Entregan variante de Portachuelo

Fueron casi dos años y medio lo que tardó la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) para habilitar la variante Portachuelo-Casablanca, que se construyó para agilizar el trayecto entre Bogotá-Bucaramanga, al evitar el paso por Zipaquirá.

Así quedó la glorietacon la nueva intervención ./Ministerio de Transporte
Esta vía, que se terminó en septiembre de 2013, estaba sin uso porque faltaba una glorieta y 170 metros de carretera para ponerla al servicio de los viajeros. El problema, según contó la ANI en su momento, fue que no se habían podido negociar algunos predios para terminar el proyecto. Ayer, después de tanto tiempo, por fin se inauguró la obra que le costó al Estado $35.000 millones. 
 
“Esta glorieta y esta variante evitan que el transporte de carga ingrese al casco urbano de Zipaquirá, lo cual descongestiona la vía y representa un desarrollo enorme para los cundinamarqueses. Es, en definitiva, un polo de desarrollo vial para la región”, aseguró el vicepresidente Germán Vargas Lleras.
 
Uno de los problemas que en todo este tiempo retrasó la habilitación de la vía fue la indecisión para definir qué concesión iba a construir la glorieta. El sector de Portachuelo es el límite de dos concesiones:  Por un lado está Devinorte, encargada de la doble calzada entre Bogotá y Zipaquirá, y por el otro, la unión temporal Los Comuneros, encargada entre 2002 y 2012 del mantenimiento del corredor Zipaquirá-Bucaramanga y que, de paso, fue la encargada de construir la variante que quedó inconclusa y sin uso. 
 
A pesar de que la concesión Los Comuneros le presentó desde 2013 a la ANI una propuesta (con estudios, diseños y recursos garantizados) para construir la glorieta y poder abrir la vía, finalmente la ANI le adjudicó este trabajo a Devinorte, que se encargó de realizar nuevos estudios y de adquirir los predios que faltaban para construir la glorieta, tarea que retraso más la inauguración de la carretera.
Ayer, finalmente, durante la inauguración, Álvaro Cruz, Gobernador de Cundinamarca,  aseguró que ha sido histórico el avance del departamento en infraestructura y resaltó la importancia de que el proyecto del sistema férreo se haga realidad y se puedan conectar con Bogotá y municipios como Facatativá y Soacha a través del Regiotram. Cruz, además, le pidió a Vargas Lleras apoyo para ampliar el tramo vial desde el sector La Aguada hasta el municipio de Caparrapí, obra que, según él, tendrá un alto impacto en la productividad y economía regional.
 
Variantes de Sopó y Cajicá
 
En medio de la entrega de la obra de Zipaquirá, el vicepresidente y el gobernador firmaron el otrosí para iniciar los estudios de la variante de Sopó y Cajicá. Se espera que en tres meses los diseños estén listos para iniciar con estas obras, que costarán $60.000 millones y de las que se encargará la Administración y la concesión Devinorte. 
 
El objetivo, dijo Cruz, es que se haga realidad la posibilidad de ampliación de carriles en la Autopista Norte lo que agilizaría el corredor vial por los municipios de Cundinamarca  hasta la ciudad de Tunja (Boyacá).