La funcionaria pública más 'conchuda' del Distrito

Nancy Wilches de Orozco completó casi 5 años sin trabajar, pero recibiendo salario.

Luego del escándalo que se desató en el Congreso por las ‘extrañas’ excusas médicas con las que varios parlamentarios justificaban su ausentismo. En el Distrito apareció la funcionaria más ‘conchuda’ de la administración pública.

Mientras los congresistas presentaban excusas bastante curiosas como: dolores de cabeza, gripas, dolores de muela, licencias remuneradas, viajes al exterior e invitaciones absurdas dentro del país; esta funcionaria logró dejar de trabajar durante cinco años.

Se trata de Nancy Wilches de Orozco, quien se desempeñaba como auxiliar del área de salud del Hospital Vista Hermosa, y ahora ostenta el título de la funcionaria más ‘conchuda’ de la administración de Gustavo Petro, por no trabajar y sí devengar.

Wilches, con el argumento de tener permisos sindicales, dejó de asistir a su trabajo durante 9 lapsos de tiempo, que, sumados, equivalen a cerca de 59 meses, es decir casi 5 años de ausencias, en un lapso de 6 años.

Según la Personería, Wilches de Orozco dejó de asistir a sus jornadas de trabajo por 1.770 días. Sin embargo, no tuvo ningún problema durante ese tiempo y recibió su salario como si estuviera cumpliendo con sus funciones y horarios.

En 2008, por ejemplo, comenzó con las solicitudes de permiso: el 1 de junio pidió una hasta el 15 de diciembre; luego una que duró desde el 29 de enero de 2009 hasta el 3 de enero de 2010. Ninguna de las dos sin justificación que soportara la falta, solo decía que era permiso sindical.

La quinta ausencia fue del 16 de agosto al 12 de septiembre de 2010. La sexta del 19 de septiembre de 2010 al 28 de febrero de 2011. La séptima del 3 de marzo de 2011 al 15 de marzo de 2012. La octava del 16 de mayo al 7 de agosto de 2012 y la novena del 16 de agosto de 2012 al 25 de noviembre de 2013.

Por estos hechos, la Personería Distrital inició el pasado jueves, una investigación y decidió sancionar a la funcionaria por 9 meses. Es decir, seguirá sin ir a trabajar, pero esta vez por castigo del ente investigador.

El ente de control la suspendió del cargo por el término de 10 meses, por abandono injustificado del cargo e incumplimiento de sus funciones.

En al fallo se consideró la falta como grave, al no encontrar justificación jurídicamente explicable al abandono de sus labores. La decisión de primera instancia fue apelada por el apoderado de la funcionaria.