El ente dice que se aportará sostenibilidad financiera y mejorará el servicio

En seis meses debe acabar el SITP provisional: Supertransporte

La crisis financiera y operacional del sistema llevó a la Superintendencia de Puertos y Transporte a tomar cartas en el asunto: ordenó a Transmilenio adoptar una serie de medidas obligatorias. Si no se cumplen, habría multas hasta de $147,5 millones.

El esquema provisional moviliza en promedio cerca de 1.500.000 usuarios al día, en 4.866 buses.Archivo El Espectador

No fue suficiente el salvavidas de $200.000 millones que Transmilenio le lanzó a los operadores del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP) para paliar la crisis financiera y operacional que tiene en jaque al modelo. Este viernes, la Superintendencia de Puertos y Transporte le ordenó al sistema que adopte medidas que permitan superar los aprietos económicos y que garanticen la prestación del servicio a los usuarios. (Lea: Crean fondo de $200 mil millones para rescatar a operadores del SITP)

Tras evaluar la actual situación del SITP –cuyos siete operadores están al borde de la quiebra, al acumular deudas por casi $4 billones y multimillonarias pérdidas– el ente de control le ordena a Transmilenio presentar un plan de contingencia que garantice el servicio en zonas con riesgo de cese de operaciones, así como garantizar el mantenimiento de la flota para evitar que continúen saliendo de operación más de 500 vehículos diarios por fallas mecánicas. Para ello, le da un plazo al sistema: el 1 de febrero de 2018 toda la flota debe estar en óptimas condiciones.

Adicionalmente, la Supertransporte le exige a Transmilenio que, a más tardar el 1 de mayo, ya debe haber concluido la integración entre el componente zonal (buses azules del SITP) y el modelo del SITP provisional. Con ello, dice el organismo, se aportará sostenibilidad financiera y mejorará el servicio, todo ello en línea con el Plan de Mejoramiento entregado por Transmilenio a la Supertransporte.

Para evitar situaciones como la ocurrida la semana pasada en Ciudad Bolívar –donde 160.000 habitantes se quedaron sin transporte público luego de que Transmilenio suspendió al operador de la zona, por no tener seguros– la Superintendencia le recordó al sistema que existen cláusulas contractuales que lo obligan a requerir la vinculación de nueva flota o modificar las rutas asignadas a un concesionario para que atienda las zonas que se quedan sin servicio. (Lea: Crisis del SITP tocó al usuario)

“Es función de Transmilenio prestar el servicio aún en los casos en los que se declare desierto un proceso de selección, se declare la caducidad de los contratos o se terminen anticipadamente”, advirtió el organismo de control, que solicita también que se programen mesas de trabajo continuas con los operadores del SITP para evaluar alternativas de solución a la crisis, “las cuales deben ser cada 15 días hasta que se logren los acuerdos necesarios para el mejoramiento del servicio”.

Por orden de la Supertransporte, Transmilenio deberá exigir además a los operadores una certificación por parte de las aseguradoras con la garantía de la renovación de las pólizas de cumplimiento contractual, mínimo con un mes de anterioridad, “para evitar afectaciones como la ocasionada en Ciudad en Bolívar por el concesionario Suma S.A.S”.

Por último, el ente de control instó a la gerente de Transmilenio, Alexandra Rojas, a convocar a una reunión extraordinaria de la junta directiva para definir acciones que permitan tomar decisiones frente a la situación financiera y operacional del sistema. Para tal encuentro tiene 20 días, es decir debe haberse concretado antes del próximo 10 de noviembre.

Según la Supertransporte, todas estas directrices “son de inmediato y obligatorio cumplimiento”, y en caso de que no sean acatadas, el organismo podría imponer sanciones o de multas sucesivas de hasta $147,5 millones.

Para llamar la atención del sistema, el ente recuerda que, entre enero y agosto de 2017, se presentó una disminución de usuarios movilizados con respecto al mismo periodo del año pasado: “Se registraron 15 millones de pasajeros menos, reflejados en la disminución de la oferta de kilómetros (11 millones menos). Además, tres de sus siete operadores están en causal de disolución y dos están en reorganización empresarial”, precisó.