Entregan bodega a coroteros de María Paz

Los recicladores, que recogen los alimentos en buen estado que salen de Corabastos para vender, fueron desalojados el pasado martes en un operativo en el que se encontró pescado en descomposición. Por orden judicial, el Distrito está obligado a reubicarlos.

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En los últimos meses, el Distrito ha adelantado intervenciones con el fin de recuperar el espacio público en el barrio María Paz, entre las que se han desalojado a los recicladores coroteros que venden a las afueras de Corabastos los alimentos que reciclan en buen estado.

El más reciente operativo lo realizaron el pasado lunes, en el que encontraron más de tonelada y media de pescado en mal estado (783 kilos) y en el que se levantaron 37 carpas fijas donde se ubicaban 42 vendedores informales (27 mujeres y 15 hombres), de los cuales al menos 40 comercializaban con frutas y verduras. Esto en cumplimiento de un fallo judicial en el que se ordena la recuperación del espacio público (Lea: Decomisan tonelada y media de pescado en mal estado cerca de Corabastos).

Por su parte, el Distrito entregó una bodega de 800 metros cuadrados a los recicladores coroteros como parte del cumplimiento de un fallo de un juzgado del circuito de Bogotá que ordena la reubicación de estos comerciantes y que tiene la capacidad de albergar a 200 puestos de mercado (Lea también: Distrito se compromete a reubicar a recicladores e informales del Cartuchito, en Kennedy).

Así mismo, la Uaesp resaltó que en la zona se actualizaron 597 luminarias y se puso en operación otras dos bodegas que albergan a 60 recicladores, con lo que buscan beneficiar a los 346 recicladores coroteros que fueron censado por la entidad. Esto se hace después hiciera la oferta de entrega de bodegas para el reciclaje y alternativas comerciales para la reubicación de los vendedores informales (Lea también: Recicladores apoyan intervención en ‘el Cartuchito’, pero piden que los dejen trabajar).

Según informó en agosto pasado a este diario la investigadora Donka Atanasova, quien ha trabajado con las organizaciones sociales del sector, los recicladores y coroteros no están en contra de la presencia de la Policía en la zona, para atacar la venta de drogas y la comisión de distintos delitos, pero en lo que han insistido es que no violen su derecho al trabajo. “Ha sido un clamor de las personas de la zona, tanto de los habitantes como de los vendedores, que se combata la dinámica del microtráfico. Pero en realidad no ha habido acciones contundentes”.