Fenicia: prueba de fuego para el POT

Este proyecto urbanístico reflejaría las ideas que el alcalde Petro promovió en el Plan de Ordenamiento Territorial: zonas verdes e integración de viviendas de interés prioritario.

Esta protesta tuvo lugar el pasado jueves frente a la Universidad de los Andes. / Gustavo Torrijos

“¡Todos nos movemos, todos nos quedamos!” Ese fue el mensaje que la Universidad de los Andes les entregó a sus vecinos, los habitantes del barrio Fenicia, en 2010. Lo que en ese entonces era una frase ambigua se convirtió en el eslogan de un megaproyecto que hoy avanza a ritmo acelerado. Se trata del Plan Parcial de Renovación Urbana “Triángulo de Fenicia”, que contempla la construcción de 900 viviendas (180 de interés prioritario), hoteles de más de 50 habitaciones, locales comerciales y oficinas en el centro de Bogotá, entre la avenida Circunvalar, la avenida Jiménez y la carrera 3ª. En los planos de la universidad aparece que para 2017 estará terminado y ocupado en un 50%.

“¿Si nos vamos nos quedamos? ¿Nos van a expropiar las casas? ¿Van a subir el estrato? ¿Tendremos que retirarnos por el incremento en los impuestos?”, se pregunta José Farid Polanía, habitante y edil del sector. Como él hay 480 familias que aún no entienden el mensaje de la Universidad de los Andes.

Todavía no es claro cuántos habitantes están a favor o en contra de esta iniciativa, pues en las socializaciones lideradas por los Andes muchos han sido los ausentes. En las últimas tres semanas, residentes de Las Aguas se han reunido con estudiantes de las universidades Externado, Rosario y los Andes en la calle 1ª con carrera 3ª. Allí, con antorchas en mano —las protestas han tenido durante la noche— han exigido el replanteamiento de un proyecto que consideran “inequitativo” para los propietarios de los 504 inmuebles que la universidad tiene en la mira. La última protesta fue hace tres días.

La equidad fue uno de los pilares que utilizó esta prestigiosa institución educativa cuando le presentó su propuesta urbanística a la Alcaldía de Bogotá. La razón para formular un proyecto de renovación, de acuerdo con sus voceros: “La universidad está ubicada en un sector de importancia vital para la ciudad, cuyo desarrollo urbano ha sido adecuado para las necesidades de su población. Se considera necesario replantear métodos de intervención en el entorno, a través de procesos participativos e incluyentes”.

En el documento técnico de soporte “Plan parcial Triángulo de Fenicia”, presentado por la Universidad de los Andes en mayo pasado, aparece que hoy “el valor promedio del metro cuadrado para los predios de uso residencial es de $1’800.000. El de los predios de uso comercial se está transando por cerca de $2’400.000”. Cuando el Plan esté ejecutado, los precios estimados, según el mismo documento, serán los siguientes: “metro cuadrado de vivienda comercial $3’300.000; comercio vecinal $4’000.000; comercio metropolitano $5’800.000; hoteles $4’200.000; oficinas $3’000.000, y viviendas residenciales $1’600.000”.

El proyecto, según el documento, tiene una utilidad de $18 mil millones. De acuerdo con la Universidad de los Andes, la entidad “actuará como articulador para conseguir diferentes fuentes de financiación, pues se requiere una inversión de $135 mil millones”. No obstante, el campus central no será ampliado.

Los habitantes de la zona, no obstante, sienten que la socialización de esta iniciativa no ha sido lo suficientemente clara. “No sabemos si nos van a retribuir algo de eso. ¿Quién recibe ese excedente por el valor del metro cuadrado?”, reclama Polanía. En 10 mesas de trabajo, realizadas por la Universidad de los Andes y la Secretaría de Planeación, realizadas en los últimos dos años, se les han explicado a los vecinos que la idea no es que se vayan, sino que se trasladen a las viviendas que se construirán en el lugar. El problema, alegan los vecinos, es que existen casas de 130 a 200 metros cuadrados, y la universidad está ofreciendo apartamentos de 45, 55, 65 y 75 metros cuadrados.

Este tema será particularmente espinoso. Según voceros de los Andes, “los moradores tendrán equivalencia de metros cuadrados (los mismos metros cuadrados que poseen hoy), con adaptación en diseño habitacional”. Sin embargo, de acuerdo con la Resolución 1254 de 2013, expedida por la Secretaría Distrital de Planeación el pasado 25 de octubre, el área de los apartamentos no superará los 75 metros cuadrados. No se sabe aún cuál es la última palabra al respecto.

En caso de que los habitantes se nieguen al traslado, dice la resolución: “se aumentarán los costos en los impuestos de los apartamentos, derivados del mejoramiento de la zona, así como su estratificación”. A los comerciantes les hicieron, por otra parte, una propuesta que no los tiene del todo contentos: según la resolución, por cada metro que tenga su local hoy, les corresponderán 0,3 metros en la plazoleta de comidas. La Secretaría de Planeación argumenta que la pérdida de espacio será compensada “por las áreas comunes” del espacio comercial.

En todo caso, no sólo es el malestar de algunos vecinos lo que se ha atravesado en el proceso. Según la misma universidad, de los 504 predios que componen el Plan Parcial, 50 presentan algún tipo de medida cautelar. Ello implica “una negociación de alta complejidad o una intervención judicial”. En 40 predios, los Andes ni siquiera encontró matrículas inmobiliarias. Otro cambio consiste en cambiar la categoría de protección patrimonial de 31 inmuebles.

Como era de esperarse, este gran proyecto urbanístico tiene tantos simpatizantes como contradictores. Los Andes, sin embargo, está plenamente convencida de que es el paso a seguir para revitalizar esta zona de Bogotá. Y el principal apoyo viene, además, de la cabeza de la ciudad: el alcalde Gustavo Petro. Él mismo ha expresado públicamente que “el Triángulo de Fenicia es el fiel reflejo de la reforma del POT”, es decir, que forma parte de su intención de cambiarle la cara al centro de la capital, así como de disminuir la segregación social integrando viviendas de interés prioritario en zonas residenciales de mayor estrato o zonas comerciales. A la fecha, en lo que a este proyecto se refiere, los Andes han identificado 125 familias candidatas para recibir VIP. Con 55 más se cumple la meta impuesta para esta zona

 

 

 

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