Hospital universitario de la Nacional realiza su primera cirugía de corazón abierto

Hace tres años se abrieron las puertas de la institución hospitalaria, que poco a poco empieza a ofrecer intervenciones quirúrgicas de mayor complejidad en el corazón, riñones y el cerebro.

Hasta finales del año pasado el hospital estrenó su área de servicios de alta complejidad, con lo que se logró la adecuación total de las ocho salas de cirugía. U. Nacional

Después de dotar las ocho salas de cirugía del Hospital Universitario Nacional (HUN), este complejo clínico se estrenó con su primer procedimiento de este tipo en un paciente de más de 60 años que sufrió un infarto cardiaco. La cirugía cardiovascular con circulación extracorpórea, o de corazón abierto, es un procedimiento que compromete las válvulas, las arterias o la aorta y otras arterias mayores conectadas al corazón.

Así lo explica el doctor Giovanni Ríos, cirujano cardiovascular del HUN de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.), quien comenta que el paciente, diagnosticado con una enfermedad coronaria, fue remitido de otra institución después de que le realizaran las valoraciones requeridas.

“Se realizó un cateterismo y un ecocardiograma en los que se evidenció que la capacidad de bombeo del corazón estaba baja, aunque las válvulas estaban bien”, detalla el doctor Ríos.

Con este diagnóstico se asumió que se le debía practicar una cirugía de revascularización, que consiste en tomar una vena o arteria de otra parte del cuerpo y utilizarla para hacer un desvío (o injerto) alrededor de la zona bloqueada en la arteria.

El cirujano puede usar una vena llamada safena, que está en la pierna. Para llegar a ella se hace una incisión quirúrgica en la parte interna de la pierna, entre el tobillo y la ingle. Un extremo del injerto se sutura a la arteria coronaria y el otro a una abertura hecha en la aorta.

Luego de crear el injerto se cierra el esternón con alambres o cables, los cuales permanecerán dentro del cuerpo. La incisión quirúrgica se cierra con puntos de sutura. La cirugía puede tardar de 4 a 6 horas, y después de la intervención el paciente es llevado a la Unidad de Cuidados Intensivos.

Tanto el doctor Ríos como su colega, el cirujano Jairo Pérez, expresaron su satisfacción por los primeros resultados de esta intervención, ya que detrás de este proceso hay un importante esfuerzo humano que compromete al personal médico, quirúrgico y de laboratorio, además de los enfermeros.

“Ayer a las 2:00 de la tarde iniciamos el procedimiento y los primeros resultados fueron muy buenos; el paciente salió consciente, habló con su familia y fue trasladado a la UCI; en la evaluación de hoy despertó muy bien. En las próximas horas será llevado a una habitación”, señaló el doctor Pérez.

Dentro de las escalas de riesgo que maneja el hospital estas operaciones tienen un 97 % de efectividad. “El hecho de que se tapen las arterias coronarias ya es grave; sin embargo el proceso de destaparlas es de alta complejidad”, subrayó.

Para realizar el procedimiento, los cirujanos trabajan con un corazón sin sangre y quieto (sin latir). Para ello se usa la circulación extracorpórea, que consiste en una máquina que hace las veces de corazón (impulsa la sangre a presión), pulmón (la oxigena) y riñón si es necesario (la filtra), permitiendo que el corazón y el pulmón propios estén sin sangre y en reposo, mientras que el resto del cuerpo se mantiene con su flujo correspondiente de sangre oxigenada que proviene de la máquina.

Servicios de alta complejidad

A finales del año pasado el Hospital estrenó el Área de Servicios de Alta Complejidad, etapa en la que se logró la adecuación total de las ocho salas de cirugía con máquinas de anestesia de alta generación, de circulación extracorpórea y de equipos como oxigenadores, rescatadores de células, y de diagnóstico como resonancia magnética y tomografía.

Así lo señala el doctor Néstor Bustamante, director general del HUN, quien explica que esta cirugía fue un proceso que culminó después de una serie de esfuerzos que implicó la búsqueda del personal, la dotación, y establecer todos los procesos administrativos, técnicos y científicos para poder realizar el procedimiento.

“En septiembre se logró la licitación de las especialidades de alta complejidad; después se inició la contratación del personal, identificando todos los perfiles y competencias que tiene este equipo disciplinario, para que se le garantice al paciente que hay el conocimiento médico en todas y cada una de las áreas que necesita”, comenta.

El doctor Bustamante indica que todo este proceso se hizo mediante la técnica de desarrollo de proyectos, en el que, tras varias etapas de evaluación, se comprobó que el Hospital estaba listo para atender estos casos.