Fallo judicial le ordena al Distrito suspender construcción de colegio en parque de Suba

La obra se adelantaba en una zona verde usada como parque en la Ciudadela Cafam, cuya comunidad presentó una acción popular para proteger su derecho al medio ambiente.

/ Gustavo Torrijos-El Espectador

En octubre pasado, las obras que puso en marcha el Distrito para construir un colegio en un parque del barrio Ciudadela Cafam, ubicado en Suba, generaron descontento y malestar entre la comunidad. A pesar de la oposición, la Administración decidió seguir adelante con el proyecto, argumentando que hay un déficit de cobertura educativa en el sector. No obstante, la construcción acaba de ser suspendida por un juez que falló una acción popular interpuesta por la comunidad, que pedía defender y proteger el medio ambiente. (Lea: Vecinos de Suba se oponen a construcción de colegio en parque comunitario)

Según la determinación, proferida por el Juzgado 49 Administrativo del Circuito Judicial de Bogotá, aunque aún no hay claridad del daño ambiental que pueda generarse por la construcción del colegio, se atiende el principio de precaución para evitar un eventual “detrimento físico y económico para la comunidad, un impacto social y principalmente, perjuicios de naturaleza ambiental”.

Por ello, se le ordena a la Secretaría Distrital de Educación suspender las obras y se conceden medidas cautelares a favor de los vecinos de la Ciudadela Cafam. Sin embargo, aclara el fallo, se trata de una medida de “clausura parcial”. (Lea: Las razones del lío por la construcción de colegios en zonas verdes de Bogotá)

El fallo fue celebrado por la comunidad que, a través de movilizaciones y plantones, le pedía al Distrito no poner en marcha las obras, advirtiendo que el parque es su espacio de esparcimiento y recreación. Entretanto, la Administración aseguró que aún no ha sido notificada y que tiene hasta el próximo lunes para presentar un recurso de apelación.

Las obras iniciaron en la madrugada del 13 de octubre, cuando los vecinos advirtieron el estrépito que producía una retroexcavadora que, con protección policial, tumbaba parte del parque donde se han recreado desde hace al menos dos décadas. Las autoridades, que ya habían intentado comenzar allí la construcción de un colegio, pero habían fracasado ante la oposición de la gente, optaron por hacerlo en medio de la noche, y a la fuerza. Las protestas fueron constantes desde entonces.