Gerente de TransMilenio, salpicado en el carrusel

Aunque todavía no se ha posesionado, el alcalde Petro evalúa reversar el nombramiento.

Marco Tulio Gutiérrez, nuevo gerente de Transmilenio. / Kien y Ke

“Al señor Emilio Tapia no lo conozco y lo que dice es una bellaquería. No conozco una licitación más pulcra y más vigilada que la del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP), donde derrotados y ganadores terminaron la audiencia aplaudiendo”. Así respondió a El Espectador el designado gerente de Transmilenio, Marco Tulio Gutiérrez, cuando se le preguntó si tenía conocimiento de que su nombre había sido relacionado por Tapia en su colaboración con la Fiscalía. El testigo del carrusel señaló que hubo irregularidades y comisiones en ese billonario contrato, entregado en la administración del exalcalde Samuel Moreno Rojas.

Según pudo establecer este diario, en su matriz de colaboración Tapia reveló pormenores de la mano larga del cartel en la licitación pública del SITP, entregada en concesión en 2010 para un período de 23 años. El objetivo era integrar y modernizar el número de empresas prestadoras del servicio y reducirlas a sólo 13, que operarían en igual número de zonas divididas por el Distrito. En su momento, el abogado Manuel Sánchez —hoy testigo del expediente del carrusel de la contratación— denunció ante la Fiscalía las presuntas irregularidades que existieron en esta licitación y la participación de los funcionarios del Distrito que terminaron por adjudicarla.

Desde que empezaron su colaboración con la Fiscalía, Tapia y Sánchez han entregado valiosa información sobre este capítulo poco investigado del cartel. Tapia relató que emisarios del entonces alcalde Samuel Moreno pidieron comisiones de hasta US$1 millón a los operarios interesados para garantizar que resultaran como ganadores en determinada zona de Bogotá. Uno de los salpicados por Tapia fue Marco Tulio Gutiérrez, quien el viernes pasado fue designado por el alcalde Gustavo Petro como el nuevo gerente de Transmilenio. En 2010, Gutiérrez oficiaba como vocero de la Confederación Nacional de Transporte Urbano (Conaltur), interesada en esa licitación.

Varios cercanos colaboradores del alcalde Petro, al conocer la noticia en los medios de comunicación el sábado pasado, le informaron al primer mandatario de los bogotanos que el nombre de Gutiérrez aparecía vinculado al marco de colaboración de uno de los testigos estelares en la investigación por el desfalco al Distrito. “El alcalde no sabía esto, pero resulta absurdo que siendo él uno de los denunciantes del carrusel pueda terminar designando a alguien que por ahora aparece mencionado en ese proceso”, le dijo a El Espectador una fuente cercana a la Alcaldía. Al parecer, Tapia también habría relacionado a Gutiérrez con el contrato del Sistema Integrado de Recaudo y Control de Información (Sirci), un negocio que la revista Semana estimó en $64 billones.

En su defensa, Gutiérrez señaló que en el Sirci nada tuvo que ver y que ni siquiera la firma que representaba fue aceptada como proponente. Sobre el contrato del SITP, recalcó que se dieron 146 audiencias, que hubo una vigilancia extrema en la licitación y que no advirtió ni le consta ninguna situación indebida. Según él, se tuvo el acompañamiento de los organismos de control y todo se hizo de una manera legal. Para Gutiérrez no hay duda de que Tapia está buscando beneficios judiciales y que procederá a denunciarlo una vez tenga mayores detalles sobre las acusaciones del testigo en la Fiscalía.

“Ahora entiendo por qué al señor Tapia no le han aprobado sus acuerdos, si sus señalamientos son así de mentirosos. Yo soy el primero que acepto el desafío y pongo mi hoja de vida para el escrutinio público. A mis 63 años tengo tranquilidad de conciencia y me someto a cualquier investigación que quiera desarrollar la Fiscalía o cualquier autoridad. Yo ostento el récord de haber sido el único exdirector del DAS en no ser denunciado penalmente. He tenido una vida pública transparente y no voy a permitir que estos rumores hagan carrera. De lo que no puede quedar ninguna duda es que aplaudo la lucha del alcalde Gustavo Petro para denunciar las mafias del carrusel”, señaló vehemente Gutiérrez.

Y añadió: “Eso del US$1 millón me parece una cosa ridícula. Una licitación que se da por 23 años, con la posibilidad de 9 más de prórroga, que arrancó con cerca de $3 billones, ¿y se habla de una coima de apenas US$1 millón? Eso es absurdo y a nadie se le ocurre pensar que podrían corromperse las conciencias cuando la supuesta comisión es lo que valen cinco carros de Transmilenio”. Para Gutiérrez, un hombre de las entrañas del samperismo, quien fue embajador de Colombia ante Naciones Unidas, concejal y además amigo del expresidente César Gaviria y del senador electo Horacio Serpa, lo dicho por Tapia no tiene ningún fundamento y mucho menos lo inhabilita como nuevo gerente de Transmilenio.

El Espectador conoció que el alcalde Petro estaba en consultas en la tarde de ayer para definir si mantenía o reversaba su decisión con respecto a Marco Tulio Gutiérrez.

 

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