Familiares y amigos de joven transgénero muerto exigen justicia

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Carlos Torres, murió el sábado pasado, luego de estar bajo custodia policial y haber sido trasladado a una UPJ.

Momentos antes de su muerte el joven, que celebraba su cumpleaños número 28 el sábado pasado, se comunicó con su padre muy alterado para contarle que miembros de la Policía Nacional le estaban pegando, lo habían arrastrado y lo llevaban detenido.

Carlos Torres, el joven transgénero, fue detenido por agentes de la Policía en Bogotá hacia las 9:50 pm del 5 de diciembre, cuando se encontraba en compañía de su pareja. Luego de una requisa de rutina por una aparente pelea con un taxista, fue conducido a la Unidad Permanente de Justicia (UPJ) ubicada en la carrera 32 #14-20 en Puente Aranda, y trasladado sin signos vitales al Hospital San José pasadas las 10 pm. Su muerte fue registrada en el hospital hacia las 10:20 pm.

La versión que los agentes de la Policía dieron a sus familiares y amigos, fue que el joven se suicidó ahorcándose con un cordón, dentro de la UPJ. Sin embargo esta versión deja innumerables preguntas sin resolver para su familia y su comunidad quienes han asegurado que “no es de ninguna manera una explicación satisfactoria de los hechos ocurridos”.

Según ha informado el Aquelarre, coalición de organizaciones civiles defensoras de los derechos de la comunidad transgénero, la familia de Carlos tuvo acceso a unas fotografías que muestran el cuerpo con lo que parecen ser golpes en la zona del abdomen y el rostro.

“Las versiones que nos presenta la Policía Nacional son completamente inaceptables. Carlos había llamado a su familia a decirle que lo estaban golpeando y en tan solo 30 minutos de permanecer en la UPJ, ¿cómo es posible que se suicidara? Exigimos el esclarecimiento de los hechos y la verdad sobre lo sucedido” aseguró la organización en su página de facebook.

Este diario tuvo la oportunidad de hablar con uno de sus mejores amigos, quien indicó que conocía a Carlos desde hace 8 años y durante este tiempo no conoció ninguna intención por parte de él de quitarse la vida. “Carlos no le iba a dar el gusto a la Policía de matarse en ese lugar, el no tenía intenciones de quitarse la vida, estaba celebrando su cumpleaños de hecho, estoy seguro que esto se trata de un crimen de odio y no descansaremos hasta que haya justicia” aseguró.

Hasta el momento no se conoce el informe policial sobre lo ocurrido, ni se han dado a conocer los nombres de los agentes que se encontraban de turno en la UPJ en la noche de los hechos, su familia tampoco ha tenido acceso a los videos de seguridad que deben dar cuenta de lo que verdaderamente ocurrió.

Andrea Parra, abogada y directora de PAIIS de uniandes dijo, “en este caso la Policía Nacional es indudablemente responsable, bien sea por acción o por omisión. Claramente incumplió su obligación de proteger a cualquier persona bajo su custodia sin discriminación alguna por identidad de género. En caso de comprobarse las agresiones podrían configurarse los delitos de tortura y ejecución extrajudicial”.

Mientras familiares y amigos esperan una investigación profunda, este viernes a las 3 de la tarde familiares, amigos y organizaciones participarán en un plantón en la UPJ a la que fue llevado Carlos, para exigir justicia y el esclarecimiento de los hechos.

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