotá

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Si todo sale como lo tiene previsto el Distrito, el próximo fin de semana la ciudad estaría lista para empezar la vacunación de la población más adulta. Además de garantizar el cumplimiento de las citas, se tendrá que desplegar un plan domiciliario para los que tienen limitaciones. La identificación está en manos de las EPS.

La aplicación del primer lote de vacunas que llegó a Bogotá le sirvió de piloto al Distrito, no solo para medir los tiempos de aplicación, sino para evaluar el plan de acción y los protocolos de distribución de las dosis desde la Secretaría de Salud hasta los nueve puntos habilitados para la vacunación. En sí, los resultados fueron buenos, pero desde ya se plantean nuevos retos ante la llegada de más dosis y el inicio de la inmunización de la población mayor de ochenta años.

En esta primera etapa están incluidos 77.231 funcionarios de la salud y de apoyo en primera línea, de los 71 hospitales y clínicas que tienen unidades de cuidado intensivo (UCI) en Bogotá. Como se empezó con 12.582 dosis, lo que hizo la ciudad fue priorizar por cantidad de camas y utilidad estratégica para el país y así escogió nueve centros asistenciales, siete de los cuales ya inmunizaron a todo el personal previsto.

“El Gobierno nacional nos informó que la otra semana, martes o miércoles, entregarán más primeras dosis de Pfizer. Con eso entonces tenemos que terminar la vacunación en la Clínica Colombia y el Hospital Militar y escoger otras IPS para continuar el ejercicio. Además, la semana entrante también llegarían vacunas de AstraZeneca, para comenzar con la aplicación de las dosis a las personas mayores de ochenta años”, dijo el secretario de Salud, Alejandro Gómez.

Este proceso requerirá muchos más detalles. En la Mesa Territorial para la Vacunación creada por el Distrito, se habla, en cifras preliminares, de 163.491 personas mayores de ochenta años en Bogotá. Esta cifra corresponde a los registrados por la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (ADRES); sin embargo, podría cambiar en los próximos días, de acuerdo con los afiliados que reporten las EPS y la lista que habilite el Ministerio de Salud para vacunar.

“Quienes deben entregar el listado de personas a vacunar son las EPS, pues son las que saben quiénes son los afiliados, donde están y hasta qué comorbilidades tienen. Por eso vamos a confiar en nuestras bases de datos, pero también es importante que cada usuario cumpla el rol que le corresponde, actualizando sus datos y asistiendo a la cita de vacunación”, indicó Gustavo Morales, presidente de la Asociación Colombiana de Empresas de Medicina Integral (ACEMI).

Sumado a esto vienen otros detalles como, por ejemplo, la capacidad de estas personas para asistir a alguno de los puntos de vacunación habilitados por el Distrito, pues, de hecho, las cifras del censo del 2018, hecho por el DANE, revelan que por lo menos 52.692 personas de esta población tendrían limitaciones en la ciudad. Al respecto, el Distrito ha dicho que ya tiene un plan no solo para las personas con ciertas condiciones médicas y sociales, sino para la población confinada en cárceles o que estén en hogares geriátricos o gerontológicos.

“Tenemos un convenio tripartito. Se están haciendo las contrataciones de las IPS de atención domiciliaria, que van a jugar un papel muy importante”, afirmó Gómez. Esto entraría en el proyecto macro de vacunación en casa, que ya se da en la ciudad, a través del cual se aplicarían las dosis y se haría la vigilancia de estos pacientes después de la vacunación.

A pesar del plan, para Ómar Oróstegui, director de Futuros Urbanos, esto no será suficiente, pues no se están teniendo en cuenta otros factores como es el cultural y la resistencia que habrá por parte de la ciudadanía. “Por otro lado, tenemos un componente técnico asociado a las bases de datos. Estamos en un país en que los muertos votan y reciben subsidios, y tampoco se está teniendo en cuenta las limitaciones para acceder a internet en esta población”.

Además de esto, el experto cuestiona que la atención para esta población se limite a la vacuna, así como aún no se tenga claro qué va a pasar con, por ejemplo, migrantes, indígenas y habitantes de calle que tienen más de 80 años.

Desde el Concejo, Óscar Ramírez Vahos (Centro Democrático), presidente de la Comisión del COVID, dice que lo más delicado será garantizar que estas personas puedan llegar al sitio de la cita. “Esto requiere un ejercicio de georreferenciación muy delimitado y un contacto permanente, no solo con la persona que se va a vacunar, sino con su familia y su entorno”.

En esto concuerda el presidente de ACEMI, quien agrega que será importante cumplir con los lineamientos ya establecidos. “Las bases de datos se las entregan las EPS a las IPS y nos ha pasado que algunos alcaldes están diciendo que primero se las entreguemos a ellos o que ellos se encargarán de agendar las citas. Eso solo entorpecería el proceso, pues son quienes van a vacunar los que saben qué capacidad tienen”.

En los próximos días se tendrán que dar a conocer los nuevos lineamientos, no solo basados en las enseñanzas que dejó la aplicación del primer lote de vacunas, sino con miras a atender las necesidades que desde ya se evidencian. Sin duda, deberá ser un trabajo conjunto y ojalá con parámetros que sean públicos para la ciudad.

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