Equipamientos para tratar el río Bogotá se financiaría vía tarifas

Así lo sugirió Alfred Ballesteros, director de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR).

Alcaldía de Bogotá

El director de la CAR, Alfred Ballesteros, se pronunció frente a las expectativas que tienen los capitalinos sobre la recuperación del río Bogotá. Después de que varias autoridades visitaran la cuenca media del río entre ellas, Gabriel Vallejo, ministro de Ambiente, se abordó la recuperación de esta fuente de agua, como una tarea clave en las agendas ambientales.

Ballesteros hizo alusión a la forma de financiación de las obras de mantenimiento. "Todavía no podríamos decir qué vamos a tocarle el bolsillo a los usuarios para cumplir con las obras pero lo que sí es seguro es que la operación y el mantenimiento de muchas de las obras, como las Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales, que estamos construyendo hoy en los municipios de la cuenca alta y media, tendrán que ser vía tarifas porque es lo que establece la Ley 142 desde hace más de 20 años", dijo Ballesteros a Caracol Radio.

Así mismo, Ballesteros indicó que se están adelantando los estudios para actualizar los valores de los proyectos.

El interés por cuidar y recuperar el río Bogotá ha venido creciendo durante las últimas dos décadas, entre ellas, la iniciativa de la Gobernación de Cundinamarca, en el marco de la celebración del Día Mundial del Agua, en donde le fueron entregadas a cada familia entre $400.000 y $600.000, según la ubicación del predio y el impacto generado. La Gobernación recompensó los esfuerzos y las estrategias de conservación ambiental que vienen implementando cerca de 16 familias dueñas de 200 hectáreas de áreas protegidas de diferentes municipios cercanos al río Bogotá.

“Bogotá y los otros 41 municipios integrantes de la cuenca del río Bogotá han vivido y se han desarrollado, lamentablemente, de espaldas a sus ríos. Sobre ellos se vierten las aguas residuales de millones de personas y los desechos químicos de la industria. Aun cuando los debates sobre la contaminación del afluente datan de comienzos del siglo XX, múltiples generaciones vieron cómo ésta avanzó sin que nadie actuara de fondo. La degradación —lejos de detenerse— aumentó con el acelerado crecimiento de la población, la caótica urbanización, la industrialización sin controles ambientales y la tala de los páramos”, anotó en una nota publicada en este diario, Luis Guillermo Plata, presidente de Probogotá Región.
 

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