'Informantes no eran': Policía

En la mañana del miércoles las autoridades desmintieron la versión según la cual las víctimas eran infiltrados. Un familiar dice que uno de ellos era vendedor informal.

Entrada del inquilinato en el que asesinaron a dos jóvenes. / David Campuzano - El Espectador

Aún no se han esclarecido las causas de los asesinatos ocurridos en la madrugada de este martes en la calle 7A con carrera 15, cerca del Bronx. En primera instancia las autoridades informaron que dos hombres, de 21 y 34 años de edad, habían sido asesinados con armas de fuego en el segundo piso de un inquilinato ubicado en el sector. Hasta ahí los hechos. Luego se desataron distintas especulaciones sobre la identidad de las víctimas. En un comienzo se dijo que uno de ellos era “un infiltrado que hacía inteligencia para la Policía”.

Esta hipótesis, sin embargo, fue desmentida por el coronel Óscar Pinzón, comandante de la Policía de Infancia y Adolescencia: “No son informantes de la Policía. Estos hombres no son integrantes de la institución. Se dedicaban a la venta de cachivaches y estamos averiguando lo sucedido”.

El Espectador visitó el inquilinato en el que se presentaron los hechos. El lugar, en el que también se venden almuerzos, es conocido por algunos habitantes del sector como una “olla”, es decir, como un punto en el que expende droga. Un trabajador de Universal de Soportes, una tienda de repuestos para automóviles ubicada al lado del lugar, le dijo a este diario que “es normal encontrar un muerto por acá. No conocíamos a esas personas porque no trabajaban con repuestos ni nada. No sería raro que el tipo estuviera vendiendo drogas”.

De otro lado, Luis Martínez, administrador del inquilinato, dijo que “cada día llega gente nueva y es difícil conocerlos a todos. Al joven que mataron yo le arrendé el apartamento hace dos meses, porque me trajo un papel que demostraba que tenía que desalojar el edificio en donde estaba viviendo antes porque lo iban a vender. Tenía una esposa, y de ahí no sé más. Si era informante de la Policía, eso no lo puedo decir yo”.

Las autoridades no descartan que el hecho se haya debido a una venganza personal: “Acá es muy común que si a usted le deben $15 millones en repuestos y no le pagan manda a buscar un sicario en el Bronx y todo queda saldado. Esos dos llevaban ahí dos meses, y de pronto fue que se pusieron a vender repuestos robados o algo”, dice un vendedor de autopartes que por seguridad pidió mantener su nombre en reserva.

A las instalaciones del Instituto de Medicina Legal llegó Ricardo Martínez, padrastro de John Alexánder Capela, el hombre de 34 años que murió en el mismo inquilinato. De acuerdo con su versión, John trabajaba como vendedor ambulante en el sector, “cambiándole carcasas a los celulares”. Martínez desconoce las razones del asesinato y asegura que John Alexánder perdió la vida “por asomarse en el tiroteo”. El padrastro confirmó la versión del dueño del inquilinato y dijo que desde hace dos meses John se había ido a vivir al inquilinato con su hija y su esposa.

Al cierre de esta edición no se ha reportado información sobre el joven de 21 años que murió en las mismas circunstancias. Ninguno de los comerciantes de autopartes consultados por este diario habló sobre John Alexánder Capela: “Si no se metía con repuestos o con microtráfico, no entiendo por qué lo mataron. Mucho menos teniendo una familia”, dice un trabajador de Elementos y Partes Diésel, un taller de mecánica que colinda con el inquilinato.

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