Embalses de Cundinamarca siguen en niveles mínimos de agua por falta de lluvias

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Desde 2018, el volumen de las precipitaciones se ha mantenido bajo, pese a que se esperaba que en la temporada lluviosa de octubre mejorara la situación. El embalse del Neusa es uno de los más afectados.

Octubre ha sido uno de los meses con más déficit de lluvias en Cundinamarca, con valores que solo llegan hasta el 20 %, a pesar de que en este mes se atraviesa la segunda temporada lluviosa del año. De acuerdo con la Corporación Autónoma Regional del departamento (CAR), esto ha traído consecuencias negativas en ecosistemas como los embalses, que desde 2018 registran bajas precipitaciones de agua.

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Según la entidad, este déficit no solo ha generado un grave impacto para la recarga de los embalses sino también para los ecosistemas que los rodean, entre los que se encuentran como el aumento de las pérdidas naturales del embalse, el incremento en la evaporación del espejo de agua de forma anormal y el incremento de las infiltraciones laterales por la resequedad del suelo.

Actualmente, los embalses más afectados por la situación son el del Neusa, que tiene un nivel de 2.967 metros sobre el nivel del mar y un volumen almacenado de 52 Mm3 (45% de su capacidad), así como el embalse del Sisga, con un nivel de 2.670 metros sobre el nivel del mar y un volumen almacenado de 40 Mm3 (45% de su capacidad).

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Por otro lado está el embalse de Tominé, cuyo nivel es de 2.584 metros sobre el nivel del mar y tiene un volumen almacenado de 218 Mm3 (35% de su capacidad), y el embalse El Hato, cuyo nivel es de 2.841 metros sobre el nivel del mar, tiene actualmente un volumen almacenado de 7,5 Mm3 (59% de su capacidad).

A mediados de diciembre la CAR evaluará si las reservas hídricas de la sabana de Bogotá y del sistema lagunar de Fúquene tuvieron alguna recuperación, con el fin de tomar las medidas pertinentes para enfrentar la primera temporada seca de 2021. Por ahora, la autoridad ambiental recomienda que cada municipio haga una evaluación pertinente del estado de sus reservas hídricas para evitar fuertes racionamientos en la temporada seca de fin de año e inicios del próximo.

Asimismo, pide a toda la población del territorio, incluyendo los habitantes de Bogotá, realizar un consumo eficiente del agua y emplear actividades que permitan la reultilización del recurso cuando sea posible. “Esto ayudará a mantener el actual estado de los embalses y garantizar una aceptable reserva que ayude a solventar la temporada seca que inicia a mediados de diciembre”.

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