El reto del trabajo decente

El Distrito lidera diálogos con el sector privado en busca de mejores condiciones laborales para los bogotanos.

Carlos Simancas, secretario de Desarrollo Económico. / Óscar Pérez

Que las personas empleadas s en la ciudad tengan remuneración justa, en condiciones de seguridad, libertad, equidad y dignidad humana, es una de las preocupaciones de la administración distrital. Por eso, avanza en la creación de una política pública de trabajo decente, siguiendo los estándares de la Organización Internacional del Trabajo.

Al respecto habló el secretario de Desarrollo Económico, Carlos Simancas, quien ayer estuvo en el foro “Trabajo decente por una vida digna”, organizado por El Espectador con el apoyo de ONU Hábitat.

Se habla de trabajo formal, informal, a destajo, con prestaciones, a término definido, indefinido, ¿cuál es el trabajo decente?

El trabajo decente lo define la OIT como “aquella ocupación productiva justamente remunerada y ejercida en condiciones de libertad, equidad, seguridad y respeto por la dignidad humana”. Ahora bien, en términos de política busca cumplir cuatro objetivos principales: i) garantizar principios y derechos fundamentales en el trabajo y normas laborales internacionales, ii) generar oportunidades de empleo e ingresos: iii) asegurar la protección y seguridad social y iv) promover el diálogo social y tripartismo.

Una política de trabajo decente implica la participación tanto del sector público, como del privado. ¿Qué tipo de alianzas está adelantando el Distrito en este sentido?

La construcción de la política implica un diálogo tripartito con el empresariado y los sindicatos. No tiene sentido una política de trabajo decente sin compromisos y acuerdos claros con el sector privado, en especial con el tejido microempresarial, pues 55,9% de los trabajadores de la ciudad están en empresas de menos de diez trabajadores.

Un instrumento de la política que ha sido exitoso con el sector privado son los pactos por el trabajo decente. Estos buscan vincular a población vulnerable en las empresas. La Secretaría ha trabajado con empresas del renglón automotor y de BPO, así como con empresas vinculadas al Sistema Integrado de Transporte Público.

¿Bajo qué mecanismo se está construyendo la Política Pública de trabajo decente en Bogotá?

Por medio de deliberación con los actores del mundo del trabajo. Se han realizado talleres de discusión y entrevistas con actores representativos de poblaciones específicas, configuración de espacios académicos de discusión, construcción de un mapa de actores relevantes para el diseño de la política, grupos focales y encuestas. Se abrieron espacios virtuales y se usaron las redes sociales más populares para permitir la participación abierta de ciudadanos y ciudadanas.

¿En qué va la inversión por $3.190 millones que hizo el Distrito en trabajo decente entre 2012 y 2013?

El grueso de esta plata, $2.010 millones, se han destinado a procesos de formación e inserción laboral mediante pactos por el trabajo con sectores empresariales de Bogotá como la industria automotriz, el sector de transporte y el de BPO. $480 millones se destinaron para la formulación de la Política, $350 millones para el diseño del Observatorio de Trabajo Decente y los restantes $350 millones para diseñar la estructura y portafolio de servicios del Sistema Público de Empleo para el Distrito. Todas estas inversiones, por supuesto, están atadas a las metas del Plan de Desarrollo.

¿Cuáles son las metas en términos de trabajo decente de la administración para el fin del cuatrienio? ¿Cómo van hasta ahora?

Las metas en manos de la Secretaría van por buen camino. Una de estas ya está cumplida: la creación de un Observatorio para el Trabajo Decente, hoy funciona como parte del Observatorio de Desarrollo Económico. Otra meta es diseñar e implementar una política de trabajo decente y digno en el Distrito, el avance en términos porcentuales es de 65%. También se deben vincular 2.000 personas a oportunidades laborales mediante acuerdos con sectores económicos que generen trabajo de calidad, con los pactos por el trabajo hemos vinculado a 223 de estas personas en el renglón automotor, cifra que se incrementará en 700 adicionales con los pactos que están en proceso.

En 2014 concretaremos la implementación de un Sistema Público de Empleo para el Distrito, una de las metas más importantes de esta política y tema clave que estamos trabajando en llave con el Ministro Rafael Pardo. También buscaremos con el Ministerio una estrategia conjunta que nos permita contribuir con la financiación de nuevos inspectores para ejercer vigilancia y control.

¿Cuáles son los derechos laborales más vulnerados en la capital?

Es grave, que existan niños y niñas trabajadores, hasta un 7%. Esto es una vulneración flagrante de los derechos humanos. La alta informalidad, que afecta a cerca del 50% de los trabajadores, se constituye en una limitación de acceso a la seguridad social, y em factor restrictivo a los derechos de las personas como la vida, la integridad física y la salud.

La no discriminación, vista como derecho fundamental del trabajo, también es un reto gigante para Bogotá. Etnias, personas con discapacidad, mujeres, jóvenes, víctimas, entre otras poblaciones, son los más afectados. Que la tasa de sindicalización sólo cobije al 2,7% de la población ocupada muestra la inmensa desprotección colectiva del trabajo vulnera el derecho a la libre asociación. En fin promover el trabajo decente es buscar la garantía de estos múltiples derechos.