Fin al sistema de estratos, en manos del gobierno Santos

El Distrito buscará que el presidente incluya en su plan de desarrollo un proyecto de ley que permita acabar con los estratos en la capital. ONU Hábitat apoya la iniciativa.

El cambio de modelo y la eliminación de estratos pretende reorganizar la entrega de subsidios y focalizarla en quienes los necesitan realmente. / Archivo

La administración distrital sigue con la idea de promover un proyecto de ley para eliminar el sistema de estratos en la capital, pues considera que no es eficiente para determinar la verdadera capacidad de pago de los habitantes, como lo señalan estudios y expertos consultados por la Secretaría de Planeación. Sin embargo, para lograr ese objetivo tendrían que modificarse normas nacionales como la Ley de Servicios Públicos. Por ello, ahora la prioridad es convencer al gobierno Santos para que incluya la iniciativa en el Plan de Desarrollo.

Una de las razones por las que el Distrito insiste en desmontar los estratos es que los considera un modelo excluyente, que incrementa la segregación social y la inequidad. Además busca reorganizar la entrega de subsidios y focalizarlos en quienes los necesitan realmente. Colombia es uno de los pocos países donde se usa este modelo para otorgar subsidios cruzados en servicios públicos. Así, los estratos altos, comerciantes e industriales ayudan a los estratos bajos a pagar sus cuentas, como lo ordena la Ley de Servicios Públicos. La diferencia con otros países es que cada quien paga según su capacidad.

El Distrito e investigadores de la Universidad del Rosario que realizaron un estudio sobre la estratificación para la Secretaría de Planeación reconocen que la política de servicios públicos por estratos logró un crecimiento de la cobertura de agua y luz en casi el 100% de las zonas urbanas. Sin embargo, “el problema es que ya no distribuye los hogares de manera igualitaria como se espera, ya que los estratos 2 y 3 concentran al 65% de los hogares. Lo segundo es que el estrato no está relacionado con la capacidad de pago y usted puede encontrar en estratos 1 y 2 a personas que tienen más ingresos y podrían pagar más por los servicios públicos o por impuestos como el predial”, anota Jorge Iván González, economista de la Universidad Nacional y asesor del Distrito.

Otra de las situaciones que han llevado al Distrito a repensar el sistema actual es la existencia de ciudadanos en condición de pobreza oculta, ubicados especialmente en hogares de estratos 3 y 4, como lo contó este diario en junio. Para Carlos Ossa, del Comité de Estratificación de la ciudad, es preocupante que haya ciudadanos que perdieron los buenos recursos que antes tenían y continúen aportando para el subsidio a los servicios públicos de otros habitantes sin tener cómo hacerlo.

Pero ¿cuáles son las propuestas para cambiar el modelo de estratos o desmontarlo completamente, como quiere el Distrito? González explica que una de las alternativas es aplicar el avalúo catastral de los predios más la capacidad de pago para definir tarifas de servicios y los subsidios, teniendo en cuenta que la capital tiene muy buenos datos al respecto y realiza su actualización anualmente. “Se puede definir un avalúo promedio y los predios que estén por debajo de esa cifra recibirían subsidios, mientras que los que superen esa cantidad pagarían más contribuciones”, anota.

Carlos Sepúlveda, profesor de la Universidad del Rosario y uno de los autores de los estudios sobre estratificación hechos para la Secretaría, dijo ayer en un seminario sobre el tema que una de las alternativas para un cambio de modelo es mejorar la actual clasificación por estratos. Una opción para lograrlo es actualizar los seis estratos actuales, de manera que los hogares estén ubicados en el que realmente deben estar, de acuerdo con las características de sus predios. La otra posibilidad es ampliar la categoría a nueve estratos, de manera que la norma sea más flexible.

Cualquier opción necesitaría procesos jurídicos, tecnológicos e interinstitucionales que requieren un debate extenso. De ello es consciente el secretario de Planeación, Gerardo Ardila, quien reconoce que tanto la empresa de Acueducto como la de Energía de Bogotá han preguntado si el cambio en el sistema de estratos requeriría, a su vez, modificar la facturación y cuánto costaría. “De aquí a que llegamos allá hay un camino por recorrer; son retos realistas que tendremos que analizar. Por ello hemos invitado al debate a la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios y ya pedí cita con el nuevo director de Planeación Nacional”, es decir, Simón Gaviria.

 

 

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@VeronicaTellez