La estrategia para votar la revocatoria de Petro el 2 de marzo

La campaña por el No prepara tres recursos para que la Registraduría no cambie la fecha de los comicios para que los bogotanos decidan si el alcalde se queda o abandona el cargo.

El pasado martes la Registraduría anunció que no tiene recursos para organizar la revocatoria del mandato del alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, el próximo 2 de marzo. La razón, según explicó la registradora distrital Esperanza Mejía, es que los $35 mil millones que el Ministerio de Hacienda prometió para tal efecto llegarán hasta la próxima semana. “Es imposible organizar unas votaciones sin recursos ciertos y a menos de dos semanas de la fecha pactada”, dijo Mejía.

“Apenas el Ministerio de Hacienda nos gire los recursos, proferimos el acto administrativo para modificar el llamado a las urnas” sostuvo la registradora que, además, previó que ese llamado se extenderá hasta los días finales del próximo mes de marzo. Sin embargo, el comité de promoción del No en la revocatoria, liderado por el exsecretario de Gobierno Guillermo Jaramillo, ya prepara una contraofensiva para evitar que el aplazamiento se concrete.

El primer recurso será una denuncia por prevaricato contra la Registraduría. Como el 3 de enero se oficializó la convocatoria a las urnas, la Registraduría, según la interpretación que hacen en el comité de defensa del alcalde de la ley 131 de 1994 y su artículo noveno, no puede dejar pasar más de dos meses para realizar las votaciones.

La segunda opción, que está a punto de ser presentada ante los tribunales, es un incidente de desacato de tutela. Resulta que en el fallo de tutela que salió a favor del alcalde en el Tribunal Administrativo de Cundinamarca el pasado 23 de enero (que suspendió los efectos del fallo de la Procuraduría que destituyó e inhabilitó al alcalde Petro), el alto tribunal dice que la Procuraduría no puede reemplazar al electorado y le ordena a la Registraduría realizar las votaciones el 2 de marzo. Según Jaramillo, aplazando los comicios, el organismo electoral estaría desacatando ese fallo de tutela que establece una fecha fija para las votaciones.

Y la tercera vía, que es en la que menos confían los progresistas, es una carta que el mismo Guillermo Jaramillo le enviará a las registradurías distrital y nacional para pedirles, oficialmente, que no cambien la fecha. Además, les dirá que la falta de recursos no es una justificación para romper la ley (haciendo alusión a la ley 131) , que una solución está en que transfiera recursos de otros rubros que serán necesarios después del 2 de marzo y que los derechos políticos de los ciudadanos no pueden ser vulnerados. Las consecuencias, dicen en el petrismo, sería una cadena de tutelas y denuncias penales contra ambos organismos electorales.

¿Motivación política?

"No creo que la suspensión de la convocatoria al constituyente primario de Bogotá el 2 de marzo sea por falta de recursos. Aplazan la fecha de revocatoria solo porque iba a ganar el NO estruendosamente, provocando la apertura de reformas democráticas", aseguró el mismo Petro a través de redes sociales.

Sin embargo, para analistas de otros sectores políticos como Rafael Guarín, más que la posibilidad de unas reformas constitucionales, lo que estaría detrás de esta decisión tiene que ver con las elecciones legislativas del próximo 9 de marzo.

Según Guarín, los partidos afines al presidente Juan Manuel Santos necesitan quitarle a la Alianza Verde y a quienes se han metido en la discusión sobre el futuro de Petro la posibilidad de capitalizar, a solo ocho días de las elecciones, los resultados de la revocatoria si es que esta se votara el 2 de marzo.

Por ahora, los progresistas no se animan a señalar a nadie en la Unidad Nacional del presidente Santos. No obstante, sí expresan malestar por la demora en el giro de recursos del Ministerio de Hacienda a la Registraduría. “Al presidente se le viene diciendo desde finales del año pasado sobre la necesidad fundamental de transferir el dinero. Incluso, desde el 17 de diciembre, cuando se supo que las firmas habían sido avaladas. Han pasado dos meses y hasta ahora se pellizcan”, dice Jaramillo.

“Los promotores del Sí están muy interesados en el aplazamiento. Ellos saben que pueden tener una derrota estruendosa. Si hay una destitución antes de llegar a las urnas, Miguel Gómez y Francisco Santos no se someten al escarnio público de la derrota. Antes querían la votación y ahora temen que juegue en contra de ellos”, agregó el exsecretario de Gobierno.

Sin embargo, no deja de ser paradójico que durante todo 2013 el alcalde y sus abogados hayan dilatado el trámite de la revocatoria y ahora exijan que se dé celeridad a su trámite. Sin duda, la convocatoria a las urnas es, ahora, un arma política contra la posible ratificación del fallo de la Procuraduría que destituyó e inhabilitó a Petro.

En este escenario, la apuesta del petrismo es retar a los altos tribunales a ver si son capaces de contradecir una supuesta victoria en las urnas con una decisión judicial. La palabra la tiene la Registraduría y luego, si es que el gobierno Petro sigue en pie, los ciudadanos en las urnas.