Hugo Ospina también se va en contra de las patinetas eléctricas

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El líder del gremio de taxistas afirma que ningún particular puede prestar un servicio público de transporte en vehículos que no están constituidos en la ley y, además, establecer sus propias tarifas. En contraste, el Distrito avanza en una reglamentación para el aprovechamiento económico del espacio público para el alquiler de patinetas.

El líder del gremio de los taxistas, Hugo Ospina, manifestó su descontento no solamente con las plataformas de transporte que utilizan vehículos particulares, sino también con aquellas que prestan el servicio de alquiler de patinetas y bicicletas eléctricas, solución que también recibe el nombre de micromovilidad. Para él, cualquier empresa que esté ofreciendo un servicio de transporte privado y establezca los costos del mismo está incurriendo en un delito.

En ese sentido, el vocero de los taxistas anunció que interpondrá acciones legales, incluso, contra Juan Pablo Bocarejo, el secretario de Movilidad de la administración pasada, quien firmó una resolución para regular el uso del espacio público para la prestación del servicio de alquiler de patinetas en la ciudad.

¿Cuál es su opinión y la posición del gremio sobre el alquiler de patinetas y bicicletas en Bogotá?

Estamos exigiendo al gobierno local, a la alcaldesa Claudia López, que le dé aplicación de manera inmediata a la Ley 105 de 1993 que dice que quien fija las tarifas son las autoridades del orden metropolitano y los vehículos los homologa el Ministerio de Transporte. En Colombia todavía no se ha homologado la actividad transportadora en patinetas y hasta que no se cree una nueva modalidad de transporte en Colombia que se llame "patinetas eléctricas de servicio público individual de pasajeros", no podrán ejercer la actividad transportadora. 

Las patinetas eléctricas están haciendo lo mismo que Uber, Beat, Cabify y todas las plataformas tecnológicas. La ley le prohíbe a un privado o a un particular cobrar de manera remunerada el transporte de pasajeros, sin tener los permisos que otorga el Ministerio de Transporte y la Secretaría Distrital de Movilidad. Entonces, si una plataforma presta el servicio de bicicleta de manera remunerada, esa actividad transportadora no está reglamentada en Colombia.

Por ejemplo, el taxi que yo tengo cuesta $164 millones y por una carrera mínima de 2.5 kilómetros cobro $4.100. Por qué una patineta eléctrica o una bicicleta que vale $1.5 millones puede cobrar por un recorrido $15.000.

¿Piensa instaurar acciones legales contra aplicaciones de micromovilidad?

Vamos por todas las plataformas tecnológicas como Uber, Beat, Cabify, Didi, Green, Muvo. Toda aplicación que preste servicio remunerado de transporte y fije tarifas, vamos contra ellos, llámese bicicletas, carros, motos o patinetas, porque es la ley la que prohíbe que este tipo de vehículos presten servicio público de pasajeros.

Ellos no se pueden escudar diciendo que son servicios privados de transporte, porque el servicio privado de transporte en Colombia no existe. Acá existe el servicio público remunerado de transporte y si ellos están cobrando una remuneración por el transporte de pasajeros deben someterse a la ley de transporte en Colombia. Así lo dijo la Superintendencia de Puertos y Transporte y lo ha reiterado la Superintendencia de Industria y Comercio. 

Pero ¿por qué querer sacar plataformas que ya están en proceso de regulación? El Distrito ya ha avanzado en un marco regulatorio para el uso de patinetas.

Lo que deben hacer las patinetas eléctricas y las plataformas tecnológicas es cumplir el ordenamiento legal y jurídico. Las patinetas eléctricas no están constituidas en Colombia. De hecho, nosotros con la firma de abogados instauraremos las denuncias penales de prevaricato por acción y omisión al secretario distrital de Movilidad de Bogotá, Juan Pablo Bocarejo, quien firmó una resolución (336 de 2019) pasando por encima del Congreso de la República que es el que define la existencia de una nueva modalidad de transporte en Colombia. 

Si las patinetas, bicicletas y las plataformas tecnológicas quieren prestar servicio público de pasajeros yo los invito a que creen empresas de taxis y con mucho gusto hasta retiro mis taxis y me voy a trabajar a estas plataformas, pero en ningún caso, y bajo ninguna circunstancia, el Estado les va a permitir que presten servicio de taxi en vehículos particulares, motos, patineta y bicicletas.

Uber ya anunció su salida del país, pero quedan otras aplicaciones que prestan el mismo servicio ¿qué van a hacer con estas otras alternativas?

En Colombia el Código penal es muy claro y especifica que quien usurpa las funciones del Estado tendrá pena de prisión entre 16 a 36 meses. Es un delito penal que un particular imponga tarifas tratando de poner a rodar un vehículo de manera remunerada llámese patineta, moto, bicicleta, Uber. Aquí ningún privado ni ningún particular puede fijar tarifas de los servicios públicos y menos homologar vehículos salvo disposición contraria que el Estado autorice. 

Contra las otras plataformas no se ha instaurado denuncia penal pero administrativa sí. Estas acciones contra Uber, Beat, Didi, Cabify, Indriver, Muvo y otras, ya están en la Supertransporte. Próximamente, interpondremos acciones legales también ante la Superintendencia de Industria y Comercio por competencia desleal y desvío de clientela, como pasó con Uber. 

Si se llegara a presentar el escenario de que salieran todas las aplicaciones que prestan en servicio de transporte ¿qué estrategia tienen los taxistas para cubrir la demanda de pasajeros especialmente en horas pico?

Los taxis en Colombia faltan en la hora pico, pero en la hora valle sobran. Esto pasa en todos los países que yo he visitado. Si se le pone un taxi a cada ciudadano que pide un servicio en hora pico, no podríamos llegar a la casa, porque Bogotá no tiene la infraestructura vial para meter 100 mil carros más a las vías. 

¿Qué piensa del "yo por allá no voy" y de la mala percepción que tienen los capitalinos sobre el servicio que ofrecen los taxis?

Reconocemos que algunos compañeros prestan un mal servicio. Nosotros hacemos 1.2 millones de carreras al día en Bogotá, 30 millones al mes y 360 millones al año, y la Secretaría Distrital de Movilidad recibió quejas formales de 1.075 personas por la mala prestación del servicio de taxi. Eso es aproximadamente el 00.2% de inconformidad 

Yo le hago seguimiento a las quejas de los usuarios en Twitter, Facebook; miro la placa; y dependiendo de la empresa, llamo al dueño y le informo sobre el conductor que está prestando un mal servicio.

La propuesta que vamos a presentar hoy ante la ministra de Transporte para salvaguardar y proteger a nuestros usuarios, es que si un conductor de taxi le pega al usuario, lo baja del carro o es agresivo en la vía, le vamos a quitar la categoría de la licencia de conducir que pasará de servicio público a particular y no podrá trabajar como taxista por un año. Si es propietario conductor del taxi, le vamos a quitar el permiso a ese taxi por un año para que aprenda que los usuarios se respetan. 

Si el usuario es víctima de acoso, aplicamos el mismo protocolo y lo invitamos a que instaure el denuncio penal correspondiente. Si a la víctima le da miedo, vamos con lo abogados y llevamos las personas correspondientes para que le tomen la denuncia en su casa. Pero vamos a extirpar de una vez por todas a los conductores que no quieren prestar un buen servicio. 

Usted denunció que estaba siendo víctima de amenazas ¿qué pasó? ¿la Unidad Nacional de Protección le asignó guardaespaldas?

Me tomaron las declaraciones del caso y las autoridades han estado muy dispuestas, pero aprovecho para rechazar estas amenazas y decirle a los señores de Uber que no fui yo quien los sacó del mercado, fue el mismo Uber que no ha querido respetar el ordenamiento jurídico en Colombia. 

Y ¿qué le dice a las personas que utilizaban esta aplicación como una alternativa de movilidad?

Que apoyen la industria nacional, que confíen, que piensen en la situación de los taxistas. En los últimos tres años, siete compañeros se suicidaron porque no encontraban pasajeros en las calles y 14 mil propietarios de taxis perdieron sus casas y sus apartamentos. El llamado que le hago a los ciudadanos es que, independiente de que algún compañero taxista preste un mal servicio, no se puede condenar a todo el gremio. El ciudadano del común habla de corrupción, pero tiene una doble moral porque apoya una actividad que el Estado declaró ilegal. 

¿Qué piensa sobre las polémicas declaraciones de su compañero Freddy Contreras?

Solo puedo decir una cosa: fue una gaminada. 

(Lea también: Patinetas eléctricas en Bogotá, ¿también con líos para operar?)

Avanza la regulación del uso del espacio público para el alquiler de patinetas en Bogotá

De acuerdo con la Secretaría Distrital de Movilidad, la Resolución 336 de 2019 lo que busca es regular el uso del espacio público de la ciudad para el alquiler de patinetas pues afirman que estas empresas no prestan un servicio de transporte público, de acuerdo con la normatividad vigente. En ese sentido, la directriz está enfocada es en reglamentar las condiciones que se deben cumplir para otorgar permisos del uso del espacio público a las empresas dedicadas a esta actividad privada y regular el uso del espacio público de Bogotá que ha sido autorizado para este fin.

Para la entidad estos vehículos "no prestan un servicio de transporte público porque la actividad es de alquiler de un vehículo para su uso, en un acuerdo entre privados. No es un servicio de transporte de pasajeros, como sí lo es el Transmilenio o los taxis. Por ejemplo, las personas que ofrecen bicicletas para darle la vuelta a La Candelaria no están prestando un servicio de transporte público, están alquilando un vehículo. Ahí la autoridad de transporte no puede regular la tarifa ni el servicio de alquiler por ser un acuerdo entre actores privados".

La Secretaría aclaró que entra a regular esta actividad en el momento en que se ocupa el espacio público de forma indebida. Además, que se exige a las empresas en el marco de la Ley 1503 de 2011 un Plan Estratégico de Seguridad Vial, pólizas, protocolos de intercambio de información, entre otros.

Cabe recordar que el proceso de regulación inició en Bogotá en noviembre de 2018 pues, a mediados de ese año, comenzaron a notarse los impactos de seguridad vial y uso indebido del espacio público en la utilización de patinetas eléctricas como nueva alternativa de transporte en las grandes ciudades del mundo, entre ellas Bogotá. El Distrito es pionero en Colombia en la regulación del aprovechamiento del espacio público para el alquiler de patinetas en un trabajo articulado con los grupos de interés.

(Le puede interesar: Lista la resolución que regula el el alquiler de patinetas en Bogotá)

Para el CEO de una de las empresas de alquiler de patinetas en Bogotá, la diferencia de lo que pasó con Uber es que esta aplicación no contó con una regulación en Colombia. "Hoy en Bogotá existe una regulación para prestar el servicio de alquiler de patinetas. Esa regulación se estuvo trabajando desde la administración de Enrique Peñalosa. Incluso, se asignaron unos cupos por empresa para operar en el espacio público. Todos los documentos están en Secop, los puede leer cualquier persona, entonces no cabe lugar a decir que las patinetas son ilegales". 

El empresario agrega que las compañías han tenido que cumplir con una serie de requisitos para que la Secretaría de Movilidad avale el inicio de operación, entre ellos, pagar a la ciudad por el uso del espacio público de alrededor de $370.000 por cada patineta, al año.

Pese a que desde el último trimestre del año pasado se aceleró en la expedición de los permisos, solo hasta ahora las empresas están recibiendo dicha autorización. La primera en recibir el aval fue Voom (antes Movo), que el lunes anunció que había recibido una comunicación de la Secretaría de Movilidad, otorgándoles el permiso por una vigencia de 12 meses.

“Nos sentimos muy orgullosos por ser los primeros en cumplir con los requisitos establecidos por la la Secretaría de Movilidad. Queremos contribuir a mejorar el sistema de movilidad en Bogotá. Cumplir con todas las disposiciones que nos corresponden, así como velar por la seguridad, derechos y deberes de los usuarios es parte de nuestro compromiso con la ciudad y sus habitantes”, celebró el manager para Colombia de VOOM, Mauricio Rodríguez.

El Distrito, por su parte, tiene a disposición de la ciudadanía un ABC con las especificaciones sobre el correcto uso de las patinetas eléctricas en Bogotá. En el documento se entregan recomendaciones para quienes usan la patineta como medio de transporte, restricciones de estacionamiento, los deberes de los usuarios y detalla patinetas, incluyendo la descripción de la zona autorizada para el alquiler de patinetas.

Sobre este último punto hay que aclarar que las patinetas como tal son vehículos de libre circulación y se pueden utilizar en toda la ciudad. Sin embargo, las patinetas se puede aquilar solamente en la zona autorizada del espacio público, en el resto de la ciudad se podrían alquilar, pero en espacios espacios privados.

La primera zona autorizada para el alquiler de patinetas en el espacio público de la ciudad está ubicada en las localidades de Chapinero y Usaquén y tiene los siguientes límites: por el norte, la calle 134; por el nororiente, la carrera 7, la carrera 5 y la carrera 2; por el noroccidente, la autopista norte; por el sur, la calle 45; por el suroriente, la carrera 4 y la carrera 7; y por el suroccidente, la avenida Caracas.

Lo cierto es que las autoridades gubernamentales del orden nacional y local en materia de movilidad atraviesan un momento trascendental en el que deben legislar sobre alternativas de movilidad emergentes que buscan solucionar los problemas de movilidad que tiene la ciudad y, al mismo tiempo, salvaguardar los intereses y derechos de quienes prestan el servicio público de transporte tradicional. 


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