Kennedy y Suba, las localidades más afectadas

Hurto a personas en Bogotá, este es el panorama que dejó 2018

Estadísticas del Distrito muestran que hasta noviembre se habían reportado 95.698 casos, al menos 286 cada día. A la espera del balance total del año, que estaría listo a finales de enero, expertos piden más tecnología y mejores estrategias.

Aunque el 56 % de los robos ocurren sin el empleo de un arma, el 35 % se realiza con un arma de blanca o de fuego.Getty Images

Entre enero y noviembre de 2018, según cifras de la Secretaría de Seguridad, se denunciaron en Bogotá 95.698 casos de hurto a personas. Lo anterior implica que, en promedio, cada cinco minutos se reporta un robo; sin duda, el delito que más incide en materia de seguridad ciudadana y que más golpea la percepción de cuán segura se siente la gente.

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Las estadísticas ponen en evidencia que, hoy por hoy, la zona más azotada por esta problemática es Kennedy, donde se han denunciado 10.026 casos. Es decir, de cada 10 robos, al menos uno es reportado en esta zona del suroccidente de la ciudad.

Al revisar por mes, las cifras indican que octubre, agosto y septiembre fueron los meses en los que hubo más reportes. Por días, los viernes es cuando hay más denuncias, seguidos de los miércoles y los jueves. Adicionalmente, las mañanas y las noches son los rangos del día en los que más se alerta por un hurto.

Si bien el informe estadístico del Distrito determina el mes, el día y la localidad en que se hizo la denuncia, no detalla otros datos que permiten dimensionar y conocer de cerca el comportamiento de este delito. Así las cosas, las cifras de la Policía —que con corte a octubre registraban 85.470 casos— muestran que el 56 % ocurren sin el empleo de un arma y uno de cada tres con un arma blanca o de fuego.

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Aunque se observa que el 32 % de los hurtos ocurre en vías públicas, no se puede dejar de lado que, hasta octubre, casi 6.300 se perpetraron en un bus de Transmilenio y otros 1.746 en el interior de buses de servicio público. Del análisis de las cifras se concluye también que, después de quienes se movilizan a pie, los pasajeros de los buses son los más vulnerables a un robo y fueron víctimas en el 16 % de los casos.

Ante este panorama, Johan Avendaño, experto en seguridad y profesor de la Universidad Central, asegura que, así como el hurto a personas, otros delitos contra el patrimonio —como el robo de celulares, vehículos o bicicletas— tuvieron incrementos. Según el especialista, ello es una prueba del fracaso de las políticas públicas para hacerle frente.

“El Distrito desmanteló todas las políticas sociales orientadas a la prevención y la convivencia, lo que ha incidido en que aumenten las cifras. Esta era una olla a presión que era previsible que explotara, pues no hay una eficaz política de reacción, ni de prevención”, manifestó Avendaño.

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De acuerdo con el experto, el panorama en materia de hurto a personas en Transmilenio —donde convergen ciudadanos de todo tipo, desde trabajadores hasta estudiantes— da cuenta de las dificultades para atajar este delito, así como de las flaquezas para enfrentarlo, entre ellas la falta de tecnología.

“Hicimos un estudio que evidenció que tan solo el 40 % de las estaciones de Transmilenio tienen cámaras de seguridad, es decir, en la mayoría no hay posibilidad de tener evidencia de lo que ocurre. El sistema no ha entrado en dinámicas como el reconocimiento facial y se requiere más y mejor tecnología”, señaló.

En respuesta, el secretario de Seguridad de Bogotá, Jairo García, en línea con la tesis que han manejado instituciones como la Fiscalía, advierte que las cifras de criminalidad no son comparables, pues las bases de datos tradicionales de la Policía se han enriquecido con otras fuentes de información. Con todo, señala que se ha trabajado para hacer más seguros entornos como Transmilenio, los parques y las zonas escolares, donde se ha robustecido la presencia policial.

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“En el caso de hurto a celulares, por ejemplo, seguimos con la inspección y vigilancia a establecimientos, hasta llegar incluso a la extinción de dominio. También le apostamos a la desarticulación de organizaciones y a aumentar la presencia”, dijo el funcionario.

A su turno, Luis Fernando Echavarría, experto en seguridad ciudadana, alerta que, aunque hay buenas intenciones de la administración para atacar este delito, hace falta una estrategia contundente para ponerle un alto.

“La percepción de la gente es que se inician programas y hay una gran estrategia de comunicaciones, pero no se combate eficazmente el delito. En Bogotá se redujeron los homicidios, pero la estrategia del hurto está fallando. Falta coordinación entre las instituciones, así como un plan decidido y específico”, manifestó.

A la espera de que se conozcan las cifras definitivas de 2018, el desafío para el año que recién arranca será intensificar las medidas y redoblar los esfuerzos para atacar este delito y de paso aumentar la confianza, pues apenas uno de cada cinco ciudadanos se siente seguro en la ciudad.