Investigan rapto de mujer en portal Norte de Transmilenio

Al parecer, le dieron escopolamina.

Un extraño caso se presentó el pasado martes 11 de diciembre en el portal Norte de Transmilenio. Paola Andrea Urdina Velásquez, de 38 años, se dirigía como de costumbre para su lugar de trabajo a las siete y media de la mañana. Eso es lo último que recuerda.

Paola desapareció misteriosamente. Andrés Mauricio Bermúdez, su esposo, se enteró de lo sucedido cuando recibió una llamada de la jefe de ella en donde le preguntaba si sabía algo de por qué no había llegado a la oficina.

En ese momento comenzaron a llamarla incansablemente a su teléfono celular pero no respondía. Dieron aviso a las autoridades y la buscaron en clínicas pero nadie daba razón de ella. Así pasaron dos días, durante el martes y miércoles, sus familiares y amigos no paraban de buscarla y de tratar de comunicarse con Paola a su celular, que sonaba pero nadie contestaba.

El miércoles en horas de la noche por fin entró la llamada y contestó un hombre que dijo ser un vigilante de un conjunto residencial en Tunja, Boyacá. Señaló que se había encontrado una cartera y que dentro de ésta había un celular que sonaba y sonaba y que por eso se había atrevido a contestar.

Según el vigilante, el bolso fue hallado en unas escaleras del conjunto residencial en el que trabaja pero que no tenía idea quién lo había abandonado en ese lugar. En ese momento, el esposo de Paola se trasladó a Tunja para conocer más detalles de lo sucedido y le avisó al Gaula y al CTI.

En la cartera de Paola no solo estaban sus pertenencias sino también la blusa y las medias que llevaba puestas el día de su desaparición. Lo único que faltaba en su billetera era la cédula de ciudadanía, el carné de la EPS y la tarjeta de Transmilenio.

Este jueves en horas de la noche, Andrés Mauricio recibió una nueva llamada desde la terminal de transporte del Salitre en la ciudad de Bogotá. Le informaron que Paola Urdina se encontraba perdida y que por favor fuera a recogerla.

De inmediato fue trasladada a la clínica Country en donde le practicaron los exámenes médicos de rigor. Se descartó que hubiera sido abusada sexualmente. Medicina Legal se encargará de realizar las pruebas de toxicología para determinar si la sustancia que le dieron es escopolamina. Expertos médicos presumen que fue esa sustancia la que le suministraron a Paola.

Cuando Paola se encontró con su esposo Andrés lo reconoció de inmediato y le contó lo poco que se acordaba. Le dijo que recuerda que caminó hacia Transmilenio y que tiene escenas en su cabeza en las que se ve caminando entre montañas, comiendo banano y sentada en una silla durmiendo.

En el bolsillo de la chaqueta que llevaba puesta cuando se reecontró con su esposo estaba la cédula de ciudadanía, el carné de la EPS y la tarjeta de Transmilenio.

Paola es cliente frecuente de Transmilenio y suele tomar los buses G12 y F14 para dirigirse hasta las estaciones de la calle 127 o Virrey.

Las autoridades investigan el caso, pues a Paola no le robaron ninguna pertenencia. Lo único extraño es que dentro de su cartera apareció un frasco de vitacerebrina, un reconstituyente para el cerebro y los nervios, y un purgante.
 

Temas relacionados