Concejales de Bogotá cuestionan el nuevo modelo de basuras

Los cabildantes Juan Carlos Flórez y Emel Rojas Castillo indicaron que hicieron falta estudios técnicos en el nuevo esquema y que en la licitación hubo irregularidades. Agregaron que, a pesar de la adjudicación, no hay una solución de fondo a la problemática de basuras.

El Espectador.

En el Concejo de Bogotá se abrió un nuevo debate, esta vez respecto al nuevo esquema de basuras que comenzó a regir en la ciudad desde el pasado 12 de febrero. La discusión fue liderada por los concejales Juan Carlos Flórez (del Partido Alianza Social Indígena -ASI) y Emel Rojas Castillo (Partido Libres).

Según indicó Flórez, con el esquema la actual administración “no introdujo ningún cambio de fondo para la ciudad”. Argumentó que tanto la logística como la puesta en marcha de vehículos usados para la recolección de residuos son una evidencia de irregularidades en la licitación, adjudicada el pasado 3 de enero que, además, según dice “no cuenta con los criterios impuestos por la Corte Constitucional” respecto a la inclusión de la población recicladora. 

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Por otro lado, Rojas centró la discusión en la crisis de basuras que vivió la ciudad durante varios días, asegurando que “no se tuvo en cuenta, el tiempo, la logística y los lugares de intervención”. Además, presentó una solicitud para la creación de una oficina de Control Urbano, para que siga de cerca el desarrollo de este esquema, que fue aprobado por $4.8 billones y que irá por cuatro años.

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El concejal Flórez, expresó a través de su cuenta de Twitter, en 10 puntos sus principales cuestionamientos al nuevo esquema, que dividió la ciudad en cinco zonas, denominadas Áreas de Servicio Exclusivo (ASE), y que además comprometió a los operadores la modernización de la flota de camiones compactadores; el retiro de pendones, avisos y pasacalles ilegales; la remoción de grafitis; limpieza del mobiliario urbano y la renovación de canecas para atender desechos de fumadores y propietarios de mascotas.

En primer lugar, cuestionó el uso de camiones viejos por un período de seis meses.

En segundo lugar, indicó que no es suficiente la experiencia del operador Promoambiental para atender la demanda de la ciudad.

Sobre esto, manifestó que la distribución por zonas de la ciudad no fue equitativa, lo que, según él, demuestra la falta de organización y de planeación.

Señaló también que la Uaesp (Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos) no incluyó la cláusula de reversión de la flota de camiones.

Recordó las advertencias de ProBogotá y de la empresa Ciudad Limpia, sobre la falta de “contenido técnico de la licitación”.

Expuso además que no se avaló la recolección de residuos mixtos y que, en vez de disminuir el valor de la licitación, este aumentó.

Adicionalmente, sobre la recolección de residuos mixtos, insistió en que la ciudad no cuenta con un servicio que cubra la recolección de basuras. 

En el punto octavo, señaló que la evaluación técnica no contó con una solución concreta para los recicladores.

Y por último señaló que, en el fondo, las cosas no cambiaron y que el destino final de las basuras de la ciudad sigue siendo Doña Juana.


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