Incautan droga al gancho Mosco, la estructura que dominaba el Bronx

Más de 5.500 dosis de bazuco le incautaron a una mujer en Las Cruces, al oriente de Bogotá. Tenían marcación del gancho Mosco, el grupo que dominaba el crimen en la que fue la olla más grande del país.

El gancho Mosco era una organización dominante en el Bronx. /Archivo

Una mujer de 41 años fue detenida cuando transitaba por el sector de Las Cruces, en el oriente de la ciudad. En bolsas y un maletín que cargaba en sus espaldas, los policías que la requisaron encontraron 5.500 cápsulas y papeletas de bazuco, con marcaciones que hacían referencia al gancho Mosco, la estructura delincuencial que más fuerza tenía en el Bronx antes de que ese sector fuera intervenido, en la madrugada del pasado 28 de mayo.

El hallazgo de esos estupefacientes -que según la mayor Claudia Suárez, subcomandante de la estación de la localidad de Santa Fe, están valorados en $22 millones- sería muestra de que las estructuras criminales que traficaban drogas, armas, extorsionaban e incluso explotaban sexualmente a menores de edad, siguen vigentes en otros espacios de la ciudad. De hecho, como se ha constatado con operativos de las autoridades y hasta en recorridos de medios de comunicación, se trasladaron a ollas de otros sectores, especialmente en el barrio San Bernardo, el Santa Fe y Cinco Huecos.

El gancho Mosco, por su parte, llegó a ser la estructura dominante en el Bronx, junto a los ganchos Homero y Manguera. Estos tres se repartieron la plaza e incluso pusieron sus servicios a disposición de otras tres organizaciones menores, que les pagaban por la seguridad que les proveían los sayayines, es decir, los hombres armados que controlaban además las redes de campaneros.

De hecho, las únicas dos capturas relevantes de esas estructuras, que se han realizado desde la intervención de la Fiscalía, la Policía y el Distrito en el Bronx, se dieron contra miembros de ese gancho. Fueron las de Teodilio Arango, alias Teo, y Rónald Rodríguez, el Flaco, supuestos jefes de finanzas y de un expendio en Tunjuelito, respectivamente, de gancho Mosco. Al Flaco, además, lo procesan por secuestrar y torturar a dos agentes del CTI el año pasado.

Otra persona a la que la Policía relaciona con esa estructura y con el secuestro de los agentes del CTI es Blanca Henao. Ella, a quien señalan como administradora de un expendio del gancho Mosco, fue capturada el 1 de junio, por su presunta responsabilidad en el tráfico de drogas. Sin embargo, ese mismo día la Fiscalía solicitó que se le retirara la medida de aseguramiento y un juez ordenó su libertad. Pese a los golpes a esta organización, al parecer el gancho Mosco sigue operando y la opinión pública aún no sabe nada sobre sus cabecillas.

 

 

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