El San Juan de Dios, arrendado y sin equipos

Liquidador del centro hospitalario plantea vender los aparatos médicos después de firmar un contrato de arrendamiento con el Distrito. Registrador definirá quién es el propietario del hospital.

El martes pasado, El Espectador fue testigo del traslado de equipos para inventario. / Luis Ángel - El Espectador

El martes pasado, un día antes de que el presidente Juan Manuel Santos y el alcalde Gustavo Petro se reunieran en el hospital San Juan de Dios (CHSJD) para anunciar su reapertura, las familias que viven desde los noventa en la torre central del centro médico llamaron a los medios de comunicación: “Se están llevando los equipos médicos del hospital. Luego vino la Policía y nos prohibió tomar fotos. También trasladaron la ambulancia”.

Detrás de este episodio está un acuerdo que hizo la Empresa de Renovación Urbana (ERU) con el liquidador del complejo hospitalario, Pablo Enrique Leal, para intervenir el que fue uno de los hospitales emblemáticos de América Latina. El acuerdo para que el Distrito se hiciera cargo del hospital se materializó a través de un contrato de arrendamiento que se firmó el 22 de enero. Allí se estableció que la ERU pagará $750 millones mensuales por el arriendo de los edificios del San Juan de Dios.

El traslado de equipos se dio precisamente porque la ERU no tomó en arriendo el hospital con los equipamientos que, según Leal, valen $3.000 millones. El liquidador hizo un inventario para pedir al Ministerio de Cultura la autorización para venderlos, pues el hospital fue declarado monumento nacional en 2002. Los trabajadores que viven en el hospital se oponen a que los retiren, ya que los consideran patrimonio de la medicina en Colombia.

La Secretaría de Salud asignó el año pasado $60.000 millones para la rehabilitación del CHSJD. Esta cifra podría variar dependiendo de un estudio de servicios que adelanta la entidad. Hasta el momento se sabe que el hospital Santa Clara se encargaría de operar los servicios de urgencias en el edificio central. La Secretaría también proyecta la prestación de servicios de hospitalización y consulta externa de salud mental en el edificio de rehabilitación psiquiátrica. Existen también diseños para instalar un instituto de medicina regenerativa en el edificio San Roque.

Estos diseños arquitectónicos estarán en el papel hasta que el Mincultura apruebe el Plan Especial de Manejo y Protección (PEMP) para recuperar las 24 edificaciones del San Juan. La Universidad Nacional está a cargo de este plan, que costó $1.600 millones. El Instituto Distrital de Patrimonio Cultural (IDPC) ha prorrogado en dos oportunidades el estudio. Según los cálculos del IDPC, el PEMP se presentaría en marzo ante el Ministerio. Y aunque en principio se dijo que la restauración costaría $250.000 millones, el IDPC dijo que, según los últimos análisis, la cifra aumentaría a $400.000 millones. Aún no está clara la estrategia financiera del Distrito para asumir estas obras e instalar nuevos equipos en el hospital.

Para algunos es un hecho que el Distrito ya es dueño del CHSJD, algo que no es cierto. Aunque el alcalde Petro anunció en noviembre del año pasado que todo estaba listo para transferir los $150.280 millones que cuesta el hospital, a la fecha el registrador de Instrumentos Públicos no ha legalizado el traspaso. El trámite se resolverá cuando se defina quién es el verdadero dueño del centro médico.

Ante la urgencia de comenzar la recuperación del complejo hospitalario, el Distrito —a través de la ERU— acordó tomarlo en arriendo por cinco años. En caso de que se concrete la compra, lo que se pague en arriendo será descontado del valor total de la venta. El Espectador pudo establecer que en las próximas semanas el registrador emitirá una resolución en la que se conocerá si el CHSJD le pertenece a la extinta Fundación San Juan de Dios, a la Beneficencia de Cundinamarca o a la Nación.

En caso de que el registrador establezca que el hospital es propiedad de la extinta fundación (declarada ilegal por el Consejo de Estado en 2005), en semanas el Distrito pasará a ser el nuevo propietario. Si se define que le pertenece a la Beneficencia de Cundinamarca o a la Nación, la recién anunciada transacción quedaría en el limbo. En ese caso, una de las partes podría apelar la resolución, que sería resuelta en segunda instancia por el superintendente de Notariado y Registro, lo que se traduce en otro retraso para rehabilitar el hospital.

Mientras tanto, el San Juan sigue en arriendo. Esta figura ha despertado dudas. De acuerdo con el contrato, el Distrito debe pagar por adelantado el primer año de arriendo ($8.200 millones). ¿Qué sucederá con estos recursos si el registrador determina que el hospital no le pertenece al liquidador y que, por ende, no podía venderlo?

Según la firma Armando Morales Benítez y Abogados Asociados, el hospital San Juan de Dios es el dueño de los inmuebles desde 1924, no la Fundación San Juan de Dios en Liquidación, encargada de sanear financieramente el hospital y que, según la firma, lo incorporó a su patrimonio sin documentos de traspaso.

Otro abogado que ha estudiado de cerca el problema jurídico del hospital es Cristian González, quien, contrario a lo que considera la firma Armando Morales, señala que el hospital le pertenece a la Beneficencia de Cundinamarca: “Le perteneció siempre a la Beneficencia. Hubo una confusión cuando, en 1979, el Gobierno creó la Fundación San Juan de Dios. Sin embargo no existe título de traslado de dominio de la Beneficencia a la Fundación San Juan de Dios. Además, debe decirse que en el fallo de 2005 el Consejo de Estado determinó la nulidad de la fundación y aclaró que el conjunto hospitalario no le pertenecía. Determinó que los bienes son de la Beneficencia y que la fundación tenía la administración, no la propiedad”.

Esta tesis es respaldada por la Contraloría, que para comenzar un proceso de responsabilidad contra la liquidación en 2013, realizó un estudio de los títulos con el fin de determinar que los bienes del San Juan son públicos. A las dificultades por el estudio del título se suma una acción popular interpuesta por la Asociación de Pacientes del Centro Nacional Hospitalario San Juan de Dios. El Espectador conoció un auto del Juzgado Administrativo de Oralidad del Circuito que le solicitó documentos relacionados con la tradición del inmueble al liquidador del centro hospitalario, Pablo Enrique Leal, y a la ministra de Cultura, Mariana Garcés. Mientras no se resuelvan estos enredos jurídicos, la recuperación del San Juan de Dios seguirá en el terreno de lo incierto.

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