Indecisos en el Consejo de Estado por caso Petro

El próximo martes continuará debate de la tutela que interpuso el alcalde de Bogotá con el objetivo de suspender la sanción que le impuso la Procuraduría.

Petro, en una manifestación en El Tintal, hace una semana. / Alcaldía de Bogotá

Nada fácil ha resultado para el Consejo de Estado decidir acerca de la tutela que interpuso el alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, con el objetivo de suspender la sanción que le impuso la Procuraduría. Ayer, la Sala Plena del alto tribunal se reunió por tercera vez pero, al menos hasta el cierre de esta edición —al final de la tarde—, ninguna decisión se había tomado.

Petro no dejaba de expresar desde su cuenta de Twitter lo que dicen tantos otros en los pasillos del Palacio Liévano: “Aplazaron las elecciones del 2 de marzo para darle paso al procurador dentro del Consejo de Estado. El registrador rompió la ley”, señalaba el alcalde, visiblemente molesto desde que la Registraduría aplazó al 6 de abril la cita en las urnas para que los electores decidan si el período de Petro debe terminar de inmediato o en diciembre de 2015.

Los petristas aseguran que el Consejo de Estado es la “casa del procurador” Alejandro Ordóñez, pero, de acuerdo con fuentes bastante cercanas al alto tribunal, lograr el consenso sobre el caso Petro no ha sido sencillo. Según supo El Espectador, buena parte de la discusión se centró ayer en el hecho de si la tutela era procedente o no como recurso para defenderse del fallo de la Procuraduría por el cual Petro fue destituido e inhabilitado por 15 años para ocupar cargos públicos.

En primera instancia, el Tribunal Administrativo de Cundinamarca ya había declarado “improcedente” la tutela que, días después de que se conociera la sanción disciplinaria, presentó en nombre de Petro su abogado, Julio César Ortiz. En el documento, el alcalde y su defensor alegaban que la Procuraduría había vulnerado sus derechos fundamentales y procesales, pero el tribunal respondió semanas más tarde que Petro tenía otros caminos para afrontar la decisión disciplinaria en su contra.

Ahora, el debate en el Consejo de Estado se ha ido nuevamente hacia esa orilla: ¿es procedente la tutela como recurso para Petro en estas circunstancias? Mientras se resuelven ese y otros interrogantes, llueven las acusaciones de intereses cruzados. Se habla de jueces parcializados, de reuniones clandestinas. Y mientras tanto, Bogotá sigue en plena incertidumbre.