Hasta con excremento humano obligan a habitantes a vender sus viviendas en sur de Bogotá

En el Concejo de Bogotá hicieron una grave denuncia relacionada con la presión inmobiliaria en el sur de la ciudad.

Este miércoles la concejal María Fernanda Rojas hizo una grave denuncia en el Cabildo Distrital. En el marco de un debate de control político sobre la problemática de vivienda en Bogotá, aseguró que se está presentado un proceso de gentrificación en varios sectores, es decir, desplazamiento de habitantes, como consecuencia de una presión inmobiliaria.

La cabildante explicó que intermediarios inmobiliarios comienzan asesorando a dueños de viviendas con el tema de titulación, teniendo en cuenta que gran cantidad de predios en el sur de la ciudad no tienen títulos de propiedad; cuando los habitantes consiguen dichos derechos les hacen oferta de compra para posteriormente vender la vivienda a grandes proyectos inmobiliarios.

Rojas evidenció con declaraciones y testimonios, ante las autoridades, que algunas familias que no querían vender recibieron presiones burdas de personas que se autoproclamaban como miembros de las Autodefensas Unidas de Colombia.

“Cosas que a uno no le caben en la cabeza, pero que sí las hacen. Por ejemplo, en las chapas de la puerta metían llaves y las rompían para que la gente no pudiera ingresar a sus casas. Ponían excremento humano en las puertas de las casas, le echaban super bonder a las chapas para que la gente no pudiera entrar, había amenazas de algunas personas que decían ser de las autodefensas unidas de Colombia, diciéndole a la gente del barrio que tenían que desalojar. Esta historia queremos que quede contada aquí, porque todos los procesos de adquisición predial deben respetar los derechos de las personas que son propietarios de estos terrenos”, advirtió la concejal María Fernanda Rojas.

La cabildante puntualizó que esta situación genera mayor segregación en la ciudad y que personas humildes dejan de aprovechar la mayor ventaja que tienen en sus casa, que son apetecidas por las empresas inmobiliarias, por su excelente ubicación dentro de la ciudad, “entonces estamos haciendo un llamado sobre el tema de este proceso de gentrificación. Que no es un proceso nuevo y que afecta directamente a los más pobres de la ciudad”.

Para la cabildante, la cifra exacta de personas amenazadas no se conocen, ya que no denuncian por temor a perder su vida y preservar su integridad, pero esta presión inmobiliaria ha estado acompañada de amenazas verbales, amenazas con daño a la integridad de estas personas y acciones “ruines que genera un ambiente de zozobra y destrucción en el barrio, con los escombros tirados en el piso durante meses, volviéndolo un botadero, que lo que buscan es presionar a la gente para que se aburra, venda y se vaya”, advirtió.

Por lo menos 200 personas han sido desplazadas en ese proceso de gentrificación del barrio Los Olivos. No es un barrio tan grande originalmente, estaba conformado por alrededor de 100 viviendas, pero ya ha avanzado la compra por parte de un gestor inmobiliario de por lo menos a la mitad del barrio.

“El Distrito llegó tarde, llegó cuando medio barrio estaba demolido, y por supuesto se dejó coger ventaja de unos señores que hoy dicen que están ofreciendo cientos de millones de pesos por los predios, cuando hace muy poco tiempo la gente llegó a negociar porque les estaban ofreciendo una bicoca por los predios”, concluyó.