Fiscalía investiga presunta violación

Esta popular discoteca está en tela de juicio no sólo por la supuesta violación que allí ocurrió, sino por las declaraciones de su dueño.

La presunta violación se presentó en el parqueadero de Andrés Carne de Res. Dos trabajadores habrían presenciado el hecho. / Archivo - El Espectador

Andrés Carne de Res, el popular restaurante-bar-bailadero recomendado hasta en reseñas de prestigiosos diarios como The New York Times, afronta hoy una incómoda situación: está en boca de todos por una acusación según la cual en el parqueadero de su sede en Chía (Cundinamarca), en la madrugada del 2 de noviembre, supuestamente fue violada una joven de 19 años de edad. Así lo divulgó ayer la Policía de esa población.

Una fiscal de la Unidad de Delitos Sexuales ya tiene a cargo la investigación con la que se busca esclarecer si en este caso hubo un abuso sexual o si se trató de una relación sexual consentida. Las partes involucradas están a la espera del informe judicial de la Sijín y, lo más importante, de que Medicina Legal entregue su dictamen. La Fiscalía analiza las cámaras de seguridad del lugar, estudia la ruta que la mujer siguió ese día, recauda testimonios de amigos de la supuesta víctima, del presunto atacante y de las personas que habrían observado lo que ocurrió en el parqueadero del lugar. Se espera que la supuesta víctima amplíe su denuncia ante la Fiscalía

“La investigación está en proceso. Los familiares han sido enfáticos en que no se revele la identidad de la víctima. Esperamos que en estos días se realice la audiencia de imputación de cargos contra el presunto agresor”, señaló el coronel Fernando Torres, comandante de la Policía de Cundinamarca.

Hasta ahora no hay información certera sobre lo ocurrido. La versión más publicitada que se conoce es la de Andrés Jaramillo, dueño de Andrés Carne de Res, quien relató en Blu Radio que la joven y unas amigas estaban esa noche en una fiesta de disfraces, conocieron a otro grupo de gente, y ella al final se fue al parqueadero con el supuesto agresor, quien al terminar el acto sexual la abandonó. Según Jaramillo, se trataba de un abogado de unos 35 años, cuya identidad ya fue entregada a la Fiscalía.

Las declaraciones de Jaramillo, sin embargo, sólo atizaron más el fuego con frases como esta: “Llega vestida con un sobretodo y debajo tiene una minifalda, pues a qué está jugando. Para que ella después de excomulgar pecados con el padre diga que la violaron”. Jaramillo aseguró que la relación sexual entre la joven y el hombre fue consensuada, y que así lo habían presenciado dos trabajadores del restaurante-bar. Lo que no se entiende aún es por qué el hombre que estuvo con la joven ‘compró’ a uno de los empleados de Andrés Carne de Res, reveló el propio Jaramillo.

Las palabras de Jaramillo fueron refutadas por la alta consejera para la Equidad de la Mujer, Nigeria Rentería: “Dichas declaraciones conllevan un mensaje de justificación de la violencia sexual hacia la mujer, en el que responsabiliza a la joven de la posible agresión a causa de la ropa que vestía (...) reproducen estereotipos de discriminación y violencia”. Mónica Roa, directora de Women’s Link World Wide, también replicó: “Por más tomada que esté, nadie me puede violar. Por más coqueta que sea, nadie me puede violar”.

El alcalde de Chía, Guillermo Varela, comentó que las autoridades recibieron los testimonios de una mesera y el de un habitante del sector que presenciaron los hechos: “Esto está siendo evaluado para determinar si fue una violación o una relación consentida”.