Incierta recuperación del San Juan de Dios

La venta del complejo hospitalario fue suspendida por problemas en la titulación de los predios. Tampoco están claras las cuentas para liquidar a los 3.640 trabajadores.

El hospital San Juan de Dios cerró sus puertas en 2001 por una crisis financiera. / Herminso Ruiz

La aspiración de recuperar el hospital San Juan de Dios se alejó de la realidad una vez más. En días pasados, el liquidador del complejo hospitalario, Pablo Enrique Leal, suspendió por segunda vez la venta del predio por una función de advertencia emitida por la Contraloría General. Aunque en los planes del liquidador está reactivar la venta del hospital el 15 de julio, existen obstáculos que podrían retrasar la reapertura de lo que fue, durante el siglo XX, el hospital de cuarto nivel más importante del Distrito Capital.

Leal asumió el cargo en octubre de 2013 . Desde entonces ha tenido que sortear una serie de procesos que estaban en manos de la anterior liquidadora, Anna Karenina Gauna, hoy suspendida por un informe de la Contraloría que determinó tres hallazgos fiscales por $11.579 millones bajo su gestión .

Leal admite que habría sido ilegal continuar con el proceso de liquidación tal como estaba diseñado: “Cuando me posesioné, encontré una convocatoria pública para vender el San Juan de Dios. Inmediatamente la Procuraduría me advirtió que no tenía el permiso del Ministerio de Cultura para continuar con la venta, ya que el hospital fue declarado monumento nacional en 2002. Este permiso se consiguió en noviembre del año pasado ”.

Pensó que todo estaba listo para continuar, pero la Procuraduría advirtió que había otro problema por resolver: los predios no le pertenecían a la Fundación San Juan de Dios, como tampoco estaba claro si la Beneficencia de Cundinamarca era la titular de los terrenos. “En 1979, cuando la Beneficencia de Cundinamarca le entregó el hospital San Juan de Dios a la Fundación, el proceso se hizo a través de unas actas en las que quedaba establecido que las licencias pasaban a la Fundación San Juan de Dios. Sin embargo, el gerente encargado de la Fundación no registró las actas ante la oficina de registro”.

Luego de verificar que la Beneficencia tampoco era la dueña del predio, Leal expidió una resolución ratificando la propiedad a nombre de la Fundación San Juan de Dios: “No puedo enviarle a la Beneficencia los predios y las deudas de la Fundación, ellos no fueron partícipes en ese descalabro”, señaló. Aunque hasta el momento la estrategia jurídica le ha funcionado, existe un sector de antiguos trabajadores del hospital que se oponen a esta medida: “El Consejo de Estado determinó en 2005 que la Fundación San Juan de Dios era ilegal y los terrenos, por ende, le pertenecen a la Nación”, señala Blanca Flor Rivera, quien vive en las instalaciones del centro hospitalario.

Leal es consciente del fallo, pero hace una interpretación distinta a la de Rivera: “El fallo anuló la personería jurídica de la Fundación, pero ésta dejó un cúmulo de deudas. Se determinó con el Ministerio de Protección Social, la Gobernación, el Distrito y la Procuraduría que el único mecanismo legal para solucionar esa situación era un proceso liquidatorio. Por eso hoy es la Fundación San Juan de Dios en Liquidación”.

Definida la propiedad de los terrenos, Leal anunció la venta del complejo hospitalario a comienzos de junio por un valor de $150 mil millones. Sin embargo, la Contraloría le advirtió inmediatamente al liquidador que no podía ponerlo en venta mientras no recuperara los bienes que había vendido Anna Karenina Gauna.

Se trata de cinco predios que están avaluados en cerca de $3 mil millones: un parqueadero del Instituto Materno Infantil que fue vendido al Hospital Cancerológico en 2006, y que tiene un valor cercano a los $1.304 millones, según el liquidador; un lote en la carrera 97 con calle 22, el cual fue vendido por $230 millones; un predio en la calle octava con carrera octava, por $72 millones; un apartamento en la carrera octava con 15 por $58 millones y otra edificación ubicada en la carrera novena con calle 11, por un valor de $1.250 millones.

Materno Infantil  desde 2006 y el proceso continúa sin resolverse en la Fiscalía. Al respecto, Leal considera que “si se tiene en cuenta que el procedimiento de recuperar los bienes es demorado, lo ideal sería que la Contraloría permitiera vender el hospital San Juan de Dios, independientemente de la recuperación de los bienes que, valga la pena decirlo, se están recuperando, ya iniciamos los trámites”.

La Contraloría, hasta el momento, no se ha pronunciado sobre esta petición. Sin embargo, uno de los argumentos para vender los terrenos cuanto antes consiste en que el proceso de liquidación de los 3.640 trabajadores y el pago a proveedores del hospital se agilizaría con los recursos obtenidos de la venta.

Este proceso es quizá uno de los más difíciles de resolver, pues como lo dijo la Contraloría, durante el período de Gauna se presentaron pocos avances. Según cifras actuales entregadas por la Fundación San Juan de Dios en Liquidación, las reclamaciones de fondos de empleados y agremiaciones sindicales ascienden a $2.417 millones; los pagos pensionales alcanzan los $85 mil millones y, si aceptan las tutelas interpuestas por los trabajadores para que les paguen sus salarios hasta la fecha , el liquidador debería entregarles alrededor de $235 mil millones.

Además, preocupa que todavía no esté claro cuánto se le debe a cada trabajador y que tampoco esté resuelto el pago pensional: “Me he reunido permanentemente con el gerente de Colpensiones para sacar adelante las deudas de todos los trabajadores del San Juan de Dios. También estamos determinando cuánta plata se le debe a cada uno de ellos, porque muchos alegan que no fueron tenidos en cuenta durante el proceso de liquidación. Es un proceso dispendioso, pero tenemos los soportes y estamos avanzando”.

En los registros de la Fundación aparece que durante el período de Gauna se giraron $192 mil millones para los trabajadores. Sin embargo, cerca de 50 familias viven en el hospital desde 2001 porque, según dicen, la liquidadora no les pagó todos los salarios que el hospital les debía.

El Distrito está listo para comprar el San Juan

Una de las promesas del alcalde Gustavo Petro fue recuperar el hospital San Juan de Dios y el Instituto Materno Infantil antes de 2016. Para lograrlo, se instaló hace dos años una mesa de trabajo en la Procuraduría con el Ministerio de Cultura, la Fundación San Juan de Dios, representantes del Distrito y la Gobernación de Cundinamarca.

Según la Secretaría de Salud de Bogotá, de las 24 edificaciones con las que cuenta el hospital, cuatro se encuentran en amenaza de ruina, “existen 12 que podrían ser adecuadas o acondicionadas en el corto plazo (San Roque, Inmunológico, San José, Convento, Capilla, Enfermedades Tropicales, Resonador Magnético, Salud Mental, Centro de Salud y Jardín Infantil) y ocho requieren de intervenciones mayores (Cirugía Plástica, San Lucas, San Eduardo, Torre Central, Instituto de Rehabilitación Psiquiátrica, Torre Docente, portería principal)”.

En las cuentas de la Secretaría están reservados $60 mil millones para adecuar las instalaciones del San Juan de Dios. También están listos los $150 mil millones que costaría comprar el complejo hospitalario. Dentro de los servicios que prestaría la entidad están: hospitalización psiquiátrica, banco de células, órganos y tejidos, un instituto para la donación y el trasplante de órganos, terapias y cirugías intrauterinas.

Además, el Instituto Distrital de Patrimonio Cultural (IDPC) tiene listo el plan de restauración y reforzamiento estructural para el Instituto Materno Infantil. El proyecto señala que “se recuperarán las partes que quedan del edificio original, las fachadas serán restauradas en su totalidad y se recuperarán todos los elementos arquitectónicos originales del inmueble: arquerías, galerías, puertas, ventanas, escaleras, mamposterías”.

La restauración del Materno hace parte del Plan Especial de Manejo y Protección para recuperar el complejo hospitalario. Este plan costó $1.100 millones. Los cálculos del IDPC señalan, además, que solamente la restauración integral puede costar cerca de $200 mil millones.

Lo ideal, tanto para el liquidador como para la Alcaldía de Bogotá, es que se reactive la venta el 15 de julio. En caso de que no suceda, la promesa de revivir el San Juan de Dios quedaría en veremos. De hecho, el esfuerzo del Distrito por revivir el hospital puede compararse, como le dijo a este diario una fuente cercana al proceso, “al avance que hace una persona en una bicicleta estática”.

 

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