La expansión de los colegios en concesión en Bogotá

Concejo aprobó vigencias futuras por $817.000 millones para mantener este modelo educativo. Se suma al dinero que le aprobaron del cupo de endeudamiento para la construcción de 15 colegios en los que se aplicará esta figura.

El Espectador

Diecisiete años después de haber puesto en marcha el modelo de colegios en concesión en su primera Alcaldía, Enrique Peñalosa garantizó la ampliación y la continuidad de este modelo educativo en Bogotá. Hace un mes, el Concejo le aprobó recursos (con cupo de endeudamiento) para la construcción de 30 colegios nuevos, de los cuales en 15 operarán bajo esta figura. Ahora, le aprobó vigencias futuras por $817.549 millones, para garantizar la continuidad por 10 años más de los 22 colegios por concesión que operan actualmente.

Asegurar estos recursos era algo urgente para los planes de la actual administración, ya que las instituciones que hoy operan bajo esta figura se les terminan el contrato este año. Ahora, con los recursos asegurados, la secretaría de Educación podrá abrir una licitación con la que elegirá a los operadores que administrarán estos 22 colegios durante los próximos 10 años, sin interrumpir el servicio. 

El plan de la administración tiene sus detractores. Los sindicatos de educadores, por ejemplo, llevan años oponiéndose, ya que, los consideran una forma de privatizar la educación. Además, argumenta que en estos los colegios se niega la libertad de cátedra, “se suprime la existencia del magisterio estatal”, hay un alto número de estudiantes por aula y sobrecarga laboral para los docentes, a quienes no les pagan según los decretos que emite el Gobierno.

Ante estas críticas, la administración ha dicho que la nueva licitación tendrá condiciones que apuntan a mejorar la situación. A las entidades privadas que aspiren a administrar colegios se les exigirá, por ejemplo, que la contratación del recurso humano (profesores, por ejemplo) sea de 11,5 meses. Antes, cada concesionario tenía autonomía y en muchos casos el tiempo de contratación era menor.

De cumplirse el plan del Distrito, incrementará considerablemente la cantidad de cupos en la ciudad. Los 22 que están en funcionamiento educan a 34.000 estudiantes. Los 15 que se construirán, tendrán cupo para 14.850 alumnos más. Al terminar esta administración la ciudad contaría con 37 planteles administrados por privados, con capacidad para 48.850 alumnos, que equivale al 5,5 % de los matriculados en los colegios oficiales de la ciudad.

Los 22 colegios vienen funcionando por concesión educativa en las localidades de Bosa, Usme, Engativá, San Cristóbal, Suba, Kennedy, Ciudad Bolívar, Rafael Uribe Uribe, Santa Fe y Usaquén. En dichos colegios, el 88% de los estudiantes pertenece a estrato 1 y 2, y el 4,13% corresponden a víctimas de conflicto armado.

La apuesta es aprovechar todos los aprendizajes adquiridos en estos años de la estrategia y adicionalmente incluir mejoras. De ahí que todos estos colegios públicos ofrecerán Jornada Única, se fortalecerá la articulación de los estudiantes con la educación superior, se ajustará la matrícula a la capacidad real de la infraestructura y se mejorará los términos de contratación de los maestros”, dijo María Victoria Angulo, secretaria de Educación.

La Alcaldía le apuesta a este modelo no sólo por los buenos resultados académicos que ha arrojado, sino, como se indica en el proyecto, porque la Secretaría no cuenta con docentes, directivos y administrativos suficientes para prestar el servicio en jornada única en estos colegios, como se hace hoy.

La historia
En el año 2000, nueve organizaciones privadas comenzaron a administrar 25 colegios públicos que les entregó en concesión el entonces alcalde, Enrique Peñalosa. Los contratos se vencían en 2014, en la administración de Gustavo Petro, pero cuando éste intentó prorrogarlos por medio de vigencias futuras, la mayoría del Concejo le hundió el proyecto argumentando, entre otras razones, que no podía hacerlo porque no había incluido ese punto en su Plan de Desarrollo.

Las concesiones peligraron algunas semanas, hasta que el Distrito logró adicionar un par de años más a los contratos en los 22 colegios que presentaban mejores indicadores de calidad. Ahora, con la iniciativa que le aprobaron a la Secretaría de Educación,  se garantiza el dinero para volver a contratar la administración de esas instituciones por 10 años, entre 2017 y 2026, e incluir otras dos que están en construcción, para las cuales pide comprometer presupuesto por nueve años: desde 2018, cuando estén listas, hasta 2026.

Para el alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa, los resultados de estos colegios públicos son muy buenos: "Está demostrado que estas instituciones presentan menos deserción escolar, hostigamiento y embarazos adolescentes e, incluso, mejoran los niveles de seguridad del barrio entero. Los colegios en concesión son una revolución para la educación, no solamente en Colombia, sino en el mundo".

Datos
En los escalafones que realiza la Secretaría de Educación del Distrito, los 22 colegios se ubican dentro los primeros 75 puestos. De los 10 primeros, 5 son colegios en concesión.
En las pruebas Saber 11 del año 2015, todas se encuentran en los niveles alto y superior.
Vinculan a la comunidad y padres de familia a los diversos programas y actividades que desarrollan.
Favorecen la movilidad social de estudiantes de los sectores más pobres de la ciudad, cerca del 49% de sus egresados logra acceder a la educación superior.
Estos 22 colegios presentan altas tasas de aprobación escolar y bajas tasas de deserción escolar, que es del 0,7% en promedio.
La evaluación de impacto realizada por la Universidad Nacional de Colombia evidencia mejoras en participación de la comunidad educativa, uso del tiempo escolar, involucramiento de los padres y acceso a educación superior.