La mayoría, en las rutas del SITP

Hay mejoras en Transmilenio, pero no se perciben

Transmilenio anunció que en 20 meses han realizado 633 transformaciones en el sistema y el Sitp. Sin embargo, saben que la gente no percibe el cambio. La entidad asegura que se necesita más tiempo para soluciones estructurales.

TM dice que la gente solo sentirá los cambios cuando se amplíe la infraestructura. / El Espectador

En 20 meses de mandato, Transmilenio (TM) ha hecho 633 ajustes en su operación: 233 en el servicio troncal y 400 en el SITP. Ampliación de estaciones, cambios en las rutas, ampliación del horario y hasta implementación de ruteros braille son algunas de las medidas para que usar el sistema deje de ser un infierno. Sin embargo, el Distrito sabe que la gente no las percibe. Por un lado, porque TM necesita transformaciones estructurales (como la construcción de más troncales). Por el otro, hay una percepción negativa frente al servicio, difícil de cambiar a corto plazo. (Lea: Transmilenio asegura que ha realizado 263 mejoras para optimizar el sistema)

Mientras esas obras se ejecutan, Alexandra Rojas, gerente de TM, asegura que es importante aliviar los males con mejoras operacionales. “Han sido graduales para enfrentar los 12 años de atraso que tiene el Sistema. Mejoramos el servicio para garantizar el transporte público a los usuarios. No olvidemos que TM hoy debería tener 380 kilómetros de carriles y solo tiene 114, es decir, opera con el 30 % de su infraestructura”.

Los cambios

En el caso de TM, afirmó la entidad, hay una nueva señalización de los buses duales D81-M81, L82-M82, H83-M83, C84-M84 y K86-M86, para ayudar a 50.000 pasajeros a planear mejor su viaje. También hay una nueva parada en la estación Suba-Calle 95. Más de 30.000 usuarios de la troncal Suba mejoraron su tiempo de desplazamiento y disminuyeron las congestiones que se presentaban antes. (Lea:Tome nota: estos son los próximos cambios en las rutas del Sitp)

Otro de los grandes pasos fue el cambio de las rutas fáciles. Si bien la administración no hace un diagnóstico, está confiada de que sin duda mejoraron la frecuencia. Finalmente, terminaron la ampliación de las estaciones de Toberín, Mazurén, Calle 146, San Mateo, Terreros y León XIII, para comodidad de 156.746 usuarios diarios.

En el caso del SITP, se habilitaron nuevas rutas y se mejoraron trayectos. Por ejemplo, está la nueva ruta T52 Calle 167. Opera desde julio y conecta a los usuarios de la Avenida Boyacá, entre calles 160 y 167, con la Autopista Norte (estación Toberín). Al día se benefician 2.000 usuarios.

Asimismo, se amplió la cobertura de la ruta 421 Colina-Porciúncula, que irá por la carrera 9, desde la calle 170 hasta la calle 72, beneficiando a usuarios de barrios como San Cristóbal Norte, Bella Suiza, El Pedregal, El Refugio y Bellavista.

Por otro lado, se extendió la ruta 10-10 Cazucá, para 350 usuarios que viven en zonas veredales. Ese cambio está apoyado en las transformaciones de las rutas 83, 359, 421, T38 y 466, que beneficiarán a 24.000 usuarios. La ruta T38 Metrovivienda permitió a los usuarios de barrios como Chicalá, Betania, Altamar, Tintalá, Mallorca y Baleares a conectarse con la estación de TM Modelia, en la calle 26.

La ruta 466 Chicó Norte-Sabana del Dorado mejoró la cobertura de la zona del Cantón Norte con el occidente y sur de la ciudad. Con la ruta 359 Zona Industrial Álamos-Germania, se optimizó la conexión con el centro y el occidente, y mejora los desplazamientos hacia la calle 72, la carrera 11 y la carrera 13, en la localidad de Chapinero.

Finalmente, en la ruta 83 La Estrada-Teusaquillo, extendió su cobertura hasta la calle 32 en el Centro Internacional, beneficiando su conexión con la estación troncal Museo Nacional.

¿Por qué no se notan?

TM tiene múltiples fallas que obligan a las personas a pensar que nada ha cambiado. Hay decenas de tareas estructurales pendientes que ni siquiera se resolverían en esta administración. Por un lado, la falta de infraestructura. El Distrito ha reiterado que, según el Plan de Ordenamiento territorial (POT), hoy debían existir nueve troncales más. Como no se hicieron, pero sí aumentó la cantidad de pasajeros, esto llevó a un colapso del sistema. (Lea: Ruta especial 10-10 Cazucá, en Ciudad Bolívar, extiende su recorrido hasta el barrio Santo Domingo)

A eso hay que sumarle que, como aseguró Daniel Páez, profesor de ingeniería de la Universidad de los Andes, aún no se ha licitado la nueva flota de buses troncales (que debió llegar hace más de cuatro años) y continúan rodando vehículos viejos y contaminantes, que se varan con frecuencia. Además, hay un evidente déficit de flota.

El otro asunto son los colados. Según la gerente de TM, no se creó pensando en que podrían existir personas que evadieran el pasaje. Es un fenómeno reciente, que ha aumentado vertiginosamente en los últimos años, a causa del rechazo al mal servicio prestado. Otro experto en movilidad, Darío Hidalgo, insiste en que la cifra cada día va en aumento y que al menos el 10 % de personas que ingresan al sistema no pagan. La administración dice que hay un proyecto exclusivo que aún se está estructurando, pero que, entre varios aspectos, incluirá unos cambios en la infraestructura, sobre todo en las puertas y los torniquetes. (Lea: ¿Vive en Suba? Conozca la nueva ruta del SITP que conectará con la estación Toberín)

La otra problemática que agobia a los bogotanos es la seguridad. Los estudios demuestran que alrededor del 89 % de los ciudadanos se sienten inseguros en este medio de transporte. Aunque la gerente prefirió no referirse a este tema, pues asegura que le compete a la Secretaría de Seguridad, resaltó que se aumentó la seguridad privada en estaciones, hay más agentes de la policía encubiertos, se han realizado más de 25 operativos este año y en este momento se están estudiando unas puertas que no permitan el ingreso de delincuentes.

La Alcaldía reconoce que Transmilenio empezará a funcionar bien una vez amplíe su red, pero también se complemente con otros medios de transporte, como el metro y los cables. Además de una reingeniería del SITP, que actualmente se encuentra en estado crítico: dos de sus operadores están en liquidación, otros dos en quiebra y el resto con saldos rojos. Vale la pena resaltar que hace más de un año están sentados los concesionarios y el Distrito para definir el futuro de los buses azules.

Aunque el número de pasajeros en el SITP ha aumentado, no es suficiente para cumplir la proyección de cuatro millones de viajes al día. Y eso se debe, en gran medida, a que los ciudadanos siguen sin comprenderlo y a que aún operan los buses tradicionales, que movilizan casi el 30 % de los usuarios en la ciudad. Aunque este mes debía iniciar el desmonte del SITP Provisional, Rojas aclaró que falta solucionar dos inconvenientes: uno jurídico y otro técnico, y por eso prefiere no dar fechas.

Al final, ante la pregunta sobre por qué las personas no perciben el cambio, la gerente de Transmilenio reiteró que “un retraso en infraestructura solo se resuelve con infraestructura”. Pero para eso se necesita tiempo. De todas maneras, resaltó, “quienes usan las mejoras, las perciben”. El problema es que no inciden ni en la mitad de los usuarios.