En la Cárcel Distrital, 11 reclusos obtuvieron título de bachiller

Los internos participaron de un proceso pedagógico por nueve meses. El centro penitenciario, ofrece además, talleres ocupacionales y productivos y una biblioteca dotada con 7.300 títulos.

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Con el fin de fortalecer el proceso de resocialización de los internos de la Cárcel Distrital de Varones y Anexo de Mujeres, la administración realizó un fortalecimiento en talleres ocupacionales, productivos y de educación formal, como a la que accedieron 11 reclusos que lograron graduarse como bachilleres.

“Esto fue posible después de nueve meses de proceso pedagógico bajo el sistema de educación flexible promovido e implementado por la Secretaría de Educación, la Cárcel Distrital y la Corporación Infancia y Desarrollo. 300 privados de la libertad de la Cárcel están en proceso de terminar su bachillerato”, indicó la administración del centro penitenciario.

A esto se le suman otros procesos de formación, que ha ofrecido la entidad como talleres en manualidades, artesanías, estuco, screen, madera, tejido, marroquinería, panadería, confecciones, lavandería, peluquería y jardinería.

Por otro lado, se fortaleció la biblioteca del centro penitenciario con una donación de 3.000 libros, que hacen parte de los 7.300 títulos que conforman la colección actual y la cual es clasificada y organizada por ocho internos, formados como bibliotecarios y promotores de lectura por la Red Distrital de Bibliotecas. Según registro del centro penitenciario, los internos se han leído 2.984 libros.

La renovación trajo además, ocho conversatorios con los  escritores: Ricardo Sumalavia, Margarita Posada, Fernando González Santos, Ana María Caro, Pilar Quintana, Melba Escobar, Sinar Alvarado y  los promotores de Actualidad Panamericana.

“Además de entregar una biblioteca organizada con los estándares que demandan los organismos internacionales, es de resaltar dos cosas: por un lado el trabajo de estas personas se hizo bajo la premisa de la confianza pues durante el proceso no tuvieron vigilancia de la guardia; y por el otro, la inversión, que fue prácticamente nula, pues sólo se contó con la voluntad de muchas personas que facilitaron elementos como una máquina de escribir”, aclaró Alejandro Peláez, Subsecretario de Acceso a la Justicia.

Estos procesos, según indicó la Cárcel Distrital, le permite a los internos la posibilidad de redimir su pena, utilizar el tiempo de detención en hacer actividades productivas, pero además le otorga herramientas a los privados de la libertad para insertarse a la sociedad una vez recobren su libertad.

El centro espera ser acreditado, durante este 2018, por la Asociación Americana de Correccionales ACA, debido a la aplicación de prácticas positivas y protocolos para atención de la población carcelaria, y por su política de resocialización.

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