Se han identificado 16 puntos de control

Focalizar: el reto tras dos meses del primer caso COVID-19

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Desde mañana la ciudad tendrá nuevas condiciones para el reinicio de las actividades permitidas por el Gobierno nacional. No obstante, deberá comenzar a atender los principales puntos de contagio. Kennedy entró en alerta naranja.

Hace dos meses se confirmó el primer caso de COVID-19 en la ciudad y el país. A partir de ese día se han implementado una serie de acciones para contrarrestar la propagación del virus, que empezó la declaratoria de la alerta amarilla en Bogotá, pasando por la cuarentena obligatoria, hasta el establecimiento de medidas rigurosas para permitir la reactivación de las actividades económicas autorizadas por el Gobierno nacional.

La capital, con alrededor de 4.000 contagios y mas de 130 muertos, mantiene la cuarentena, pero ahora con una idea más clara de cómo se comportan los casos en la ciudad, por lo que su deber ahora es focalizar las acciones ante la reactivación económica y la identificación de los focos de contagio por localidad.

En general, se han hecho alrededor de 33.000 pruebas por parte del Distrito, de las cuales el 10 % han dado positivo. “Es decir que estamos haciendo alrededor de 5.000 pruebas por millón de habitantes, que es el doble de la tasa del resto del país, como tiene que ser, pues somos la ciudad más grande y donde se han registrado más contagios”, señala el secretario de Salud, Alejandro Gómez.

Con respecto al género, los casos reportados están en igual proporción entre hombres y mujeres, mientras que por edad el 57 % de los contagios se han concentrado en personas entre los 20 y los 49 años, que es el grupo con mayor movilidad social. De igual forma, se ha logrado que el 90 % de los positivos sean atendidos en casa, por lo que la ocupación de las unidades de cuidados intensivos, tanto de hospitales públicos como privados, se ha mantenido por debajo del 35 %.

Al hacer un análisis por localidades, si bien Suba, Engativá, Usaquén y Kennedy son las que más casos concentran, es Chapinero la que tiene la mayor tasa de contagios, al reportar 115,7 casos por cada 100.000 habitantes, seguida por Teusaquillo (95,6 por cada 100.000). En cuanto al acumulado de registros, llama la atención el caso de Kennedy, donde se dispararon las cifras en las últimas semanas, al punto de concentrar uno de cada cinco casos confirmados en la ciudad. Por ello, el pasado viernes la alcaldesa Claudia López decretó la alerta naranja en el sector.

“Nos preocupa este y otros puntos. En la medida en que contamos con más información podemos ser más precisos desde lo geográfico, pues si hacemos zoom al mapa también hay una alta incidencia en Chapinero, Teusaquillo, Puente Aranda y algunas partes de Engativá”, señala Gómez.

Aunque no es en toda la localidad, sino en las UPZ de Patio Bonito, Calandaima y Bavaria donde ha habido mayor concentración de casos en Kennedy, la Alcaldía prometió realizar más de testeos masivos; entregar ayudas focalizadas a personas vulnerables; mantener brigadas de salud; hacer desinfecciones, y solo se permitirá la salida para casos especiales.

Para el secretario de Salud, la preocupación ahora está en el sur. “De manera general, una pandemia que empezó con predominio en el norte, especialmente en Usaquén, se ha ido trasladando de manera continua por el borde occidental hacia el sur de Bogotá. Nos preocupa, porque hay unas condiciones diferentes, el confinamiento es más difícil e, incluso, el número de personas por vivienda es diferente y por supuesto nos lleva a que miremos cada territorio y tengamos una respuesta diferente”.

Luis Jorge Hernández, coordinador del área de salud pública de la Universidad de los Andes, considera que ante las vulnerabilidades es necesario “darles un ingreso mínimo vital, porque más que mercados, hay que garantizar un sustento, dado que esto puede ir para largo tiempo. Por su parte, las aseguradoras deben trabajar con las personas adultas con enfermedades crónicas, que llevan dos meses confinadas, y que pueden empezar a presentar otras complicaciones por la falta de ejercicio”.

Por ahora, lo cierto es que a partir de mañana la ciudad comienza la reactivación de las empresas manufactureras junto a las obras que se han ido activando desde la semana pasada. Sin pico y género, y con sectores priorizados por la concentración de contagios, es claro que se deben aumentar las pruebas, pues si bien desde hace dos semanas hay alrededor de 200.000, faltaban los kit de extracción, los cuales ya se han ido adquiriendo.

De igual forma, la ciudad tiene el reto de continuar ampliando la red hospitalaria, pues si bien se pasó de 300 a 569 camas de UCI, se espera tener 1.000 más a junio y 2.000 en total este año para atender la pandemia. “En este propósito dependemos del Gobierno nacional, porque no hay respiradores de calidad en el mercado”, afirmó Gómez, que resaltó que se está a la espera de la entrega de todas las camas del proyecto en Corferias para atender el resto de la demanda hospitalaria en la ciudad.

De lo que ocurra en las próximas semanas con la reactivación de determinados sectores económicos dependerán las acciones a futuro, tanto en la ciudad como en el país, pues si bien por el momento se cumplen las proyecciones del segundo escenario planteado por el Distrito, en definitiva se tendrá que seguir focalizando las zonas de alto contagio y aquellas donde se han profundizando los problemas sociales, para tratar de salir de manera acertada de la crisis que ha representado el coronavirus.

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