El lío de Coosuacol

En la lupa contrato de alimentación escolar

En medio de la polémica que se ha desatado por los presuntos sobrecostos en algunos alimentos suministrados por contratistas del Programa de Alimentación Escolar (PAE) en Cartagena, se han generado interrogantes en Bogotá.

Los entes de control siguen con la lupa puesta en los refrigerios escolares. / Daniel Gómez

 La empresa cuestionada en la costa ha intentado incursionar en varias oportunidades y por distintos frentes en el negocio de los refrigerios en el Distrito. No obstante, hasta donde se ha podido verificar, sólo ha podido ganar un contrato, no para el suministro de alimentos, sino para su distribución en los colegios públicos de la ciudad. Se trata de una entidad que inicialmente se llamaba Cooperativa de Servicios Generales La Heroica Ltda. (Cooseheroica) y que luego cambió su nombre a Cooperativa de Suministros de Alimentos de Colombia (Coosuacol).

La sociedad, que está en el ojo de huracán, comenzó su operación en el departamento de Bolívar y poco a poco ha extendido su actividad, prestando sus servicios a entidades del orden nacional como el Ministerio de Educación y en departamentos como Santander y Sucre. Hasta donde ha podido verificar este diario, desde 2014 a la fecha ha ganado contratos que suman alrededor de $80.000 millones. Desde la semana pasada está en la mira de la opinión pública luego de que el contralor general, Edgardo Maya, lanzara una alerta por irregularidades en la ejecución de varios de los contratos del PAE en Cartagena, advirtiendo demoras en la entregas de las raciones; contrataciones sin el debido proceso y precios desmedidos, tema en el que se vio involucrada la Coosuacol.

El coletazo del escándalo sacude esta semana a Bogotá, debido a que dicha cooperativa también es operador del Progama de Alimentación Escolar de la ciudad. Aunque ha participado en varios procesos en el Idiprón y la Secretaría de Educación, sólo ha logrado ganar uno, como miembro de un consorcio, para la distribución de los refrigerios, por $15.831 millones.

Tras conocerse la relación, el alcalde Enrique Peñalosa confirmó que sí se trataba de la misma empresa investigada por la Contraloría, con otro nombre, pero con el mismo NIT y representantes legales: Sandra Milena Mercado y David Reinaldo Camacho Benítez, por lo que aseguró evaluarían las posibilidades jurídicas para cancelarles el contrato. Pero la Secretaría de Educación informó a través de un comunicado que todo el proceso de contratación y verificación lo realiza Colombia Compra Eficiente, por lo que son quienes determinan qué acciones deben investigarse. Además, manifiesta que Coosuacol es un operador logístico que se encarga de ensamblar y distribuir el 3,7 % de los refrigerios escolares y que para su contratación cumplió con todos los requisitos exigidos por la ley.

Para el director de Colombia Compra Eficiente, Juan David Duque, el contratista, en este caso la Secretaría de Educación, tiene la misión de investigar y velar por el cumplimiento de los operadores y aunque es lógico que la ciudad debe poner los ojos sobre el proceso con Coosuacol, hasta que no exista ninguna caducidad o sanción penal no se podrá cancelar el contrato y la empresa podrá seguir participando en las licitaciones. “Hablé con la secretaria de Educación y por ahora dejaremos que se dé un debido proceso”, dijo.

Se espera que los entes de control investiguen y tomen decisiones. En caso de ser sancionado el cuestionado operador, la decisión tendría efectos en todos los contratos, incluido el de Bogotá.

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