Falsos policías montaban operativos y luego robaban a sus víctimas en Bogotá

Un juez envió a prisión a tres hombres señalados de integrar una banda dedicada a cometer hurtos a través de engaños.

Los delincuentes hurtaban joyas, electrodomésticos y dinero en efectivo. Archivo El Espectador

Se acercaban a sus víctimas con la excusa que estaban realizando una investigación. Generalmente, iban a bordo de un vehículo particular, se presentaban como agentes de la Sijín, exhibían escarapelas falsas y portaban a la mano equipos de comunicación. Con esa indumentaria les decían a los incautos que hacía pocos minutos se había registrado un robo en el sector, en inmediaciones a los centros comerciales y en barrios residenciales del norte de Bogotá.

De acuerdo con la investigación, los tres hombres montaban un falso operativo. Uno de ellos les exigía requisa o les pedía que mostraran sus pertenencias: computadores, joyas, teléfonos celulares o, incluso, dinero en efectivo. Todo con el supuesto fin de verificar que no se tratara de los ladrones de la zona. En el montaje participaba un falso testigo que señalaba a los ciudadanos como responsables del hurto.

Los incautos, ante el requerimiento de los falsos policías y tras la presión, optaban por entregar sus pertenencias. A los pocos minutos, el vehículo se desaparecía sin dejar rastro.

Otro caso que fue documentado por la Fiscalía es el de un propietario de un vehículo de alta gama que esperaba a una persona frente a un semáforo, cuando fue abordado por los falsos agentes que esta vez se movilizaban en una camioneta 4x4.

“Le exigieron que mostrara cuánto dinero portaba y exhibiera las pertenencias, las cuales dijeron que se llevaban para analizar si se trataba del producto de un hurto recién cometido en la zona”, dijo el ente acusador. Posteriormente se dieron a la fuga.

Las pesquisas de la Fiscalía derivaron en la captura de tres individuos señalados de integrar la banda Los Boteros. Tras la solicitud de la Fiscalía, fueron enviados a prisión en la tarde de este jueves.

Tras la investigación, el ente acusador les imputó los delitos de hurto calificado y agravado por al menos diez hurtos y, en caso de ser hallados culpables, purgarían una pena que oscila entre los 8 y los 12 años de prisión.

Durante los primeros seis meses de 2017, se interpusieron en Bogotá 9.444 denuncias por hurtos cometidos sin el empleo de armas, y en 126 de esos casos el agresor se movilizaba en un vehículo particular.