Hacinamiento, también en URI y estaciones de Policía de Bogotá

La Personería Distrital advirtió no solo por la sobrepoblación que afecta a estos establecimientos: la falta de baños y alimentos, así como la ausencia de espacios para dormir, tienen en crisis al sistema.

Personería Distrital

El hacinamiento carcelario que agobia a los centros de reclusión del país comienza a repercutir en otros establecimientos destinados a la detención transitoria. Este martes, la Personería de Bogotá prendió las alarmas por el hacinamiento que se tomó las estaciones de Policía y las Unidades de Reacción Inmediata (URI) de la ciudad.

Según reveló el ente de control, al menos 160 personas que deberían estar recluidas en una cárcel se encuentran en las 11 estaciones de Policía de la capital. A la sobrepoblación se suman condiciones higiénicas que la Personería califica de “deplorables”: los detenidos no tienen acceso a baños y alimentos, y tanto hombres como mujeres se ven obligados a dormir en el piso, muchas veces en espacios diminutos.

“La situación se deriva de la llamada operación reglamento del Inpec, ya que no están recibiendo a las personas detenidas en las cárceles, copando así la capacidad de las URI. Lo anterior, obliga a los agentes de Policía a conducirlos a las estaciones. La demora en ser recibidos por el Inpec supera en muchas ocasiones los dos meses”, explica el organismo.

Se calcula que en la URI de Puente Aranda hay 179 personas, en Kennedy 89, en Usaquén siete, en Ciudad Bolívar 32 y en Engativá 60. “En total hay 367 detenidos en promedio, cuando la capacidad de esos lugares no supera las 220 personas”, advierte la Personería, señalando que las estaciones de Policía que más albergan detenidos son Barrios Unidos (48), San Cristóbal (28), Rafael Uribe Uribe (24), Suba (20), Chapinero (16) y Fontibón (12).

“La mayoría de las estaciones de Policía no cuentan con sala transitoria de retenidos, calabozos o celdas y menos tienen previsto que haya unas para hombres y otras para mujeres, por lo que obviamente las detenidas carecen de privacidad. En Barrios Unidos, por ejemplo, hay cuatro celdas, cada una para dos personas; sin embargo, en ellas albergan más de 15 detenidos por calabozo”, agrega el órgano de control.

Adicionalmente, la ausencia de dormitorios (que son remplazados por un planchón de cemento o colchonetas tiradas en el piso) y fallas en materia estructural de las estaciones (grietas y problemas con el cableado eléctrico) atentan contra los derechos fundamentales de los retenidos: “En la Estación de Santa Fe, cuando tienen detenidos, los han tenido que mantener en un CAI Móvil, sin baño, hasta ocho personas, incluidas mujeres, durmiendo en un espacio de tres metros”, precisa.

Se logró determinar también que en algunas estaciones hay más de 40 o 20 personas en espacios en los que no deberían estar más de cinco detenidos. Tampoco hay capacidad para separar a sindicados, condenados y capturados transitorios. En materia sanitaria, las condiciones son precarias en estaciones como Engativá o Barrios Unidos, donde solo hay un solo baño para cerca de 50 personas.

“No hay acceso al servicio de salud. En una de las visitas se encontró una persona insulinodependiente y un paciente siquiátrico sin ninguna atención. Para completar, como los detenidos no están bajo el cuidado del Inpec, muchos no tienen alimento. Algunas personas sólo lo reciben de sus familias, cuando tienen alguno cercano (…)  En algunos casos, falta de información judicial sobre el motivo por el cual están detenidas, lo que genera que haya retenidos sin establecer por qué orden judicial están privados de la libertad”, puntualiza la Personería.