¿Hasta cuándo los ultimátums?

El 29 de noviembre se vence el plazo fijado por Transmilenio para la unificación de tarjetas, que aún no está lista pese a las advertencias.

Taquilla de Angelcom, donde se utilizan las tarjetas Capital y Cliente Frecuente. / Archivo

Conseguir que los bogotanos se puedan mover en el Sistema Integrado de Transporte Público (SITP) con un solo medio de pago, se le ha salido de las manos a la administración. Lo único cierto en medio de la pelea que ha enfrentado a las empresas encargadas de las tarjetas (Angelcom y Recaudo Bogotá) es que su integración total aún no está lista, pese a los avisos de Transmilenio y la intervención de las superintendencias de Industria y de Transporte, advirtiendo a los privados y al Distrito la necesidad de hacerlo.

El senador Carlos Baena citó para hoy, en la Comisión Sexta del Senado, al Gobierno Nacional y la administración distrital a un debate para analizar los problemas que enfrenta el SITP con el incumplimiento de dos operadores de los buses (Coobús y Egobús) y el eterno suspenso para lograr la integración del medio de pago, entre otros.
Se sabe que Recaudo Bogotá (encargado de la tarjeta Tullave en la fase III de Transmilenio y el SITP) está buscando por todos los medios lograr que su propuesta de integración (que consiste en torniquetes que leen cualquier medio de pago) llegue a los famosos buses azules del sistema en el plazo pactado por Transmilenio para el 29 de noviembre de este año.

De incumplirse dicho plazo, habría sanciones incluso para los privados, como lo recordó la Superintendencia de Transporte el pasado jueves, ente de vigilancia que le impuso a Transmilenio una multa de $106 millones por cada mes de mora en la integración de las tarjetas de recaudo.

Una larga lista de advertencias

El ultimátum que la Supertransporte hizo el jueves se suma a los que ya ha lanzado Transmilenio en múltiples ocasiones contra los privados. Desde que comenzó la implementación del SITP, a mediados de 2012, una de las noticias amargas fue que los ciudadanos no podrían usar la nueva tarjeta Tullave sino en las troncales de la calle 26 y la carrera 10ª de Transmilenio.

Ya para este momento había diferencias entre Angelcom y Recaudo Bogotá sobre quién debía ser el responsable de cumplir con la unificación. Sin embargo, el silencio de la administración en este tema fue continuo en medio del desgobierno en el que quedó Transmilenio tras la salida en agosto de 2012 de su gerente Fernando Rey. Sólo en septiembre, el alcalde Gustavo Petro habló por primera vez del problema y dijo que “si los abogados de los recaudadores de tarjetas no se ponen de acuerdo, la Alcaldía tomará cartas en el asunto”.

El 11 de abril de 2013, Fernando Sanclemente, gerente de Transmilenio, se pronunció públicamente frente a las responsabilidades de los privados y le dio un plazo de una semana a Recaudo Bogotá para hacer pruebas de la propuesta que tenía para integrar los medios de pago (que luego de desarrollos tecnológicos, sus torniquetes leyeran las tarjetas de Angelcom).

El experimento se hizo el 16 de abril y resultó exitoso, por lo que el día 29 Transmilenio aceptó la propuesta, dio un plazo de cuatro meses para que la alternativa estuviera lista en todo el sistema y advirtió que Recaudo debía contar con la colaboración de Angelcom. Sin embargo, esta última acudió a recursos legales pues consideró que ella no debía ser responsable de cumplir con la integración de las tarjetas.

En medio de la pelea legal, en la que el Distrito ha validado la propuesta de Recaudo para unificar el medio de pago —ya que, entre otras cosas, el hecho de que la tarjeta Tullave emulara a las de Angelcom sería un retroceso tecnológico—, Transmilenio dejó en firme la opción el 26 de julio. Fue en esta fecha cuando por medio de una resolución quedó claro que el nuevo plazo sería el 29 de noviembre de 2013.

Luego de esto, Recaudo acudió a la Superintendencia de Industria y Comercio argumentando que Angelcom ha intentado “entorpecer” el proceso de unificación por medio de estrategias como argumentar que ella no es propietaria de las licencias de software que se requieren para acometer la integración. El ente de vigilancia emitió un auto el 15 de noviembre donde recuerda que los retardos de estas firmas “menoscaban los intereses de los usuarios”.

De momento, Recaudo continúa sin recibir información necesaria de parte de Angelcom y adelanta estrategias para que los usuarios puedan encontrar de manera más fácil la tarjeta Tullave, por ejemplo la información que los ciudadanos pueden consultar en la página www.tullaveplus.com sobre los 2.467 sitios de recarga de la tarjeta Tullave.