Habitantes de calle pintan mural en sitio del que fueron desalojados

Muestra artística en favor de los habitantes de calle que se quedaron sin sus cambuches, tras la intervención que hizo el Distrito en la localidad de Los Mártires, el pasado 3 de mayo.

jornada de arte en la carrilera de la localidad los Mártires. /Pareces ONG
jornada de arte en la carrilera de la localidad los Mártires. /Pareces ONG

Escenas de caos se vivieron el pasado 3 de mayo, en el sector de la carrilera, en la localidad de Los Mártires. Esa mañana, llegó un grupo de policías y funcionarios del Distrito a desalojar los habitantes de calle que llevaban años invadiendo el espacio público con sus cambuches.

Tres meses después, los desalojados volvieron. Pero esta vez no fue para invadir de nuevo. De la mano de la ONG Parces, lo hicieron para recuperar a través del arte un muro del sector. La idea era pintarlo para demostrarle al Distrito que los habitantes de calle también pueden cuidar del espacio público.

“Carrilera viva: 5 años de vida no se queman en 5 minutos”. Este fue el lema que usaron los participantes de la jornada, como parte del proyecto “resignificando los muros por la justicia”.

El propósito del mural fue reconstruir un poco la memoria de lo que significaba la carrilera para los habitantes y darle un nuevo significado al lugar, ya que para la población que fue desalojada aún conserva recuerdos amargos, por la forma cómo tuvieron que dejar el sitio que por años fue su refugio. Muchos de ellos denuncian que hubo exceso de las autoridades.

Esta no fue una actividad de recuperación del espacio público ni de limpieza como suelen ser las que adelanta la Alcaldía. Esta fue una jornada para construir un muro comunitario por las personas que habitaban acá, denunciando la violencia policial y la violencia por parte del Estado contra los habitantes de calle” afirmó un vocero de la ONG Parces

En la actividad de resignificación también se llevó a cabo la elaboración de una huerta en la que cultivaron espinacas, lechugas y moras para convertir los bordes del muro en un espacio sostenible.

Después de culminada la labor, los habitantes de calle se despidieron de la carrilera cantando y recordando que lo más doloroso fue despedirse de los perros y gatos que fueron sus mascotas, pues en las casas del Distrito donde duermen algunos de ellos no les permite ingresar animales.

Por ahora, la organización Parces seguirá pintando murales en los lugares donde se han desalojado a las personas que vivían en la calle, como una forma de protesta ante las limpiezas del espacio público que adelanta el Distrito.