Hay 16 aspirantes

En diciembre la Universidad Distrital tendría rector

Desde hace siete años, la institución no elige de forma democrática un rector en propiedad. En 2016 ganó el voto en blanco. Este año realizarán un nuevo proceso, con nuevas condiciones.

El proceso de elección de rector ahora cuenta con tres fases. / Archivo El Espectador

En 2010 fue la última vez que la Universidad Distrital eligió un rector de forma democrática. Fue Inocencio Bahamón, quien terminó su período en 2013, en medio de denuncias de corrupción y un paro de estudiantes que pedían reformas internas. Desde entonces, la institución no ha tenido rector en propiedad y ha habido dos encargados. Aunque el año pasado se adelantó la elección, para poner fin a la interinidad del cargo, al final se impuso el voto en blanco y el 1° de septiembre se declaró desierto. Hoy, casi un año después, la institución abrió un nuevo trámite para elegir rector en propiedad. Con nuevas reglas, que han generado inconformidad entre los estudiantes, y 16 aspirantes, arrancó el proceso, que espera sea definido en diciembre.

Difícil proceso

Desde la salida de Bahamón, la institución ha tenido dos rectores encargados: el primero fue Roberto Vergara, retirado del cargo en febrero de 2015 por el Consejo Superior de la institución, luego de hallar posibles irregularidades en la adjudicación del contrato para construir la sede de Bosa, recientemente inaugurada.

Su salida se dio, además, en medio de un paro de maestros y estudiantes inconformes con la administración de la Universidad. Solicitaban frenar la reforma estructural aprobada por el Consejo Superior en 2009, que consideran arbitraria. En reemplazo de Vergara nombraron a Carlos Javier Mosquera, quien sigue a cargo.

El año pasado, en medio de manifestaciones estudiantiles por la reforma de los estatutos, se adelantó un proceso de elección. El trámite fue largo e infructuoso. Tras conocer los candidatos, revisar sus hojas de vida y los debates públicos frente a los estudiantes, al final la comunidad académica no pudo llegar a un consenso.

En las urnas, la mayoría votó en blanco. No obstante, al no haber superado el 50 % del caudal electoral (que hubiera obligado a una nueva votación), pasaron a la siguiente fase los cinco candidatos con mayor votación. Todos tuvieron entrevistas con los nueve integrantes del Consejo Superior de la Universidad. Al igual que a la comunidad estudiantil, los aspirantes tampoco convencieron a este órgano directivo.

El Consejo Superior, con una sola ronda de votación, declaró desierto el proceso. Seis de los nueve votos fueron en blanco. Lo más llamativo fue que, a pesar de que previamente la Alcaldía pidió poner fin a la interinidad en la rectoría de la U. Distrital, los dos representantes del Distrito en el Consejo Superior también votaron en blanco.

Las nuevas elecciones

Este año comienza un nuevo intento por elegir rector. Ya terminó la convocatoria, a la que se presentaron los primeros candidatos. La inscripción duró tres semanas y se cerró el pasado 18 de agosto. Al final, se inscribieron 16 aspirantes, que creen cumplir con los requisitos básicos para dirigir la Distrital: ser colombiano; tener experiencia administrativa por más de cinco años; haber sido docente de tiempo completo por más de cinco años y ser reconocido como investigador en Colciencias.

Este año se cambió la metodología de elección. Tendrá tres fases y el candidato obtendrá en cada una un puntaje. Al final se sumará y servirá para definir el nuevo rector. “El procedimiento ahora se fundamenta en criterios objetivos y ya no se votará por uno u otro candidato. Será por el puntaje que obtenga cada uno”, dice Camilo Bustos, secretario jurídico de la Universidad.

Tras la postulación de los 16 candidatos, mañana se conocerá una lista preliminar de los que cumplen los requisitos. Esta etapa estará a cargo de una comisión accidental y, tanto estudiantes como el público general, podrán hacer reparos y observaciones. De ahí saldrá una lista definitiva, que clasifica a la primera fase del proceso: la revisión en detalle de sus hojas de vida y competencias, que terminará con un puntaje que representará el 25 % de la calificación final.

A la segunda fase clasificarán la mitad más uno de los candidatos con mejores puntajes (es decir, si son diez aspirantes, pasarán los seis primeros). Los clasificados someterán sus nombres a una votación dentro de la comunidad universitaria, que está prevista para el 23 de noviembre. De acuerdo con el número de votos, se les asignará un nuevo puntaje, que equivaldrá a otro 25 % de la calificación final.

Aunque el nuevo sistema parece democrático y objetivo, al final la última palabra la tendrá el Consejo Superior de la Universidad, cuya tarea será entrevistar a los candidatos y les otorgará una calificación que equivale al 50 % de la evaluación final. El rector será el que sume los mejores registros.

Los dilemas

A pesar de que apenas comienza el proceso, ya se presentan conflictos. Por un lado, los estudiantes cuestionan el porcentaje que representan las votaciones dentro de la calificación final, pues les resta poder de decisión a la comunidad estudiantil. Por el otro, ya encontraron el primer vacío en la nueva reglamentación.

El anterior acuerdo de elección de rector estipulaba que quien perdiera contra el voto el blanco no podría volver a presentarse. En el actual acuerdo no hay lineamientos frente al tema y, como era de esperarse, hay cuatro candidatos que participaron en las votaciones pasadas, como Octavio Salcedo (quien alcanzó a hacer parte de los cinco finalistas), y por lo tanto estarían inhabilitados. Estos asuntos son apenas algunos de los retos que enfrenta la nueva elección.

Lo cierto es que con esta nueva metodología las directivas de la Universidad Distrital aseguran que harán todo lo posible para que antes de que termine el año la institución tenga, después de siete años, un rector oficial.