“La inscripción está asegurada”: Ricardo Arias

Ricardo Arias lanzó su candidatura y asegura que ya recolectaron las firmas que le exigen. Dice, como ingeniero civil, que el metro debe ser subterráneo y se defiende de quienes dicen que hizo política con el Fondo Nacional del Ahorro.

Ricardo Arias lanzó ayer su candidatura a la Alcaldía de Bogotá en El Club de Comercio de Bogotá. / Prensa Libres
Ricardo Arias lanzó ayer su candidatura a la Alcaldía de Bogotá. Para muchos su nombre no suena ni truena, pero Arias no es un novato en política. Este ingeniero quindiano fue concejal de su natal Armenia, diputado del Quindío, representante a la Cámara y senador por el Partido de La U, entre 2002 y 2010, cuando se quemó con 20 mil votos. Luego fue nombrado por el presidente Juan Manuel Santos como  presidente del Fondo Nacional del Ahorro (FNA), hasta octubre de 2014. Hoy, aunque no aparece en ninguna encuesta, cuenta con un respaldo nada  despreciable en política: el voto cristiano. Asegura que desde noviembre ha recogido 300.000 firmas con su movimiento Libres, seis veces más de lo que le exige el Consejo Nacional Electoral para entrar en la contienda por el Palacio Liévano.       
 
¿Por qué cree que es el mejor candidato para administrar la ciudad de los que hoy están en contienda?
Yo no me comparo con las personas que compito. Lo que sí le puedo decir es que tengo la formación para la Alcaldía,  en lo gremial, en lo cívico y en lo profesional.  Es como el dicho, yo soy ‘aquel que se prepara para recibir el merecido galardón’.
 
En su lanzamiento afirmó que “No robarás y no matarás” serán políticas públicas en Bogotá”, ¿el parafraseo bíblico busca resaltar que es un candidato cristiano a la Alcaldía de Bogotá?
No es un parafraseo, es un mandato contundente sobre la ciudad. En términos de seguridad no podemos vivir solo de estadísticas y el respeto de la vida es un derecho fundamental.  Sobre el tema de corrupción no puedo prometer que voy a establecer comisiones o mesas de trabajo sino un ejercicio limpio.
 
¿Pero tiene el impulso de sectores cristianos para esta campaña?
Si me lo pregunta por mi confesión, soy una persona muy aferrada a Dios y ha sido así durante mis últimos 28 años. Claro, busco el apoyo de los propios, pero también de los otros que componen la sociedad.
 
¿Qué lo amarga más de Bogotá? 
La falta de autoridad y orden.  Soy ingeniero y creo que debe haber fundamentos que eviten el sálvese quien pueda.  El alcalde de la ciudad debe responder por los hechos de la ciudad. Hoy tenemos una diversidad de criterios en donde cada entidad dice y hace lo que quiere. Vamos a recuperar la autoridad única de la capital.
 
¿Cómo va  la recolección de firmas? 
Muy bien. Llevamos 300.000 firmas y creemos que vamos a llegar a 400.000. Debemos entregarlas el 26 de junio, así que tenemos mes y medio más. Las  estamos consiguiendo una a una, no estamos pagando para que las recoja. La candidatura, desde la independencia ya está asegurada, porque nos exigen 50.000.
 
¿Por qué sería un cambio o una renovación si viene del Partido de la U, que ha representado una forma convencional de hacer política?
Sí, pero en  mi desempeño en el FNA  recuperamos modelos y motores de desarrollo. Lo mismo vamos hacer en la ciudad. Si en el 2010 hice política con el Partido de la U, hoy puedo llevar con independencia y sin colores políticos un nuevo mover ciudadano.
 
¿Qué ha pasado con la indagación que tendría la Procuraduría en su contra por  posibles irregularidades en el FNA?
Por el contrario, el paso por el FNA fue dorado. Recibí el Premio Nacional de Alta Gerencia, hasta ahora no tengo, que yo sepa, ningún llamado de la Procuraduría. Por su parte, la Contraloría resaltó la eficiencia de la entidad durante mi gestión de cuatro años.
 
En el Congreso, en agosto de 2013, lo citaron a un debate de control político por su supuesta participación en política en el FNA ¿Qué pasó con eso? 
Yo atendí esa citación pero se aplazó y nunca me volvieron a llamar. El FNA es la entidad que generó más utilidades en el país por el correcto uso que se le dio al patrimonio público. No he tenido ningún reclamo de un órgano de control por ese tema. 
 
¿Qué piensa del proceso de paz entre el Gobierno y las Farc, un tema ineludible también en el debate electoral de la capital?
Quien gobierna una ciudad debe esforzarse por  los tiempos de la ciudad. Miro el proceso de paz y veo la cercanía de un acuerdo. Y si uno ve cercano un proceso como este, debe desarrollar todo para construir el siguiente capítulo de la paz nacional. Los tiempos del posconflicto en Bogotá serán importantes, porque esta ciudad es receptora, por eso son urgentes políticas que permitan la reconciliación.
 
Como  ingeniero civil, ¿qué cree que es lo más conveniente para la ciudad: metro aéreo o subterráneo?
Como ingeniero le contesto que para esto no se trata de lo que digan unos u otros, se trata de lo que digan los estudios y hasta el momento señalan la posibilidad subterránea. Aquí es necesario  pensar de forma creativa en las salidas financieras, no podemos financiar este  proyecto sobre la base tributaria o de peajes, la plusvalía y otras  formas de inversión deben ser el marco en el que lo saquemos adelante.
 
¿Qué le responde a la Misión de Observación Electoral que asegura que con las dos vallas que puso en Bogotá se salta los tiempos de propaganda electoral de forma vedada?
 A mí me enseñaron que todo debe ser en el pleno acatamiento de las normas y no podía ser  menos con las leyes electorales. Aquí quien vela el correcto acto es el Consejo Nacional Electoral, yo los consulté y ellos me permitieron toda la expresión para que mi grupo  significativo de ciudadanos pueda abrirse paso en la contienda electoral.