Gobernación, la otra joya

Liberales y Cambio Radical quieren tener candidato propio, con lo que se descartaría un solo nombre por la Unidad Nacional. Uribismo busca consenso con los conservadores.

José Miguel Santamaría. Nancy Patricia Gutiérrez. Víctor G. Ricardo. Jorge Emilio Rey. Joaquín Camelo. /Correval, Archivo - El Espectador, Congreso Visible

A poco menos de ocho meses de las elecciones locales y regionales, la temperatura política en Cundinamarca comienza a subir por cuenta de los rumores y las disputas internas en los partidos que aspiran a tener jugadores en la contienda. Por ahora no hay candidatos fijos, aunque se siguen escuchando nombres, mientras las colectividades continúan en consultas y reuniones tratando de encontrar la fórmula para consolidar alianzas e ir con fuerza a la batalla electoral.

Es el caso, por ejemplo, de la Unidad Nacional —coalición que acompaña al gobierno del presidente Santos y que conforman los partidos de la U, Liberal y Cambio Radical—, donde, por lo visto, no será posible tener un candidato único. ¿La razón? El liberalismo y Cambio Radical aspiran a tener ficha propia y ninguno quiere dar el brazo a torcer, mientras que en la U están a la expectativa para ver a quien apoyan.

En un principio se pensaba que el candidato a la Gobernación por los rojos iba a ser el exsenador Camilo Sánchez, que no se postuló al Congreso el año pasado. Sin embargo, hoy se dice que su futuro estará en un cargo en el Ejecutivo y que es el padrino del exrepresentante a la Cámara Joaquín Camelo, quien quiere aspirar. El problema es que, como ninguno de los dos es congresista hoy y las recientes decisiones del Partido señalan que los directorios regionales fueron reemplazados por colegios, elegidos por actuales congresistas, se quedaron sin voz ni voto en la escogencia de candidatos.

En la otra orilla estaría la carta de Cambio Radical, donde también se habla de un giro inesperado. Tras la renuncia a su curul en la Cámara, en octubre del año pasado, se dijo que Jorge Emilio Rey sería el candidato fijo. De hecho, hace dos semanas, en una reunión del directorio departamental del Partido de la U, el senador Milton Rodríguez, su gran elector en la región, le anunció el respaldo. Pero ahora se habla de que Rey declinaría su aspiración y la ficha de Cambio Radical sería la exsenadora Nancy Patricia Gutiérrez.

El meollo del asunto es que, en una reciente declaración, el senador del Centro Democrático Everth Bustamente la postuló por el uribismo, algo que, según fuentes cercanas a la excongresista, no tiene sustento. De hecho, Gutiérrez fue representante a la Cámara y senadora por Cambio Radical. En conclusión, el deseo del presidente Santos de que en la mayoría de alcaldías y gobernaciones vayan candidatos de la Unidad Nacional será muy difícil de lograr en Cundinamarca.

Una clara división que bien podría ser capitalizada por el Centro Democrático, que en próximos días anunciará la aspiración de José Miguel Santamaría Uribe, empresario, hijo de Miguel Santamaría Dávila y presidente de la Corporación Pensamiento Siglo XXI, una entidad sin ánimo de lucro establecida en 2004, según sus propios lineamientos, con el propósito de divulgar, enseñar y fortalecer las ideas de centro-derecha en Colombia y Latinoamérica.

La idea del uribismo es que el Partido Conservador haga alianza en torno al nombre de Santamaría, algo que —según conoció El Espectador— ya se ha conversado y estaría muy avanzado. Sin embargo, hay un sector en el interior de los azules que se inclina por tener candidato propio y se ha mencionado como posibilidad el nombre de Víctor G. Ricardo, excomisionado de Paz en el gobierno de Andrés Pastrana, aunque se dice también que no está muy convencido me meterse en una aventura electoral tan llena de incertidumbre y donde los respaldos políticos son inciertos.

Así las cosas, lo que se ve hasta el momento en las primeras de cambio de la lucha por la Gobernación de Cundinamarca es que liberalismo, Cambio Radical y uribismo quieren apostar duro. Todavía queda mucho camino por recorrer y hay otros jugadores que pueden entrar, caso Polo Democrático o Alianza Verde, por ejemplo. Al fin y al cabo se trata de un departamento con un potencial electoral de más de 1,6 millones de ciudadanos y un presupuesto de inversión estimado en mínimo $15,2 billones para el cuatrienio 2014-2018, según Planeación Nacional.